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El éxito de la conservación en Madagascar demuestra solo una crisis aparente

Cuando la Crisis genera Crisis


No obstante la popularidad de que disfrutaba en el extranjero el exiliado presidente Marc Ravalomanana, el apoyo nacional se deterioró muy rápido, el pasado mes de Febrero, cuando se enfrentó con Andry Rajoelina, el nuevo alcalde de la ciudad capital de Madagascar. La desestabilización comenzó en diciembre pasado cuando Ravalomanana canceló la transmisión de una entrevista televisada de Rajoelina con su antecesor y rival; Didier Ratsirakaba. Rajoelina se fue lanza en ristre con críticas en contra del derroche de gastos personales del Presidente y de las negociaciones con gobiernos extranjeros .Sumándose a los reclamos populistas, Rajoelina congregó grupos de oposición para la causa y pronto derrocó al titular, comenzando a ser, de acuerdo con su propia proclamación, Presidente de “Elevada Autoridad de Transición“



La mitad de los niños de Madagascar, con edades inferiores a cinco años, están desnutridos. Fotografía de Rhett A. Butler

Para el país entero, los resultados no han sido alentadores. A pesar de sus promesas para llevar a Madagascar la transparencia y una democracia auténtica, Rajoelina ha restringido las protestas, cerrado los medios de comunicación de la oposición y convocado a elecciones en Octubre de 2010, cuatro meses antes de lo programado inicialmente. Por esta razón la industria del turismo ha perdido fuerza, donantes importantes como el gobierno americano y el Fondo Monetario Internacional han suspendido las ayudas no humanitarias y el poder se ha establecido en regiones apartadas de la isla, devastando algunos de sus más frágiles y preciados ecosistemas. Como respuesta, los grupos de conservación y los gobiernos occidentales han condenado conjuntamente el surgimiento de la tala ilegal de los bosques en el norte de Madagascar, al igual que la cacería de especies en vías de extinción.
El acuerdo firmado por los Estados Unidos, Noruega, Francia y el Banco Mundial, entre otros, es drástico si no se cumple. Llama la atención un gobierno que no es reconocido como legítimo por ninguno de los firmantes, cuyos restringidos presupuestos (que no pueden ni siquiera financiar las escuelas y los hospitales nacionales) históricamente han estado conformados por el 70% de ayuda internacional, la mayoría de los cuales han sido suspendidos desde febrero. ¿Qué esperan realmente que el gobierno haga? Un amigo mío de Malagasy, quien trabaja allá en proyectos agrícolas, bromeó conmigo en su oficina, diciéndome “Los americanos no trabajarán en ningún sitio donde no haya bosques “. Su conclusión fue que el desarrollo americano de proyectos se concentra en áreas de alto interés para los grupos de conservación, excluyendo otros sitios donde la necesidad es verdaderamente urgente. El daño de los meses pasados demuestra que el éxito de la conservación a largo plazo depende de la total estabilidad política de un gobierno y del firme mejoramiento del entorno de la vida de sus ciudadanos. Más importante aún, es la reducción de la demanda del consumidor por ”productos forestales“ de parte de los países ricos, y la voluntad política para lograrlo mediante prohibiciones importantes y legislaciones sobre fuentes de recursos y seguimiento.



Uno de los mayores éxitos del Ravalomanana como Presidente fue el triplicar las áreas protegidas de Madagascar , para algunos, el 10% de los bosques restantes de la isla, que a su vez comprende algo así como el l0% de lo que alguna una vez fueron. Los conservacionistas opinan que años, más aún décadas, de trabajo para la conservación exitosa están siendo destruidas por la mafia organizada de contrabando de los parques nacionales de Marojejy y Masoala, para madera palo de rosa y ébano. No obstante, esto no debe sorprendernos.




Tala ilegal de madera palo de rosa al noroeste de Madagascar.




Palo de Rosa, Fotografía de Erik Patel.

La estabilidad política es una condición esencial para la preservación del medio ambiente; de acuerdo con el laureado nobel Wangari Maathai: “La responsabilidad gubernamental para el mejoramiento ambiental es imposible sin un espacio democrático “.
La carencia de leyes autoritarias, y aún la estabilidad no son suficientes, sin un buen gobierno y medidas legítimas para combatir la pobreza. (Zimbabwe es el caso puntual). ¿Fue prematuro entonces felicitar a Ravalomanana por sus iniciativas conservacionistas cuando todo señalaba que éste líder, democráticamente elegido, no era de hecho, un fuerte promotor de la democracia? Su gobierno invitó a hacer esfuerzos de conservación que disminuyeran la horrible desforestación que caracterizó al gobierno de su predecesor, pero la tala y el contrabando de la élite política nunca se detuvieron, pues no existía vigilancia. Sin embargo, la economía de Madagascar creció en más del cinco por ciento anualmente, durante el tiempo de presidencia de Ravalomanana; él hizo poco por disminuír la pobreza. El poder adquisitivo disminuyó. De acuerdo con los reporteros de Without Borders, durante el período presidencial de Ravalomanana, la libertad periodística se restringió entre los años 65 al 95 en el mundo. Utilizando al Estado como arma, el Presidente expropió la tierra a los agricultores campesinos, haciendo negocios en su propio beneficio, asignó a sus empresas contratos gubernamentales lucrativos y modificó los impuestos legales para importar equipos para sus empresas, libres de impuestos, perdiendo importantes ingresos gubernamentales, en un país donde el gobierno escasamente puede cubrir la nómina de sus empleados. Fue solo hasta el mes de enero, del presente año, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzó el escrutinio del presupuesto de Ravalomanana y exigió explicaciones. Ellos pusieron en duda si la compra por US 60.0 millones del avión presidencial era acorde con los lineamientos de las metas de desarrollo, en un país donde el 85% de la población vive con menos de US$2 al día. Sin embargo, ya era demasiado; el avión fue bautizado” Fuerza Aérea “y comenzó a ser el punto focal de la oposición de Rajoelina.




Lo irónico de la situación actual es que a pesar de la tremenda pasión y emoción que la belleza natural de Madagascar despierta en los occidentales, estas instituciones están siendo obligadas, en mayor o menor forma, a abandonar allí los esfuerzos de conservación, en el momento en que son más indispensables. Al menos en parte, ellos hicieron esto por una buena razón: donde hay un riesgo real para los empleados e incertidumbre sobre la responsabilidad de financiamiento del programa, ¿qué tan efectivamente pueden las organizaciones internacionales seguir trabajando? .La población local ha resistido la ola de devastación de alguna extensión, pero es poco lo que pueden hacer para fijar su posición contra las armas de los comerciantes ricos. Con sus cosechas de vainilla a merced de los ciclones y el mercado global de materias primas, algunos habitantes se han marchado a trabajar para los contrabandistas identificados por transportar árboles. Existe la necesidad de hacer cumplir qué es lo que los habitantes pueden suministrar y esto debe provenir del puerto y de los consumidores.




Árbol de Baobab en un cultivo de arroz paddy en Madagascar. Fotografía de Rhett A. Butler

Los instrumentos musicales de parquet y los muebles que vienen de los bosques forestales de Malagasy terminarán, en gran parte, en los hogares europeos y americanos, estos majestuosos árboles y hábitats esenciales son negociados exitosa e ilegalmente a través de los puertos chinos y las fábricas. La demanda de los consumidores es la ruta final de las prácticas ilegales de tala. Si nos rehusamos a comprar productos escasos de madera, si apoyamos solamente las empresas con buenas prácticas de tala, necesitaremos pagar más, pero estaremos asumiendo los costos reales de cada producto, en vez de usurpárselos a Madagascar.




En el nivel en que el gobierno garantice e internacionalice las organizaciones, la situación en Madagascar nos pide reconsiderar la forma de pensar sobre lo que es el éxito de la conservación. Grupos locales de conservación serán encomendados para hacer, inclusive, los trabajos básicos para preservar los ecosistemas .Hasta ahora, no hay nada apolítico sobre conservación. Tan pronto como el esfuerzo de recursos gubernamentales americanos para la conservación, por un lado, dé palmaditas en la espalda a líderes como Ravalomanana, los esfuerzos de conservación están condenados a fracasar en el largo plazo. Mientras las investigaciones y las inversiones directas programadas son ambas críticas para la conservación, ninguna es tan importante como la ayuda en la lucha de Madagascar contra del ciclo del gobierno corrupto y de la turbulenta transición que se ha arraigado desde la independencia en 1960. Si esto se cumple, los gobiernos extranjeros y las ONG necesitan ser serios al ejercer presión en los lugares apropiados, para mejorar la responsabilidad, la transparencia y las instituciones democráticas, en los países donde ellos trabajan. Ravalomanana no pudo haber sido un buen presidente para el mundo natural de Madagascar, ya que no fue un buen presidente para su pueblo.