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Un paraíso de pájaros raros ha sido protegido en una cadena montañosa devastada por la guerra en Colombia (fotos)


Hace poco tiempo que el matorralero perijá se considera un especie por sí mismo. Foto cortesía de Trevor Ellery.

Hace poco tiempo que el matorralero perijá se considera un especie por sí mismo. Foto cortesía de Trevor Ellery.


Una coalición de grupos de conservación ha establecido una nueva zona protegida en uno de los ecosistemas más descuidados de América Latina: el lado colombiano de la cadena montañosa de Serranía de Perijá. Después de décadas de conflicto sangriento y deforestación incontrolada, los expertos dicen que por el lado colombiano de esta cadena montañosa asediada queda sólo un cinco por ciento del bosque pluvial, en el que viven muchos pájaros que no se encuentran por ninguna otra parte.



«Sin esta reserva natural, es probable que dentro de pocos años quede poco de los bosques fenomenales que cubrían la Serranía de Perijá colombiana,» dijo Paul Salaman, el Presidente Ejecutivo de Rainforest Trust: la organización que ayudó crear la reserva, conocida como la Reserva Natural de Chamicero de Perijá. El Rainforest Trust hizo equipo con ProAves, que lleva más de una década trabajando en la región, y también con Global Wildlife Conservation (GWC).



Aunque la nueva reserva natural del bosque nubloso solamente tenga 750 hectáreas, es un paraíso de pájaros que contiene una gran cantidad de especies amenazadas y endémicas. Los científicos han documentado el (Asthenes perijana) y el (Metallura iracunda) en el parque: los cuales se consideran especies amenazados según la lista roja de la UICN. El (Arremon perijanus) vive también en la reserva natural, el cual solamente se declaró una especie distinta en 2010 y que sigue sin ser evaluada por la UICN.




Más impactante es el hecho que los científicos creen que han descubierto cuatro nuevas especies de pájaro en la zona y que dos subespecies actuales deberían cambiarse por el nivel de especie.



Además de proteger numerosas especies que están desapareciendo, los conservacionistas dicen que el bosque, que es uno de los más conservados de la zona, también provee dos líneas divisorias para la ciudad de Valledupar y los otros pueblos cercanos.



«La reserva natural es lo mejor para todos. No solo será un sustento para los especies endémicas numerosas de la zona que no tienen otra parte donde vivir, sino también es una gran victoria para las ciudades y los pueblos cercanos que se beneficiarán durante mucho tiempo del agua que provee,» dijo Salaman.



La región ha sido atormentada por la violencia durante décadas por el conflicto entre el gobierno y varios grupos de milicia, incluyendo el contrabando de las drogas. Sin embargo, el bosque ha sido talado de manera rápida recientemente para las pasturas, las granjas y la cultivación de las moras para mermeladas.



Colombia y Venezuela comparten la cadena montañosa de Serranía de Perijá. El lado venezolano de la cadena contiene dos grandes zonas protegidas que incluyen la Reserva Natural de San Rafael de Gussare y el Parque Nacional de Perijá. Sin embargo, el lado colombiano tiene muy poca protección: en la parte del sur de la cadena hay dos pequeñas reservas naturales indígenas pero el nuevo parque, la Reserva Natural de Chamicero de Perijá, es el primero en la parte del norte.





El metaltail perijá se considera amenazado. Foto cortesía de Trevor Ellery.




El lachrymose mountain tanager se encuentra también en la reserva natural. Esta especie de gran amplio se considera de menos preocupación. Foto cortesía de Rainforest Trust.




El thistletail perijá se considera amenazado. Foto cortesía de Trevor Ellery.




Los paisajes estupendos de la cadena montañosa de Serranía de Perijá. Foto cortesía de Rainforest Trust.