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Más de 11 000 elefantes muertos a manos de cazadores ilegales en un solo parque (Advertencia: imagen fuerte)

A butchered forest elephant head in Minkebe National Park. Photo by: Mike Fay.
A butchered forest elephant head in Minkebe National Park. Photo by: Mike Fay.


Estudios en el Parque Nacional Minkebe en Gabón han revelado una inusual e impactante cifra de tráfico ilegal de marfil de los últimos ocho años: 11 100 elefantes de selva han sido asesinados por sus colmillos desde 2004 en esta remota área protegida. En total, los cazadores furtivos han acabado con dos tercios de la población de elefantes, diezmando lo que alguna vez fue la más grande población de elefantes de selva del mundo.



“Sin la cooperación internacional, las grandes poblaciones de elefantes pronto serán una cosa del pasado”, dijo Cristián Samper, presidente de la Sociedad Conservacionista de la Vida Salvaje (WCS, por sus iniciales en inglés). La WCS dirigió los estudios conjuntamente con la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) y la Agencia Nacional de Parques Nacionales de Gabón (ANPN). “Pensamos que los elefantes aún pueden ser salvados pero sólo si se hace un mayor esfuerzo a nivel internacional por acabar con la caza furtiva eliminando el tráfico ilegal del marfil con la aplicación cabal de las leyes y la reducción de la demanda”.



Aunque los elefantes de sabana (Loxodonta africana) han sido muchas veces los protagonistas de los reportajes mediáticos sobre la caza furtiva, son los elefantes de la selva africana los que más han sufrido. Recientes estudios han argumentado que los elefantes de selva (Loxodonta cyclotis , los cuales son más pequeños que los mundialmente conocidos elefantes de sabana y tienen los colmillos más rectos, son realmente una especie distinta de elefantes y no una subespecie. Los elefantes de selva se encuentran en gran número en el Congo, donde la inestabilidad política, la pobreza, la corrupción y la falta de implementación de las leyes han facilitado la caza furtiva.



Según las autoridades, la caza ilegal ha aumentado en Minkebe. En 2001, un campo en la zona neutral de Minkebe habitado por 300 mineros de oro llegó a albergar a 5000 personas, incluyendo a mineros, cazadores furtivos y traficantes de drogas y de armas. Las autoridades piensan que se ha causado la muerte de 50 a 100 elefantes por día durante todo este tiempo. Se cree que muchos de los cazadores ilegales pasan la frontera desde Camerún.



Desde entonces, Gabón ha incrementado sus esfuerzos para detener esta situación de cacería descontrolada, lo cual incluye recientes capturas y arrestos. Ali Bongo Ondimba, presidente de Gabón, presentó una propuesta de ley para aumentar el tiempo de encarcelamiento para los cazadores independientes con un mínimo de tres años, y quince años para aquellos relacionados con los criminales organizados.



“En los últimos tres años hemos desplegado 400 trabajadores de parques, 120 soldados y 30 policías como parte de nuestra lucha por acabar con la matanza ilegal de elefantes para el mercado negro de marfil. A pesar de nuestros esfuerzos seguimos perdiendo elefantes cada día”, dijo Lee White, jefe de la ANPN, y añadió que “si no cambiamos esta situación rápidamente, entonces los elefantes africanos tendrán los días contados”.



El tráfico ilegal de marfil ha explotado debido a la demanda proveniente de China y algunos países del sudeste asiático. En un reciente reportaje investigativo de National Geographic titulado “Culto al marfil” (“Ivory Worship”), se argumenta que gran parte del marfil es utilizado para hacer artesanías religiosas, particularmente para los católicos y los budistas. La demanda de países del este asiático también está diezmando la población de rinocerontes que son cazados ilegalmente por sus cuernos.



El Parque Nacional Minkebe, el cual es más grande que el estado de Delaware, también es el hogar de los gorilas de las tierras bajas del oeste, chimpancés, mandriles, bongos, cocodrilos enanos, leopardos y los gatos dorados africanos.








Forest elephant in Gabon. Photo by: Rhett A. Butler.