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Tierras de anidación de evasiva ave marina descubiertas en desierto chileno

  • Una expedición en el Desierto de Atacama ha localizado las primeras tierras de anidación del paíño acollarado, un ave marina endémica de la costa oeste de Sudamérica cuyo tamaño de población es desconocido.
  • Los nidos, localizados en las cavidades naturales de las rocas del desierto y de los salares, fueron encontrados a 70 kilómetros de la costa del Pacífico, donde las aves se alimentan y pasan la mayor parte de su tiempo.
  • Los científicos chilenos ven el hallazgo como crítico para dar un estimado del tamaño y la estabilidad de la población del paíño acollarado y determinar la amenaza que suponen la minería y los parques eólicos que se han propuesto en la región.

En la búsqueda de las tierras de anidación del paíño acollarado (Oceanodroma hornbyi), un equipo de biólogos chilenos no se apoyaron en dispositivos de rastreo de alta tecnología o en herramientas de mapeo aéreo. En lugar de eso, siguieron sus narices.

Un pequeño equipo de científicos y voluntarios de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de chile (ROC) se había aventurado en el Desierto de Atacama, al norte de Chile, uno de los lugares más secos de la Tierra, para buscar pruebas de la presencia de la esquiva ave marina. Se encontraban en una región a 70 kilómetros de la costa del Pacífico cuando captaron el distintivo olor húmedo del ave.

“No es tan distinto a calcetines viejos con un poco de pescado adentro”, le dijo a Mongabay Josh Adams, biólogo del Servicio Geológico de los Estados Unidos, quien se especializa en paíños acollarados y que no fue parte del equipo de la ROC.

El equipo chileno busca señales de nidos del paíño acollarado. Foto por Filipe de Groot.

Repartidos sobre el paisaje rocoso e incrustado de sal, los científicos y voluntarios exploraron alrededor de hoyos y hendiduras. Descubrieron plumas de una especie no identificada de paíño, confirmando así que las aves estaban usando como nidos las pequeñas cavidades de formación natural, según dijo por correo electrónico a Mongabay Heraldo Norambuena Ramírez, uno de los biólogos de la ROC.

Después, en uno de los nidos, encontraron la pequeña ave gris y negra que habían estado buscando. Para el final del día ya habían identificado veinticinco nidos activos, pero ninguna otra ave ni ningún huevo. La ROC anunció el hallazgo en un comunicado de prensa hacia finales de mayo.

Los observadores de aves con frecuencia espían a los paíños acollarados revoloteando a través del mar abierto, más allá de la costa chilena, pero la localización de sus tierras de anidación ha confundido a los ornitólogos durante décadas. Restos momificados de las aves, también conocidas como golondrinas de mar de collar, se han encontrado en el Desierto de Atacama, donde los expedicionistas de la ROC revelaron recientemente las colonias de nidos de una especie emparentada, el paíño ahumado (Oceanodroma markhami).

Este hoyo, formado de modo natural en la corteza de sal, ha sido usado como nido por un paíño acollarado. Foto por Felipe de Groote.

El descubrimiento es crítico para entender la biología del paíño acollarado, estimar el tamaño de su población y determinar si la actividad minera y los parques eólicos que se han propuesto en el Desierto de Atacama suponen un peligro para la continuación de su existencia.

“Ese es el primer paso de la conservación”, dijo Adams, “saber dónde están viviendo estos animales únicos y cómo preservar su hábitat”.

La corriente de Humboldt, la cual fluye junto a la costa oeste de Sudamérica, da sustento a numerosas especies de paíños. Estas aves se aventuran tierra adentro solamente para reproducirse y anidar, y ese momento es en el que son más vulnerables. Para evitar a roedores, serpientes y otros depredadores, con frecuencia eligen sitios aislados y de difícil acceso, como acantilados, islas rocosas y desiertos estériles como el de Atacama. La casi completa ausencia de precipitaciones vuelve el Atacama prácticamente inhabitable, haciéndolo seguro para que los paíños ahumados, y en apariencia, también los acollarados, dejen sus polluelos mientras vienen y van a alimentarse en el mar.

De las cinco colonias de anidación conocidas de los paíños ahumados, Ramírez y sus colegas han obtenido una fotografía clara de las conductas reproductivas del ave y de sus números. Creen que pueden emular esa aproximación con el paíño acollarado. Planean buscar colonias adicionales en la región del desierto de 400 kilómetros cuadrados, que parece la más prometedora. Si logran encontrar alguna, serán capaces de obtener una mejor estimación de la población de paíños acollarados. Las estimaciones actuales varían ampliamente; de los 700 a los 60 000 adultos.

Paíño acollarado en pleno vuelo. Foto por Rodrigo Moraga.

Esa información es importante porque el Desierto de Atacama se está volviendo menos desolado con rapidez, como resultado de industrias tanto tradicionales como emergentes. Las luces de los complejos mineros atraen y desorientan a los paíños, especialmente a los jóvenes que van en su primer vuelo hacia el mar.

Y con los ambiciosos propósitos del gobierno chileno de obtener el 70 % de su energía de fuentes renovables para el 2050, el Desierto de Atacama es visto como un buen lugar para construir parques eólicos y campos solares. Un parque de 56 turbinas fue construido recientemente en la costa de la provincia de Huasco, bastante más al sur que los nidos de los paíños acollarados.

Las aspas de las turbinas de viento rotan demasiado rápido incluso para que las puedan esquivar aves veloces como los paíños, dijo Michael Hutchins, un ecólogo del comportamiento quien dirige la campaña Energía Eólica Bird-Smart de la Conservación de Aves Americanas (ABC, por sus siglas en inglés), la cual apoya el trabajo de la ROC respecto a los paíños. El problema se complica por la preferencia que tienen los paíños por viajar de noche, cuando las turbinas están más activas.

“Una parte importante es la adecuada colocación de las turbinas, lejos de las altas concentraciones de aves”, dijo Hutchins respecto a la campaña de ABC. Si los parques eólicos son construidos en los trayectos de vuelo que toman los paíños para llegar a sus nidos, el efecto podría ser devastador.

Actualmente ninguna de las colonias de paíños está protegida en Chile. “En general, la idea [de la mayoría de los chilenos] es que en el desierto no hay nada”, dijo Ramírez.

Espera que las noticias del hallazgo del nido de los paíños acollarados incremente la conciencia sobre la difícil situación de esta ave, así como también apremie al gobierno y a las empresas a mitigar cualquier daño causado por las minas y las turbinas eólicas.

Un paíño acollarado capturado en un nido confirma que el equipo ha encontrado la localización de una colonia de anidación. Foto por Felipe de Groote.