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Preocupa que expansión de importante empresa del sector papelero incremente deforestación en Indonesia

  • Asia Pulp & Paper ha pasado años destruyendo la vasta selva tropical de Indonesia. Posteriormente, en 2013 se comprometió a detener la explotación forestal, por lo que dependen exclusivamente de la plantación maderera.
  • Sin embargo, la nueva empresa de grandes dimensiones, localizada en Sumatra, requerirá grandes cantidades de madera una vez se ponga en marcha este año.
  • Un nuevo informe de la ONG sugiere que la empresa tendrá que seguir con la deforestación o se arriesga a unas pérdidas financieras aplastantes. APP ha desestimado estas preocupaciones, con la promesa de importar virutas de madera si fuera necesario.

Los planes de Asia Pulp & Paper (APP) para dirigir una fábrica gigante en el sur de Sumatra a finales de este año han provocado algunas preguntas incómodas sobre la veracidad del compromiso del conglomerado elogiado por la no deforestación y el potencial impacto medioambiental en una de las provincias más propensas a los incendios de Indonesia.

La nueva planta, que está siendo construida por PT OKI Pulp & Paper Mills, aumentaría la demanda de fibra de APP en un 73 % cuando comience a operar a pleno rendimiento, y requerirá casi el cuádruple de fibra de la que sus plantaciones en el sur de Sumatra han producido en el pasado, según un informe exhaustivo sobre los planes de expansión de APP publicado esta semana por una docena de organizaciones medioambientales.

El informe «Will Asia Pulp & Paper default on its ‘zero deforestation’ commitment? (¿Incumplirá Asia Pulp&Paper su compromiso de deforestación cero?) evidencia que APP no tiene acceso a suficiente plantación de madera para abastecer a sus compañías de celulosa en Sumatra con la fibra necesaria para funcionar a pleno rendimiento sin reanudar la deforestación —e incumplir su histórica política de Conservación Forestal— o importar suministro adicional desde el extranjero a un alto costo, explicó Lafcadio Cortesi, director de Asia de Rainforest Action Network (RAN) y uno de los coautores del informe.

«Nos preocupa que la nueva planta cree más presión para mantener y expandir el sistema de agricultura industrial en las turberas drenadas que causaron incendios devastadores en Indonesia el año pasado», explicó Cortesi a Mongabay. «La economía y la necesidad de abastecer la planta de celulosa pueden también forzar a APP a elegir si va a volver a utilizar fibra de la selva tropical o incumplirá con el pago de su deuda».

La empresa papelera desestimó las preocupaciones en un comunicado enviado a Mongabay que explicaba que la planta de OKI solo aumentará su capacidad cuando APP sea capaz de garantizar suficiente materia prima de sus proveedores. APP dijo que la construcción de la planta de OKI era parte de su plan para «aumentar nuestra responsabilidad de capacidad de producción, que es esencial para seguir las exigencias de crecimiento del mercado y fortalecer aún más la contribución de Indonesia al comercio mundial». Sus proveedores seguirían sujetos a los mismos compromisos de no deforestación detallados en la Política de Conservación Forestal de APP —que prohíbe el uso de madera noble en su cadena de suministro.

«Vamos a controlar y revisar continuamente nuestra producción y suministro de materias primas para garantizar la adaptación de nuestra producción de celulosa en este sentido basada en la oferta disponible de materias primas de nuestros proveedores de madera para pasta», indica el comunicado. «Nuestros proveedores seguirán obligados a cumplir con todos los compromisos de nuestra Política de Conservación de Bosques (FCP) que, entre otras cosas, incluye no talar los bosques naturales desde febrero de 2013».

Un bosque de turberas talado para celulosa y papel en Riau, Sumatra. Foto de Rhett A. Butler / Mongabay

Sin embargo, el informe pone de manifiesto importantes deficiencias en el suministro de fibra una vez que la planta de OKI comience a operar. Según dicho informe, la compañía declaró que daría prioridad a la fibra procedente de sus plantaciones en en el sur de Sumatra con el fin de mantener bajos los costos de transporte. Sinar Mas Group, propietario de APP, posee o tiene contratos con 33 proveedores de madera para pasta de papel que en conjunto operan concesiones que son 36 veces el tamaño de Singapur. Pero sus plantaciones del sur de Sumatra están paralizadas por plagas y enfermedades, así como por las limitaciones de los propios compromisos de la Política de Conservación de Bosques (FCP) de APP.

Los proveedores de la compañía solo han sido capaces de desarrollar el 42 % de las 789 043 hectáreas de concesiones otorgadas en el sur de Sumatra, mientras que 206 956 hectáreas adicionales de tierras forestales que se podrían utilizar para el nuevo desarrollo se han colocado fuera de los límites de APP hasta la conclusión de las evaluaciones de Alto Valor para la Conservación (HVC, High Conservation Value) y de  Reservas Elevadas de Carbono (HCS, High Carbon Stock). La compañía prohibió a sus proveedores talar bosques considerados como HVC y HCS en virtud de su compromiso de no deforestación.

Una vez que los proveedores de APP en el sur de Sumatra han enviado la madera para pasta de papel a las plantas de otras provincias, algunos grupos ambientales

Preocupa que expansión de importante empresa del sector papelero aumente la deforestación en Indonesia

están cuestionando la forma en que las plantaciones de la zona pueden hacer frente una nueva empresa que se espera que produzca finalmente 2,8 millones de toneladas de celulosa al año.

«Esta nueva planta podría ser un elemento de cambio,» Aditya Bayunanda, líder de productos forestales de WWF-Indonesia, dijo a Mongabay. «Lo que nosotros entendemos en este momento es que incluso sus plantaciones del sur de Sumatra están enviando fibra a Jambi y Riau. En este momento se están utilizando esas plantaciones para abastecer a sus fábricas actuales».

«Ahí es donde surge la gran pregunta… [la capacidad] de esta nueva planta es casi el doble, ¿de dónde van a obtener toda la madera?»

Una de las turberas ricas en carbono quemadas el año pasado en la provincia de Riau de Indonesia. Se han drenado a gran escala los pantanos de turba de la región por intereses de madera para pasta de papel y aceite de palma, pero la turba seca es susceptible a inflamarse. Foto de Rhett A. Butler / Mongabay

APP dijo que trabajaría para aumentar la productividad y los rendimientos en sus plantaciones mediante la reducción del impacto de plagas y enfermedades y el uso de técnicas modernas de cosecha para reducir los residuos. La compañía también está contemplando identificar nuevos tipos de madera para pasta que podrían producir mayores rendimientos y trabajar con las comunidades locales para reducir el riesgo de futuros incendios forestales ─que quemaron gran parte de las existencias de su plantación el año pasado.

Si el gigante papelero sigue siendo incapaz de producir las cantidades de madera para pasta necesarias para permitir que la planta OKI opere a pleno rendimiento, APP dijo que importaría virutas de madera del extranjero.

«Aunque la nueva planta de OKI aumenta significativamente la capacidad de producción de APP, hemos tenido claro que nuestro compromiso FCP tiene prioridad sobre el aumento de nuestra producción», afirmó la compañía. «El resultado es que no hay duda por nuestra parte de que los compromisos adquiridos con la FCP son prioritarios. La planta OKI en producción no afectará nuestra promesa».

Garantías totales

En 2013, APP encargó a los consultores forestales Ata Marie y The Forest Trust (TFT) llevar a cabo un estudio independiente que examinó su suministro de madera hasta el año 2020. El gigante papelero ha señalado reiteradamente las conclusiones del estudio como evidencia de que su suministro es suficiente para satisfacer la demanda a pesar de los impactos de su compromiso con la sostenibilidad y la nueva planta.

Sin embargo, las organizaciones ecologistas pusieron en duda la independencia y el alcance de la encuesta ya en 2015, cuando la Alianza para Bosques, organización no lucrativa internacional, afirmó haber descubierto defectos en la metodología del estudio. En opinión de la ONG, Ata Marie y TFT habían confiado de manera poco convincente en los datos proporcionados por APP y las vistas aéreas de las zonas plantadas seleccionadas para alcanzar los resultados, que la compañía nunca publicó.

«APP no ha podido revelar muchos detalles esenciales acerca del suministro futuro de madera a pesar de sus pretensiones de ‘transparencia sin precedentes’», según el último informe. «En su lugar, la compañía ha ofrecido garantías generales que sus proveedores producirán un volumen suficiente de madera de plantaciones para satisfacer las necesidades del grupo de fibra a largo plazo y mantener sus compromisos de sostenibilidad».

El estudio TFT/ Ata Marie APP determinó que APP tuvo acceso a suficiente madera entre 2013 y 2014 para mantener tres plantas en pleno funcionamiento. Desde que se hicieron públicos los datos del estudio, los incendios forestales y de las turberas arrasaron el 26 % de las plantaciones que se suponía iban a suministrar la planta de OKI según estimaciones independientes. Además, el análisis de TFT / Ata Marie solo cubre los cuatro primeros años de operaciones en la planta de OKI, con lo cual el periodo que analiza el estudio termina solo cuatro años después de que la fábrica comience a funcionar.

Se está financiando la planta con 2,5 mil millones de dólares en préstamos de alto perfil de los bancos estatales chinos. Las inversiones, aprobadas durante las visitas separadas por el entonces presidente Susilo Bambang Yudhoyono y su sucesor, Joko Widodo, cubrirán el 70 % de los costes iniciales de construcción incurridos por PT OKI Pulp & Paper Mills. El propio gobierno indonesio prolongó a la compañía una moratoria fiscal de 10 años en virtud de un programa que atrae la oferta para los inversores. PT OKI Pulp & Paper Mills no pagarán impuestos durante ocho años, y se les aplicará un 50 % en los dos años restantes.

La decisión de endeudarse con miles de millones de dólares para construir lo que será la tercera planta de celulosa más grande de Asia en una parte de Indonesia, sin acceso a los volúmenes de madera necesarios para mantenerla rentable preocupa a grupos ecologistas como WWF-Indonesia. Aunque la organización no cree que APP esté intentando activamente infringir sus compromisos FCP hoy en día, es fácil imaginar un futuro potencial donde la empresa necesite decidir si se reanuda la tala natural de la selva tropical o asume una posible pérdida financiera, explicó Bayunanda.

«Lo que no queremos ver es que incumplen sus compromisos y acuden al gobierno con un plan de rescate para salir de este problema», dijo. «El peor escenario posible sería que acudieran al gobierno y dijeran que tienen este gran proyecto con grandes inversiones y que necesitan un plan de rescate con un mayor acceso a la madera».

Una plantación de madera para pasta en la provincia de Riau de Indonesia. Foto de Rhett A. Butler / Mongabay

Bayunanda todavía contempla algunos aspectos positivos en la planta de OKI. Con un mercado indonesio de pulpa de celulosa y papel saturado por la intensa producción de las fábricas dirigidas por APP y su competidor, Asia Pacific Resources International Holdings Ltd (APRIL), es probable que los productos de la nueva planta se exporten al extranjero a mercados como el de EE.UU., donde APP, en el pasado, fue atacada por campañas de Greenpeace sobre las prácticas destructivas en Indonesia. El gigante papelero tiene que ir con cuidado para mantener la confianza de los compradores en los mercados occidentales, explicó.

«De hecho, apuesto a que van a tener que mantener su promesa», dijo Bayunanda. «Si incumplen la promesa perderán todos los compradores que están comenzando a llegar así como su confianza durante varios años. ¿Dónde irá entonces todo el papel y pulpa de celulosa?».

Siga a Jonathan Vit en Twitter: @JonathanGVit

*Una versión anterior de este artículo malinterpretó la suposición en el informe de que la planta OKI comenzaría a operar con plena capacidad en 2019. APP no ha indicado cómo aumentará su capacidad. El artículo también explicó que la nueva planta triplicaría de manera efectiva la demanda de plantaciones de madera para pasta en el sur de Sumatra, cuando en realidad no se ha producido dicha demanda en la provincia. Por último, se calculó incorrectamente que la compañía requeriría el triple de fibra que han producido en el pasado sus plantaciones de Sumatra meridional.