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La pérdida de tan sólo una especie polinizadora provoca una importante disminución en la productividad de las plantas

Un sorprendente estudio revela que la pérdida de tan sólo una especie polinizadora podría generar una importante disminución en la productividad de las plantas, un descubrimiento que posee grandes implicaciones para la conservación de la biodiversidad. Luego de observar diez especies de abejorros en las praderas alpinas de Colorado, dos científicos descubrieron que el aislamiento de una sola de ellas redujo un tercio de la producción de flores de semillas. Los polinizadores se ven amenazados en todo el mundo debido a la pérdida del hábitat, los pesticidas, las enfermedades y otros impactos. Recientemente, la UE prohibió varios pesticidas que se habían vinculado a la desaparición de abejas.



«Descubrimos que estas flores salvajes producen un tercio menos de semillas en la ausencia de sólo una especie de abejorro», dice el autor principal, Berry Brosi, junto con la Universidad de Emory. «Esto es alarmante y significaría que los polinizadores podrían tener un impacto mayor sobre las plantas de floración y cultivos alimentarios de lo que se creía hasta el momento».



Los resultados de los estudios in situ contradicen informes anteriores que afirmaban que las plantas se verían menos afectadas en un mundo con menor cantidad de polinizadores, siempre y cuando los existentes realizaran el trabajo. Sin embargo, dichos estudios dependían únicamente de modelos computarizados. Este nuevo informe es el primero en verificar la hipótesis en las condiciones del mundo real.



Brosi y su equipo establecieron parcelas de tierra en el Laboratorio Biológico de las Montañas Rocosas en Colorado, a 2.896 metros de altura. En dichos puntos de control, se dejaba volar a las diez especies de abejorros, mientras que en otros de los terrenos se apartaban, con la ayuda de una red, algunas especies en particular. Luego, un grupo de investigadores seguía a los insectos, mientras estos visitaban una flor comúnmente llamada “espuela de caballero”.



«Literalmente, íbamos detrás de los abejorros, que volaban en busca de su alimento», explica el coautor Heather Briggs, con la Universidad de California, Santa Cruz. «No fue tarea fácil, ya que las abejas pueden volar muy rápido».



Un abejorro (ombus terrestris) cubierto de polen.  Foto de: P7r7
Un abejorro (ombus terrestris) cubierto de polen. Foto de: P7r7/Creative Commons 3.0.


Pero, ¿por qué el aislamiento de tan sólo una de diez especies de abejas tendrá un impacto tan grande en la producción de las plantas? La razón es que un polinizador es fiel a una especie de planta específica: la polinización no ocurre a menos que la abeja lleve polen de la misma especie.



«La mayoría de los polinizadores visitan varias especies de plantas a lo largo de su vida, pero a menudo tendrán lo que llamamos fidelidad floral por periodos cortos de tiempo», explica el autor principal, Berry Brosi. «Se concentrarán en una planta mientras esté en flor. Algunas semanas después, se irán a la siguiente especie en floración. Podrían considerarse monógamos seriales».



Sin embargo, los investigadores descubrieron que al aislar una sola especie de abeja, se altera la fidelidad de las demás. En las parcelas de control, el 78% de los abejorros visitaron sólo una especie de flor, lo que incrementa la tasa de éxito de la polinización. Sin embargo, en las parcelas en las que se apartó una especie, sólo el 66% de las abejas fue leal a una flor. Al eliminar un competidor, los insectos prefirieron visitar una variedad más amplia de especies de plantas.



«El leve cambio en el nivel de competencia hizo que las abejas restantes fuesen más propensas a ‘engañar’ a la espuela de caballero», comenta el coautor Briggs.



¿Cuáles son las consecuencias? La producción de semillas de la espuela de caballero bajó un 32%, un impacto al que los científicos llaman «disminución en el funcionamiento del ecosistema».



A pesar de que el estudio se llevó a cabo en algunas parcelas de Colorado, podría tener repercusiones a nivel mundial.



«Nuestros resultados indican que las implicaciones negativas para las comunidades de plantas, debido a la disminución continua de polinizadores, podrían ser muchas más serias de lo que se suponía hasta el momento», dicen los investigadores. Además, el estudio consituye otro ejemplo de la importancia que tiene la biodiversidad.



«Nuestro trabajo demuestra por qué la biodiversidad puede ser clave para la conservación de todo un ecosistema», comenta Bery Brosi. «El informe tiene el potencial de desencadenar una nueva serie de estudios acerca de las repercusiones en el funcionamiento de las interacciones interespecíficas».



Durante décadas, los científicos nos han estado advirtiendo que el mundo estaría entrando en una nueva era de extinciones masivas con consecuencias incalculables. Los polinizadores se han convertido en un problema muy particular. En los últimos diez años, se vieron afectados por lo que se conoce como Trastorno del Colapso de las Colonias (CCD, en inglés). Si bien fueron varios los factores influyentes (incluyendo enfermedades y pérdida del hábitat), una nueva corriente de investigación señala que el uso de pesticidas es la causa principal. Asimismo, está disminuyendo el número de muchas especies de mariposas (la monarca, por ejemplo); otras, ya han desaparecido completamente. A pesar de su importancia ecológica, los polinizadores no suelen recibir tanta atención por parte de los conservacionistas y los medios como las especies más grandes y «carismáticas».






CITAS: Berry J. Brosi y Heather M. Briggs. La pérdida de una especie polinizadora reduce la fidelidad floral y la función reproductiva de las plantas. PNAS 2013.