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Salvemos al Tenkile: una expedición para proteger a un animal desconocido en peligro de extinción

El tenkile, (Dendrolagus scottae) podría considerarse una mezcla entre un koala y un perrito. Con su pelo oscuro y rizado, larga cola y hocico y pequeñas orejas, es difícil imaginarse un animal más adorable. También es difícil imaginarse que el tenkile es una de las especies en mayor peligro de extinción del planeta: se estima que solo quedan unos 300 ejemplares.



Según la Alianza para la Conservación del Tenkile Tenkile Conservation Alliance (TCA), los problemas del tenkile vienen de un aumento drástico de asentamientos humanos en las montañas de Torricelli. Antes vivían relativamente aislados, pero ahora el tenkile tiene que evitar a los cazadores y las poblaciones humanas manteniendo a la vez el suficiente espacio para sobrevivir. La TCA también sugiere que el cambio cultural de los indígenas Torricelli de Papúa Nueva Guinea podría haber contribuido al declive de este animal: una afluencia de misionarios católicos llevó a la conversión de muchos de los indígenas. Aunque el hábitat del tenkile ha estado tradicionalmente fuera de los límites de las zonas de caza por miedo a los espíritus, los indígenas cazan ahí ahora regularmente, y en vez de utilizar arco y flechas, utilizan pistolas.



Euan Ritchie, profesor de ecología en Deakin University en Queensland, se ha unido a la Alianza para la Conservanción del Tenkile para empezar un seguimiento por cámara en las montañas Torricelli de Papúa Nueva Guinea, donde el tenkile y otras especies de animales en peligro de extinción sobreviven. Como el primer estudio comprensivo con cámara en las montañas Torricelli, el estudio conjunto intenta estimar el número de población y el hábitat del tenkile, así como de otras especies en peligro de extinción.



Euan Ritchie habló con Mongabay.com sobre el declive del tenkile y su nuevo proyecto para conservar la especie.





ENTREVISTA CON EUAN RITCHIE



Tenkile en cautividad. Esta especie fue descubierta en 1989. Foto de la Alianza para la Conservación del Tenkile (TCA).


Mongabay: ¿Por qué no está el tenkile en el punto de mira entre las especies que debemos conservar?



Euan Ritchie: A pesar de que Papúa Nueva Guinea tiene una fauna increíblemente diversa en comparación con el resto del mundo, está poco estudiada debido a su remota localización y al difícil acceso a las áreas en las que viven estas especies. Muy poca gente lleva a cabo su trabajo en Papúa Nueva Guinea y esta es la razón por la que la región y su fauna reciben mucha menos atención de los medios de comunicación en comparación con cualquier otra parte del mundo. Pero no cabe duda de que los tenkiles y numerosas otras especies de la región se merecen mucha más atención, ya que muchas están en un mayor peligro de extinción que por ejemplo los pandas o los koalas.



Mongabay: Ya que el público general no sabe mucho sobre estos animales, ¿qué le está ocurriendo a los tenkiles?


Euan Ritchie: Lo que sí que sabemos es que hay unos 300 ejemplares y que tienen un espacio de distribución bastante restringido (~150 km2). El número ha aumentado de los 100 ejemplares, aproximadamente, que quedaban en estado salvaje, principalmente gracias a los esfuerzos de la Alianza para la Conservación del Tenkile www.tenkile.com Sabemos muy poco sobre su biología.



Mongabay: ¿Por qué es importante salvar a este animal? ¿Y por qué está resultando tan difícil?



Un tenkile en cautividad. Foto de Jim Thomas.

Euan Ritchie: Es importante salvar a todas las especies. Pero en cuanto al tenkile, es un animal importante para la población local en términos culturales y espirituales, y es un personaje en sus historias y canciones. Cuando se les mostró a los habitantes de la zona imágenes en cámara de los tenkiles lloraron, porque quedan muy pocos y tienen una gran importancia para ellos.



Al ser herbívoros de tamaño medio que viven en los árboles, también es muy probable que jueguen un papel muy importante en la estructura y la composición de los bosques en los que viven. Es difícil conservar estas especies, ya que con la mejora en la salud y en la educación en las últimas décadas, la población de la región ha crecido, lo que significa que la caza es un peligro muy grande para el tenkile, y a esto se le unen la tala de árboles y la minería. Sin embargo, la transición de cazar animales salvajes, como el tenkile, por su proteína, al consumo de conejos enjaulados, una iniciativa puesta en marcha por la TCA (más información en su página web), ha significado un aumento en el número de mamíferos y aves.



Mongabay: ¿Cómo ayudan las cámaras al tenkile, y a otros animales salvajes de Papúa Nueva Guinea? ¿Cree que va a cambiar el modo en el que el público ve (o no ve) al tenkile?



Euan Ritchie: Las cámaras nos permitirán recoger información que es prácticamente imposible conseguir de otra manera, van a grabar a los animales durante semanas y las 24 horas del día. Obtendremos información sobre dónde viven los animales (incluso a qué altura de la montaña viven – lo que es importante para predecir los impactos del cambio climático), en qué números, en qué hábitats y además probablemente descubriremos nuevas especies o especies que son enigmáticas y a que no se pueden detectar mediante otros métodos. Mientras más cosas podamos mostrarle a la gente, tanto a nivel local en Papúa Nueva Guinea como a nivel global, sobre qué especies habitan estos bosques, mientras más conexión y valor se le dé a los animales salvajes, más esfuerzos se harán para conservarlos. Los resultados de las grabaciones establecerán un mayor conocimiento de la biodiversidad, lo que a su vez creará mayor concienciación sobre este tema – con suerte, Papúa Nueva Guinea y sus bosques primarios llegarán a una mayor audiencia.



Mongabay: ¿Qué otros animales espera ver en este proyecto?




Las montañas Torricelli en Papúa Nueva Guinea. Foto de la Alianza para la Conservación del Tenkile (TCA).

Euan Ritchie: El canguro de manto dorado (en grave peligro de extinción), el spilocuscus rufinoger (en grave peligro de extinción), el petaurus abidi (en grave peligro de extinción), el canguro arborícola gris, el satanelo de Nueva Guinea, ulabíes, ratas lanudas de Bosavi, bandicuts, reptiles (en particular el in particular el varano cocodrilo), anfibios y aves (por lo menos las cuatro especies de aves del Paraíso), ¡muchísimos!



Mongabay: ¿Cómo están los Torricellis (los indígenas de Papúa Nueva Guinea) ayudando en la conservación del tenkile y de otros animales salvajes?



Euan Ritchie: En la actualidad la Alianza para la Conservación del Tenkile (TCA) tiene 50 pueblos en su programa, eso son unas 10.000 personas. A través de nuestros programas de educación y de desarrollo comunitario las personas pueden aprender a tener más respeto por su medio ambiente y las especies que viven en él. TCA ha llevado 320 tanques de agua a estos pueblos durante varios años. Estos tanques han mejorado la vida de todas aquellas personas que los usan y son un recuerdo constante de las especies en peligro de extinción. La gente ahora considera al tenkile como un emblema de la zona, y juran que no volverán a cazar al animal.



Mongabay: ¿Qué puede la gente hacer, incluso aquellos que viven lejos, para ayudar al tenkile?



Euan Ritchie: Por favor, donen dinero en Pozible y corran la voz sobre este proyecto y la TCA.







Niños de las montañas Toricelli. Foto de la Alianza para la Conservación del Tenkile (TCA).






Canguro de manto dorado en cautividad (Dendrolagus pulcherrimus). El canguro de manto dorado también se encuentra en la zona y está en la lista de las especies en peligro de extinción. Foto de la Alianza para la Conservación del Tenkile (TCA).





Las montañas Torricelli en la isla de Nueva Guinea, hogar del tenkile, especie en peligro de extinción. Imagen de Google Earth.