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En venta las primeras compensaciones por emisión de carbono de un proyecto REDD+ de titularidad estatal africana

Los bonos de emisión de carbono generados por la protección de miles de hectáreas de pluvisilva amenazada del noreste de Madagascar han sido certificados como aptos para su venta, informa la Wildlife Conservation Society (WCS), principal impulsora del proyecto. En África, ésta es la primera ocasión en que bonos generados por proyectos de titularidad estatal han sido aceptados en el mercado de emisiones de carbono.



El proyecto REDD+ Makira tiene como objetivo proteger 400.000 hectáreas de bosque en una parte de Madagascar muy castigada por la extracción ilegal de palo santo. Los precursores del proyecto calculan que esta iniciativa evitará la emisión de 32 millones de toneladas de dióxido de carbono durante los próximos 30 años, prácticamente el total de las emisiones anuales del estado de Montana. Además, el proyecto ayudará a proteger a alrededor de 20 especies de lemures, una docena de las cuales están amenazadas de extinción, a la vez que creará nuevas oportunidades de desarrollo económico para los habitantes de los alrededores del parque, según la WCS.



“Aparte de los beneficios que comportará para la flora y fauna, la venta de bonos revertirá positivamente en la población local gracias a la inversión del 50% de los beneficios netos de la venta de carbono en la mejora de las infraestructuras, educación y servicios médicos locales y en la formación, ayudas y asistencia técnica que la región recibirá para desarrollar modalidades sostenibles de agricultura”, señala la organización conservacionista en un comunicado. La WCS será la encargada de llevar a cabo el proyecto.




Pluvisilva cerca del Parque Nacional Masoala, Madagascar. Foto de Rhett A. Butler Madagascar.

Pluvisilva cerca del Parque Nacional Masoala, Madagascar. Foto de Rhett A. Butler Madagascar




El Proyecto REDD+ Makira fue concebido antes del golpe de estado de marzo de 2009 que derrocó al presidente de Madagascar elegido democráticamente. El golpe de estado bloqueó la llegada de fondos destinados a la conservación, alimentando oleada de talas ilegales y furtivismo en Makira y las cercanas zonas protegidas de Masoala y Marojejy. A pesar de que la tala ilegal y el contrabando de palo santo estuvieron ligados al ascenso al poder de ciertos políticos a raíz del golpe de estado, en los últimos tiempos dichas actividades han disminuído considerablemente, creando el escenario adecuado para retomar los esfuerzos conservacionistas en la región, incluyendo el fortalecimiento del Ministerio de Bosques y Medio Ambiente, cuyos empleados lucharon heroicamente por evitar o minimizar las talas ilegales durante la crisis política de 2009.



Así, el Secretario General del Ministerio de Bosques y Medio Ambiente de Madagascar se congratuló por la histórica validación y verificación de créditos por el Verified Carbon Standard (VCS).



“El crecimiento verde es fruto de una economía verde en un contexto de desarrollo sostenible implementado a través de una gestión adecuada de los recursos naturales y de la valorización de la biodiversidad”, declaró Pierre Manganirina Randrianarisoa en un comunicado. “De esta forma se ha conseguido una oportunidad de ingresos para Madagascar, a través de la venta del carbono almacenado en los bosques protegidos del Parque Natural Makira”.




Uroplatus gecko en el colindante Parque Nacional Masoala, Madagascar. Foto de Rhett A. Butler




La Compañía del Carbono de Makira es la organización subsidiaria de la WCS encargada de implementar el proyecto REDD+ Makira. El proyecto forma parte de la Certificación REDD, un conglomerado de proyectos REDD+ que establece un marco de exigentes requisitos para la conservación de la biodiversidad y el desarrollo local. La Certificación REDD pretende crear una categoría de compensaciones por emisión de carbono REDD + de primera clase que diferenciaría sus bonos de aquellos generados por proyectos más polémicos y sujetos a requisitos menos estrictos.



El presidente ejecutivo de la WCS, Cristián Samper, declara que el proyecto Makira constituye un buen ejemplo de cómo los proyectos REDD+ pueden contribuir a la conservación y desarrollo de países como Madagascar.



“Esta venta es un gran paso adelante del Gobierno de Madagascar en el uso de bonos de emisiones para combatir el cambio climático y a la vez proteger la biodiversidad y estimular el desarrollo local”, dijo Samper.”La WCS felicita a Madagascar y se enorgullece de ser su socia en el proyecto REDD+ Makira”.



“La venta de estas emisiones de carbono repercute positivamente por partida triple: ayuda a proteger la vida silvestre, contribuye al desarrolllo de la población local y combate el cambio climático”, añade Todd Stevens, vicepresidente de la Compañía del Carbono de Makira.




Pluvisilva en el vecino Parque Nacional Masoala, Madagascar. Foto de Rhett A. Butler