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¿Qué opción para restablecer bosques a bajo costo se pasa por alto, según científicos?

  • Biotropica, la revista de la Asociación para la Biología tropical y la Conservación publicó un número especial a finales de noviembre, dedicado a explorar la regeneración natural de bosques y otros paisajes en los trópicos.
  • Más del 50 por ciento de la extensión original de los bosques tropicales en el mundo ha sido talada, mientras que el área de bosques degradados en los trópicos, tanto primarios como secundarios se estima en 850 millones de hectáreas (cerca de 2.1 mil millones de acres).
  • Los más de mil millones de hectáreas de bosques degradados y áreas forestadas a lo largo de los trópicos proporcionan oportunidades para varias formas de restablecimiento de árboles, pero la regeneración natural se pasa por alto, según los coautores de un estudio que resume los hallazgos de los 16 estudios que aparecen en el número especial de Biotropica.

Los científicos y conservacionistas argumentaron por largo tiempo que, dada la gran cantidad de tierras boscosas degradadas en los trópicos, los esfuerzos de restablecimiento a gran escala y largo plazo son necesarios urgentemente, no solo para ayudar a revertir las tendencias históricas de deforestación global, sino también para mitigar el cambio climático y satisfacer las necesidades de desarrollo humano.

Plantar árboles sigue siendo la principal estrategia de los programas de reforestación, pero algunos científicos argumentan que hay que aprovechar el potencial de la regeneración natural, que muchas veces es ignorado como una opción de uso de la tierra, ya que puede cumplir un rol clave para lograr las metas de iniciativas para el restablecimiento de bosques tropicales.

Biotropica, la revista de la Asociación para la Biología tropical y la Conservación publicó un número especial a finales de noviembre, dedicado a explorar la regeneración natural de bosques y otros paisajes en los trópicos.

Los bosques tropicales de la tierra albergan a la mayoría de la biodiversidad mundial, ayudan a regular el clima del planeta, cumplen servicios ecosistémicos vitales, y proporcionan el sustento a más de 500 millones de personas en todo el mundo que dependen de los bosques, destacan Robin Chazdon de la Universidad de Connecticut y María Uriarte de la Universidad de Columbia en Nueva York, coautores del estudio que resume los hallazgos de los 16 estudios que aparecen en el número especial de Biotropica. Más del 50 por ciento de la extensión original de los bosques tropicales en el mundo ha sido talada, mientras que el área de bosques degradados, tanto primarios como secundarios en los trópicos se estima en 850 millones de hectáreas (cerca de 2.1 mil millones de acres), agregan Chazdon y Uriarte. Cerca de 350 millones de hectáreas (cerca de 7.4 millones de acres) de tierras degradadas ya no pueden ser clasificadas como bosques.

“La degradación de la tierra lleva a la inseguridad alimentaria, al aumento de la presión de las plagas y enfermedades, a la pérdida de biodiversidad, la reducción en la disponibilidad de agua limpia, a tierras empobrecidas, y a una mayor vulnerabilidad al clima y los shocks de los mercados en las poblaciones humanas que habitan y dependen de los paisajes forestados para su supervivencia”, escriben los investigadores.

Pero aunque los más de mil millones de hectáreas de bosques degradados y áreas forestadas a lo largo de los trópicos proporcionan oportunidades para varias formas de restablecimiento de árboles, la regeneración natural se pasa por alto como opción, dicen Chazdon y Uriarte. “La mayoría de estas áreas es apta para una restauración en mosaico donde los bosques primarios y secundarios y los árboles que se encuentran plantados son combinados con otros tipos de usos de la tierra, que incluyen la agroforestería, plantaciones, agricultura en pequeña escala, y asentamiento humano”, escriben. “Dado que la oportunidad para el restablecimiento de árboles existe primariamente dentro de estos paisajes multifuncionales, implementar una regeneración natural de bajo costo necesitará de instrumentos de planificación y reforma de políticas e iniciativas que permitan llegar a niveles nacionales y regionales”.

Chazdon y Uriarte reunieron los 16 documentos originales para dar una visión general del papel que la regeneración natural, un enfoque relativamente nuevo para restaurar los bosques y una alternativa de bajo costo a la plantación de árboles puede jugar en los programas de restablecimiento de bosques y paisajes (FLR, por sus siglas en ingles). Los FLR pretenden restablecer la integridad ecológica y aumentar el bienestar humano en áreas deforestadas o degradadas. Los documentos exploran en profundidad cómo la regeneración natural espontánea (pasiva) y asistida pueden alcanzar las metas sociales y ecológicas de los programas FLR, pero también revelan un número de factores ecológicos, ambientales, y sociales que deben ser considerados cuando se utiliza la regeneración natural.

Los muchos beneficios de la regeneración natural de los bosques son catalogados por Chazdon y Uriarte como: “Las especies nativas se organizan por sí mismas o con alguna asistencia, y se alcanza un crecimiento muy rápido de la biomasa dado por especies locales adaptadas al sitio. Los métodos de restablecimiento basados en la regeneración natural también proveen de oportunidades de bajo costo para lograr la conservación de la biodiversidad y la interacción entre especies, el secuestro de carbono, y la protección de suelos y cuencas”. Pero incorporar la regeneración natural a los programas de FLR requiere de la identificación de áreas previamente forestadas con alto potencial de recuperación, y al mismo tiempo entender claramente los costos y beneficios sociales y ecológicos de la regeneración natural. “Las estructuras gubernamentales, los marcos legales, y las políticas que promueven las capacidades humanas de crear, administrar, fiscalizar, y que puedan ser beneficiadas por actividades de FLR también tienen que ser desarrolladas”, escriben.

Los estudios recopilados en la edición especial de Biotropica identifican las brechas principales en nuestro conocimiento en lo que respecta a la regeneración natural para alcanzar objetivos de los FLR, e identifican la necesidad de nuevas líneas de estudio para implementar programas de regeneración natural de forma generalizada. Chazdon y Uriarte identificaron seis preguntas de investigación que surgieron de los estudios, y las proponen como “una agenda para la investigación para aprovechar el potencial de la regeneración natural en los FLR”.

Uriarte et. al. 2016. doi:10.1111/btp.12411
Tabla 1: Una agenda propuesta para aprovechar el potencial de la regeneración natural en FLR
Seis preguntas clave para investigar

¿Qué herramientas de diagnóstico se necesitan para identificar y mapear las áreas que pueden albergar la regeneración natural?
¿Qué tipo de marcos de priorización espacial multicriterio son necesarios para tener en cuenta el potencial de la regeneración natural?

¿Qué marcos legales y estructuras gubernamentales están mejor equipadas para promover la regeneración natural y cómo cambian a lo largo de regiones y paisajes?
¿Qué mecanismos financieros pueden aumentar el retorno de la regeneración natural de bajo costo?

Otra cosa que emergió claramente de la investigación, según Chazdon y Uriarte, es la necesidad de involucrar a las comunidades locales en cualquier iniciativa de los FLR. “Los programas participativos, manejados por los agricultores, y con planteamientos ascendentes tienen más impactos positivos en los medios de subsistencia, especialmente para los servicios ecositémicos y seguridad alimentaria que los enfoques centralizados y descendentes”, escriben. Pero mientras que se han demostrado los beneficios de los FLR en cuanto a mitigación climática a escala global y la producción de bienes y servicios a una escala de paisaje, el impacto de los FLR en la subsistencia local es poco entendida, dicen, y también requiere de más investigación para determinar cuándo y dónde la regeneración natural es la mejor solución viable.

“La regeneración natural ofrece una alternativa de bajo costo en el restablecimiento de paisajes forestados con beneficios significativos para la biodiversidad, la conservación, la provisión de servicios ecosistémicos y sustento humano”, dijo Uriarte en un comunicado. “La regeneración natural, sin embargo no es la panacea para resolver las tensiones y conflictos sobre la administración del uso de la tierra, pero puede brindar muchas ventajas bajo ciertas circunstancias. El identificar bajo qué circunstancias es mejor utilizar la regeneración natural es una prioridad en la investigación para asegurar un cambio sostenido y duradero en la asignación del uso de la tierra”.

La regeneración natural puede ayudar a proteger los bosques tropicales. Foto de Leonar Solis chajul.

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