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Abuso, desplazamiento, contaminación: el legado de los diamantes de Marange en Zimbabue

  • Las zonas diamantíferas de Marange en el este de Zimbabue, descubiertas en 2006, han sido consideradas por expertos como el mayor descubrimiento de diamantes del mundo en generaciones.
  • En 2008, fuerzas gubernamentales expulsaron de manera brusca a los mineros de diamantes y mataron a más de 300, según los grupos de derechos humanos. Desde ese momento los lugareños sospechosos de minería ilegal han sido sujetos a torturas y castigos extrajudiciales, alegan los grupos humanitarios. Los desechos de la minería han contaminado fuentes de agua locales y algunos lugareños reubicados para dejar lugar para las minas viven en condiciones de hambruna.
  • El gobierno de Zimbabue recientemente expulsó de las zonas de Marange a todas las compañías mineras, excepto una, la cual le pertenece, y dejó el futuro de los locales en una situación incierta.

En una tarde sofocante de febrero, los gritos ahogados de un bebé resonaban de una choza hecha de barro con techo de paja en el área de Marange de Zimbabue del este.

Los lugareños de esta parte del país viven inmersos en la pobreza, luchando juntos para subsistir con la agricultura, la pesca y la venta de esterillas de fibras de baobab, mientras que a apenas unos metros de sus casas rudimentariamente construidas están las ricas zonas diamantíferas de Marange.

Los campos, también conocidos como las zonas diamantíferas de Chiadzwa, se encuentran a alrededor de 90 kilómetros (56 millas) al suroeste de la ciudad fronteriza del este llamada Mutare. Cubren aproximadamente 80 000 hectáreas y han sido consideradas por los expertos como el mayor descubrimiento de diamantes en generaciones.

Sin embarbo, los lugareños cerca de Marange rezan; rezan mucho para que los diamantes se acaben rápido. El depósito rico de diamantes aluviales, que fue descubierto en 2006, ha traído numerosos problemas a los más de 80 000 habitantes locales.

llamados los zonas diamantíferas de Chiadzwa, en el este de Zimbabue. Mapa cortesía de Google Maps.

Dorcas Chiadzwa, de 44 años y oriundo de Chibiya Village en Marange no pudo ocultar su desagrado por los diamantes.

«Estos diamantes son un problema», afirmó a Mongabay Chiadzwa. «No nos beneficiamos en nada con los diamantes; en lugar de eso, los diamantes nos han traído mucho sufrimiento».

Esos fuertes sentimientos negativos también los sienten muchas personas en el área, quienes al principio se alegraron cuando se descubrieron los diamantes, y anticiparon que obtendrían beneficios de las gemas.

Los diamantes se descubrieron en la zona en 2006, pero no hubo leyes que regularan la minería hasta 2008, cuando las fuerzas gubernamentales expulsaron a los mineros de diamantes ilegales. Las fuerzas de seguridad mataron a más de 200 mineros sospechosos durante la adquisición, según un informe de la ONG investigadora internacional Human Rights Watch.

Una casa común en el pueblo de Mukada cerca de los zonas diamantíferas de Marange. Foto de CRD.
Trabajadores de la compañía minera de diamantes le ponen los últimos detalles a la casa del jefe del pueblo de Mukada, según la ONG Centro para la Investigación y el Desarrollo (CRD). «Este es un ejemplo de cómo estas compañías sobornan a los líderes locales para que no defiendan los derechos de las comunidades en la extracción de recursos naturales», le dijo James Mupfumi, el director de CRD, a Mongabay. Foto de CRD.

Hasta hace poco cinco compañías tenían licencias para extraer diamantes: Marange Resources, Anjin Investments, Jinan Mining, Mbada Diamonds y Diamond Mining Corporation. (El gobierno de Zimbabue es el único dueño de Marange Resources y tiene acciones en otras compañías. Los restos de Anjin y Jinan pertenecen a compañías chinas; Mbada, a una compañía sudafricana, y Diamond Mining Corporation, a inversores libaneses.

Grupos de derechos humanos locales e internacionales afirman que desde la adquisición gubernamental en 2008 las zonas diamanetíferas de Marange se han convertido en un puesto de terror y violaciones a los derechos humanos perpretados por soldados, la policía y guardias de seguridad que se encargan de los campos extensos de diamantes. También han contaminado las fuentes de agua locales y llevaron a los lugareños a vivir en condiciones de hambruna en casas precarias sin fuentes de ingresos.

Ahora el gobierno, en una reciente jugada para tomar control de las operaciones de extracción de diamantes a nivel nacional, expulsó a cuatro de las compañías y dejó el futuro de las personas en un estado incierto.

Tortura y contaminación

Una ONG local llamada Centro para la Investigación y el Desarrollo (CRD por sus siglas en inglés) ha estado monitoreando y documentando las violaciones a los derechos humanos en Marange desde que se descubrieron los diamantes en 2006.

La seguridad es rigurosa alrededor de las zonas diamantíferas de Marange. Aún así, los lugareños más desesperados todavía tratan de ingresar para extraer diamantes ilegalmente. Algunos de los que fueron atrapados, así como también otros que son meramente sospechosos de minería ilegal, fueron llevados a un lugar dentro de los zonas diamantíferas conocido como la Diamond Base (Base Diamante), en donde los torturaron durante días y los liberaron sin cargos oficiales, según un informe de 2014 de CRD.

La ONG ha documentado decenas de casos en los que los guardias de seguridad golpearon y lanzaron a los perros a los sospechosos de minería ilegal. (Advertencia: el enlace contiene imágenes de heridas) Varios buscadores de oro sospechosos fueron atacados y algunos dados por muertos.

«Un promedio de entre 80 y 120 víctimas de abusos se registraron en Marange entre 2012 y 2014. En 2015, se registraron cerca de…60 casos», le relató el director interino de CRD, James Mupfumi, a Mongabay.

Mupfumi afirmó que su organización asistió a las víctimas con asesoramiento y envió a algunas a la ONG Abogados de Zimbabue para los Derechos Humanos (ZLHR) para asesoramiento legal.

«Además ayudamos a algunas víctimas a informar de sus casos a la policía y los enviamos a recibir tratamiento médico», explicó.

Valla de alta seguridad en los campos de diamante de Marange. La seguridad es rigurosa, pero la pobreza en comunidades aledañas lleva a muchos a intentar entrar y buscar diamantes ilegalmente. Aquellos que son atrapados se arriesgan a que los golpeen y los torturen las fuerzas gubernamentales y de seguridad de las minas. Foto de Andrew Mambondiyani.

En 2014, 40 lugareños fueron secuestrados cuando veían un partido de fútbol por televisión en un centro de negocios cerca de la mina. Fueron llevados a una base policial y torturados por la policía, que alegó que eran buscadores ilegales de diamantes, según el CRD, que cita un informe periodístico.

«No estaba en el área protegida de Chiadzwa y no tenía diamantes. Si tenían sospechas, podrían haberme llevado a la comisaría más cercana para hacerme preguntas y me hubiera defendido en la corte por arresto. Me secuestraron a punta de pistola y agredido en la base de diamantes por un crimen que no cometí. Estas personas están cometiendo crímenes atroces indiscriminadamente en la base de diamantes contra ciudadanos indefensos», CRD cita a una víctima del 2014.

«Ya no nos movemos libremente aquí en Marange. La policía circula buscando puerta por puerta mineros ilegales de diamantes y personas inocentes fueron atrapadas en [la] redada», le relató Chiadzwa a Mongabay.

Los lugareños también se quejaron de que las compañías han estado contaminando los ríos locales y otras fuentes de agua.

«Nuestra agua está sucia y contaminada con químicos peligrosos. «Ni siquiera conocemos los efectos a largo plazo de utilizar agua contaminada», afirmó.

Más de 1000 reses han muerto luego de beber agua contaminada por las compañías extractoras de diamantes, y las personas se han enfermado luego de beber o estar en contacto con agua contaminada. Un informe solicitado por la ONG Asociación de Ley Ambiental de Zimbabue sobre la calidad del agua en dos ríos aguas abajo de la mina reveló sedimentación y contaminación bacteriana, química y de metales pesados, incluyendo la presencia de agentes que pueden causar cáncer constituyentes de un químico utilizado para extraer diamantes.

Entre 500 000 y 700 000 personas podrían estar afectadas por la contaminación de la mina de diamantes, según el Atlas de Justicia Ambiental, un proyecto desarrollado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Ningún beneficio para los habitantes

Se barajaron varias cifras acerca de la producción estimada de diamantes en Marange. Un estimado creíble colocó a la producción de 2013 en 16.9 millones de quilates, lo que se traduce en el 13 por ciento del suministro de diamantes en bruto mundial. Los números parecen haber caído desde entonces, de un estimado de 6 a 10 millones de quilates en 2015 que valen tal vez tanto como 300 millones de dólares.

Sin embargo, a pesar de las violaciones de derechos humanos documentadas, el Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley, un proceso respaldado por la ONU establecido en 2003 para evitar que diamantes de zonas en conflicto entren al mercado principal de diamantes en bruto, permitió las exportaciones de diamantes de Marange en 2011.

El Proceso de Kimberley (PK) define a los diamantes en zonas en conflicto como «diamantes en bruto utilizado por movimientos rebeldes o sus aliados para financiar conflictos que buscan debilitar gobiernos legítimos». Como tales los diamantes de Marange no entran en esta definición.

“Los intentos de grupos de l sociedad civil y otros accionistas progresivistas en el PK para redifinir y ampliar el término diamantes de zonas en conflicto a ‘diamantes en bruto que financien conflictos armados y violaciones de derechos humanos’ enfrentó sospechas y resistencia del gobierno de Zimbabue», escribe el CRD en un informe.

La minería de diamantes en Marange estuvo rodeada de misterio y diamantes que valen millones de dólares se extrajeron del área sin beneficios para los habitantes locales. Muy pocos ingresos terminaron en los fondos del gobierno y sigue siendo un misterio a dónde han estado yendo los ingresos de los diamantes.

Equipo de minería en las zonas diamantíferas de Marange. Foto de Andrew Mambondiyani.

En 2012 las compañías de diamantes se comprometieron a depositar 50 millones de dólares en un fideicomiso comunitario local llamado Zimunya-Marange Share Ownership Trust. Según el periódico del gobierno nacional The Herald, el fideicomiso se estableció según una reglamentación nacional aprobada en 2010 que establece que «las comunidades locales cuyos recursos naturales explote cualquier ‘empresa calificada’ deben tener aseguradas acciones en dicha empresa».

Sin embargo, las compañías no le han pagado nada al fideicomiso hasta ahora, y de hecho negaron haberse comprometido a pagar los 50 millones cuando se presentaron ante el parlamento en 2014, según lo que cuenta The Herald.

Las esperanzas de los lugareños de recibir beneficios de los diamantes se han disipado. En lugar de eso están contanto sus pérdidas.

Compañías mineras se reestructuran

Sin aviso, en febrero de este año el gobierno frenó a cuatro de las cinco compañías mineras en Marange. Las compañías estaban resistiendo las medidas del gobierno para consolidarlas —así como también a todas las compañías de diamantes que operan en todo el país— en una única entidad: la Zimbabwe Consolidated Diamond Company.

Solo Marange Resources, que pertenece en su totalidad al gobierno, seguirá con la minería en el área. La Zimbabwe Consolidated Diamond Company se constituyó completamente en marzo de este año.

«Todas las licencias de las minas afectadas expiraron y no se molestaron en renovarlas» dijo Walter Chidhakwa, el ministro de Minas y Desarrollo Minero, en una conferencia de prensa en la capital, Harare. «Como sus licencias han expirado, no tienen títulos ni niguna razón para seguir con las actividades mineras. Las compañías estaban totalmente en contra de su consolidación en una mina. Tratamos de incluirlos en una serie de reuniones generales extraordinarias con sus accionistas, pero permanecieron firmes en su decisión».

Diamantes de minas en los zonas diamantíferas de Marange. Foto de Andrew Mambondiyani.

Luego de que las compañías fueran expulsadas, las fuerzas de seguridad se trasladaron para proveer seguridad, y hasta 50 buscadores de oro ilegales fueron arrestados mientras trataban de ingresar a los zonas diamantíferas.

Sin embargo, un líder tradicional local, Headman Chiazdwa, le relató a los ministros durante la visita que los miembros de los servicios de seguridad exigieron sobornos y permitieron que algunos buscadores de oro entraran a las zonas diamantíferas.

«Estamos preocupados porque a la policía se le paga 10 dólares para que los buscadores de oro entren a las zonas diamantíferas. Esto debe parar», le dijo Headman Chiadzwa al Manica Post.

Los lugareños eran escépticos con respecto al hecho de que la consolidación de las compañías mineras de diamantes fuera a reportarles beneficios.

Malvern Mudiwa, aldeano que dirige un lobby llamado Marange Development Trust, le dijo sin rodeos a Mongabay que los diamantes eran una maldición.

«La situación en Marange es terrible, las compañías estaban descargando deseschos tóxicos al Río Chengu que desemboca en el Singwizi y luego en el Río Save (Sabi). Los lugareños están preocupados y están privados de sus fuentes de agua para bañarse, lavado e irrigación. Estos diamantes son una maldición», afirmó Mudiwa.

Añadió: «Vamos a estar peor después de que las compañías mineras se vayan porque dejan una degradación enorme de la tierra. Tenemos casos de personas y ganado que se caen en minas abiertas sin protección que dejan las compañías mineras».

El director de CRD, Mupfumi, le explicó a Mongabay que la transparencia puede ser mejorada si se reduce la cantidad de actores en la industria nacional de diamantes.

«Sin embargo, la diligencia debida es necesaria para transformar la industria de oscuridad a prácticas mineras responsables», afirmó Mupfumi.

Mupfumi le solicitó al gobierno que retirara inmediatamente a todo el personal militar de las zonas diamantíferas de Marange y que reforzara las operaciones policiales para mantener el orden público durante el período de transición.

«Además solicitamos el congelamiento inmediato de todos los activos de las compañías en las zonas diamantíferas e iniciar los procesos de diligencia debida. Las compañías deben presentar informes auditados y el gobierno debe publicarlos durante este período», afirmó Mupfumi. «El gobierno debe investigar a todos los ejecutivos involucrados en la minería de diamantes de Marange para que se hagan responsables de la sustracción de recursos y las violaciones de los derechos humanos.

Añadió que el gobierno debe expedir el proceso legislativo para la industria minera y redactar una ley que adopte las mejores prácticas del mundo para guiar las operaciones diamantíferas.

Un lugar llamado Arda Transau

Algunos lugareños fueron reubicados para dejar lugar a las minas de diamantes, pero no les está yendo mejor que a aquellos que se quedaron cerca de las minas. Abandonados en una hacienda desolada del gobierno llamada ArdaTransau cerca de 40 kilómetros (25 millas) al noroeste de Mutare, los lugareños ahora están sumidos en pobreza y hambre. Al menos 1000 familias fueron reubicadas en la hacienda desde 2009.

ArdaTransau es una hacienda de 12 000 hectáreas que pertenecía a la Autoridad de Desarrollo Agrícola y Rural. No ha funcionado durante más de 10 años debido a varios desafíos.

Visto desde lejos, el nuevo asentamiento luce como un desarrollo rural exclusivo con casas lindas construidas hace poco por las empresas de diamantes. Sin embargo, las casas se construyeron con materiales de baja calidad y solo cinco años después de que se construyeran la mayoría está al borde del colapso. Se veían grietas enormes en una cantidad de casas en una visita en febrero último.

El desempleo es alto en el asentamiento de ArdaTransau y el organismo gubernamental que se ocupa del agua le cortó el suministro de agua a la mayoría de las casas por falta de pago, según el Centro para la Investigación y el Desarrollo. Los residentes a menudo recurren a fuentes de agua no segura, como este estanque, para sus necesidades básicas. Foto de CRD.

Según el ministro de Asuntos Provinciales de la provincia de Manicaland, Mandi Chimene, cada empresa de diamantes ha prometido construir una escuela primaria y secundaria y una clínica, y proveer agua limpia y electricidad a las familias reubicadas.

Residentes de ArdaTransau juntan agua de un estanque. Foto de CRD.

Las empresas de diamantes también prometieron a los lugareños reubicados varios proyectos para generar ingresos, incluyendo irrigación para la agricultura y la cría de aves y cerdos, pero no ocurrió nada.

Sin una fuente para subsistir, los lugareños están cayedo cada vez más en el abismo de la pobreza y la sequía actual provocada por el Niño, que golpea a Zimbabue y otros países en el sur de África, ha emperado la situación.

El vicepresidente del país, Emmerson Mnangagwa, ha dicho recientemente que Zimbabue necesita al menos 1.6 mil millones de dólares de ayuda extranjera para alimentar a cerca de 3 millones de personas en todo el país este año como resultado de la sequía, informó Reuters.

Un aldeano reubicado en ArdaTransau, Causemore Musaaba, le dijo a Mongabay que muchas personas en el nuevo asentamiento estaban al borde de la inanición.

«No tenemos comida. Con la sequía actual la vida ha sido dura para nosotros. No tenemos nada. No tenemos agua potable», relató Musaaba, padre de siete hijos.

Algunos sectores de ArdaTransau tienen canillas para uso comunitario, pero la mayoría de las familias no pueden pagar los 5 dólares de tarifa, además de multas adicionales si los atrapan regando más de tres canteros, según el Centro para la Investigación y el Desarollo. Foto de CRD.

Muchas personas en ArdaTransau ahora sobreviven vendiendo leña ilegalemente en el Centro Empresarial Odzi.

Musaaba asegura que cuando las compañías mineras cerraron las zonas diamantíferas de Marange, los lugareños ya no esperaban recibir niguna ayuda de estas compañías.

«Las compañías nos habían prometido un montón de cosas, pero no creemos que cumplan», relató.

Si las compañías hubieran depositado los 50 millones de dólares en el fidecomiso Zimunya-Marange Share Ownership Trust como prometieron, algo del dinero se hubiera utilizado para empezar proyectos para generar ingresos en ArdaTransau y en los pueblos cerca de las minas.

Sin embargo, Chidhakwa le aseguró al parlamento de Zimbabue a fines del año pasado que la Zimbabwe Consolidated Diamond Company heredaría tanto los activos como las deudas de las empresas de diamantes anteriores y respetaría los derechos de los fideicomisos comunitarios, según informes periodísticos.

«Quiero asegurarle a nuestras comunidades que el proceso de consolidación en sí no quita el compromiso de los fidecomisos comunitarios que existen».

Por ahora, los lugareños que viven a la sombra de las zonas diamantíferas de Marange están esperando ver si el cambio en la administración mejorará su suerte.

Residentes de ArdaTransau parados en frente de una choza improvisada para esposas polígamas. La familia pasó cinco años viviendo en una casa de campo abandonada y finalmente en las chozas, según el Centro para la Investigación y el Desarrollo, lo que ayudó a la familia asegurar ocho casas separadas similares a lo que tenían antes de ser reubicadas desde Marange. Foto de CRD.

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