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Brasil: empresa de agroindustria acusa a Michel Temer de avalar soborno con una grabación secreta

  • La mayor procesadora de carne del mundo, JBS, de Brasil, se ha visto sacudida por el escándalo. En marzo, las investigaciones revelaron que la empresa había sobornado a funcionarios federales para que hicieran la vista gorda con carne contaminada, y también que había criado 59 000 cabezas de ganado en tierras del Amazonas deforestadas de forma ilegal.
  • Ahora, los propietarios de JBS, los hermanos Batista, en un convenio declaratorio con los investigadores federales, han producido una grabación en la que el presidente brasileño, Michel Temer, en conversación con uno de los dueños de JBS, supuestamente apoya con entusiasmo el uso de sobornos de la empresa. Temer afirma que la grabación ha sido alterada.
  • Temer ha favorecido al grupo de presión de la agroindustria constantemente, lo cual le llevó al poder hace un año. Ha trabajado para retirar a los indígenas derechos territoriales que habían conseguido con la constitución de 1988, y para desmembrar unidades de conservación, dejando hasta 1,2 millones de hectáreas de bosque en manos de ladrones de tierras que han obtenido tierras federales de forma ilegal.
  • Hay peticiones de dimisión para el presidente, pero Temer se niega a dejar el poder. Las leyes para desmembrar las unidades de conservación del Amazonas se aprobaron recientemente en la asamblea de Brasil y se dirigen al Senado, que tiene hasta el 29 de mayo para aprobar los proyectos, un plazo muy corto si se tienen en cuenta los últimos acontecimientos.
El presidente brasileño Michel Temer. Foto de Agência Brasil.

JBS, la procesadora de carne más grande del mundo, se vio envuelta en dos escándalos mundiales en marzo. El primero, relacionado con sobornos federales que permitieron la exportación de carne podrida, y el segundo, con la compra de 59 000 cabezas de ganado criadas en 507 kilómetros cuadrados de tierras deforestadas de forma ilegal en el Amazonas. Ambas acusaciones fueron resultado de operaciones de la policía federal.

Ahora, JBS está en el centro de la última crisis política y económica de Brasil: un escándalo de corrupción que podría derribar a Michel Temer, presidente de la nación. Esta vez, fue JBS quien llevó a cabo la operación, aparentemente tendiendo una trampa al presidente.

Parece que el Presidente Temer, que ha llevado a cabo medidas exigidas por la bancada ruralista —el grupo de presión de la agroindustria— a cambio de su papel para ayudarlo a llegar al poder, fue traicionado la semana pasada por un poderoso miembro de ese grupo. Los directivos de JBS realizaron alegaciones de culpabilidad que estarían destinadas a conseguir protección mediante el sacrificio del presidente.

Acusaciones contra el presidente

Los propietarios de la empresa JBS, los hermanos Joesley y Wesley Batista, han firmado acuerdos de culpabilidad con el Ministerio Público Federal de Brasil como parte de la operación Lava Jato, una investigación de corrupción nacional que se encuentra en su tercer año. JBS estaría sacrificando sus intereses en Brasil, y con ellos, probablemente a Temer, en sus ansias por completar el traslado de sus operaciones principales a Estados Unidos, algo que ya está en proceso.

Las noticias del convenio declaratorio de los Batista se hicieron públicas el miércoles pasado y, al día siguiente, el Tribunal Federal Supremo aprobó las alegaciones, junto con las de los directivos del Grupo J&F, la empresa matriz que controla a JBS.

El viernes pasado, el tribunal reveló el contenido explosivo de los testimonios, que incluían una grabación entre el propietario de JBS, Joesley Batista, y el presidente, en la que Temer supuestamente apoya con entusiasmo el uso de sobornos por parte de la empresa.

Los expertos analizan la conversación del presidente Michel Temer con el copropietario de JBS, Joesley Batista grabada en secreto. Foto cortesía de EBC Agência Brasil

Desde que Temer tomara el cargo el año pasado, ha favorecido claramente los intereses del grupo de la agroindustria. El presidente seleccionó al magnate de la soya Blairo Maggi como ministro de agricultura y a Osmar Serraglio como ministro de justicia. Serraglio recibió 59 000 dólares de JBS en su campaña de 2014 —fue su principal donante—. El Tribunal Supremo investiga a 64 legisladores brasileños y 8 miembros del gabinete de Temer, entre ellos Maggi por posible corrupción.

Temer ha avanzado los planes del grupo de presión de la agroindustria con decisión, atacando los derechos territoriales de los indígenas garantizados en la constitución brasileña de 1988, y progresando con el desmembramiento de unidades de conservación que deja 1.2 millones de hectáreas en manos de ladrones de tierras que quieren legitimar sus acaparamientos. También ha intentado destrozar las leyes de licenciamiento ambiental para grandes proyectos de infraestructura como presas en el Amazonas y canales navegables que benefician a la agroindustria, y ha acordado retirar el requisito de la licencia ambiental para grandes extensiones agrícolas.

Empresa de la agroindustria deja a Temer vendido

La declaración de JBS, el gigante de la agroindustria, podría, según muchos observadores brasileños, ser la ruina para el presidente.

Las afirmaciones realizadas dicen que la noche del 7 de marzo, Batista fue al Palacio de Jaburú en Brasilia para reunirse con Temer. Entre otras cosas, hablaron del antiguo presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, arrestado por corrupción en la operación Lava Jato, y sobre el BNDES, el gran banco de desarrollo de Brasil.

Sobre Cunha, Batista dijo que el político expulsado sigue recibiendo pagos a cambio de su silencio. A continuación se pueden leer unos extractos de la versión de la grabación, aunque hay otras versiones más largas y comprometidas en circulación en internet:

Batista: ¿Cómo estás en la situación con Eduardo [Cunha]? (…) Tanto como fue posible, hice todo lo que pude; dejé a cero todas las deudas. Estoy bien con Eduardo.

Temer: Tienes que seguir con esto, ¿lo entiendes?

Batista: Cada mes. Estoy ahí defendiéndome. Tengo problemas con los casos.

Temer: ¿Te están investigando?

Batista: Eso es. Aún no tengo la denuncia. Di cuenta, por un lado, del juez, y por otro lado, del juez sustituto.

Temer: ¿Los estás frenando a los dos?

Batista: Sí.

Temer: Bien, bien.

Batista está bajo investigación federal por otros supuestos delitos, como un plan de corrupción de JBS para conseguir favores económicos especiales del BNDES, el enorme banco de desarrollo de Brasil propiedad del estado. Según se conoce, Batista ha estado renegociando un convenio declaratorio con los investigadores brasileños a cambio de información sobre el escándalo del BNDES.

Sede del BNDES en Brasilia. El Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social es el banco de desarrollo más grande de las Américas. Batista, de JBS, está bajo investigación federal por supuestos delitos, como un plan de corrupción de JBS para obtener favores económicos especiales del BNDES. Foto cortesía de BNDES.

Batista y Temer parecen de acuerdo en que la mejor forma de salir de la investigación de corrupción no es resolverla, sino crear una economía brasileña boyante:

Batista: ¿Cómo van a ser las elecciones [presidenciales] en 2018?

Temer: Está muy mal, la economía es un desastre, pero cuando mejore…

Batista: Claro. No hay mejor remedio que cuando las cosas van bien económicamente… Todo el mundo se calma. Todos…

Durante la declaración en la fiscalía general, Batista contó que JBS había realizado donaciones ilícitas a más de 1800 políticos y funcionarios públicos por un valor de aproximadamente 153 millones de dólares en los últimos cinco años. Los documentos de JBS, sin embargo, indican un total de 584 millones de dólares en pagos.

La lista de pagos incluye los que se realizaron a tres presidentes brasileños — Michel Temer, Dilma Rousseff y Lula da Silva — además de gobernantes, senadores y diputados.

JBS traslada sus operaciones de Brasil a Estados Unidos

Según Batista, Temer recibió alrededor de 1.4 millones de dólares en sobornos durante su campaña para vicepresidente en 2014. Temer también conseguiría 14 millones en los próximos 20 años si acabara con el monopolio de Petrobras en el suministro de gas natural a una central termoeléctrica del Grupo J&F.

Gracias al apoyo económico del BNDES, que se convirtió en accionista de JBS con un 21 por ciento de participación en 2007, la empresa realizó numerosas adquisiciones, especialmente en Estados Unidos, como la firma Swift & Company y la empresa cárnica Smithfield Food.

En 2006 (antes de que entrara BNDES), los ingresos de JBS eran de solo 1,3 mil millones de dólares; para 2016 habían alcanzado los 53,5 mil millones. Desde 2017, JBS USA es la segunda empresa procesadora de ternera y cerdo en Estados Unidos, mientras que Pilgrim’s Pride, con sede en EE.UU. y propiedad de JBS es la segunda empresa de carne de ave.

La bolsa de Nueva York. El pasado diciembre, el Grupo J&F aprobó un plan para que su unidad JBS Foods International saliera a bolsa en Estados Unidos. Desde 2017, JBS USA es la segunda empresa procesadora de ternera y cerdo en Estados Unidos, mientras que Pilgrim’s Pride, con sede en EE.UU. y propiedad de JBS es la segunda empresa de carne de ave. Parece que JBS quiere dejar atrás sus problemas de corrupción en Brasil, ya que está trasladando gran parte de sus operaciones a Estados Unidos. Foto de Patxi Moraleda en flickr

Una posible razón para el rápido cierre del acuerdo declaratorio de JBS en Brasil es que el núcleo de operaciones de la empresa ya está en Estados Unidos, y están dispuestos a seguir adelante hacia un futuro de éxito y dejar atrás sus turbias operaciones en Brasil, que ahora son de importancia secundaria.

El pasado diciembre, el Grupo J&F aprobó un plan para que su unidad JBS Foods International saliera a bolsa en Estados Unidos. Las empresas que operan en EE.UU. están sujetas a la ley anticorrupción del país, y JBS es propietaria de 56 plantas procesadoras de carne allí, el equivalente a casi la mitad de sus ventas mundiales.

El plan de salida a bolsa, sin embargo, se ha retrasado y podría no suceder este año. En una videoconferencia con analistas el 16 de mayo, Wesley Batista dijo que la salida solo se produciría cuando los inversores de la filial consideraran que la venta no se vería afectada por las operaciones de la policía federal brasileña.

Actualmente, el grupo J&F es objetivo de cinco operaciones de la policía federal. Los hermanos Batista han fijado su residencia en los Estados Unidos, lo cual llevó al presidente Temer a acusar airosamente a Joesley Batista el sábado pasado, declarando que el dueño de JBS, un criminal confeso, en lugar de estar cumpliendo condena en prisión, está “caminando libremente por las calles de Nueva York”.

Así que mientras los hermanos Batista siguen adelante con sus proyectos en EE.UU., en Brasil la popularidad de Temer sigue cayendo (ha bajado hasta números de una sola cifra) y su administración lucha por sobrevivir. Incluso antes de las acusaciones de la semana pasada, el presidente Temer ya se enfrentaba a la acusación de haber negociado un soborno de $40 millones por su partido del Movimiento Democrático Brasileño en 2010. Él niega las acusaciones.

El Presidente Temer ha negado las acusaciones de corrupción en su contra. Hasta ahora se ha negado a dimitir. Foto de Agência Brasil.


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