El conflicto armado interno de Colombia ha tenido un impacto enorme en el cambio de uso de las tierras y el avance de la deforestación en distintos territorios. El reportaje pone al descubierto la preocupante situación ambiental que afecta a los habitantes de la subregión Maríalabaja. Además muestra cómo la expansión de los cultivos de palma coincide con los años más violentos del conflicto armado. Durante esos años, los campesinos vendieron sus tierras ante las amenazas de muerte que recibían si no cedían sus territorios.  Tras la desmovilización paramilitar la población que había huido comenzó a regresar. Y Cuando volvieron, encontraron sus territorios sembrados de palma africana. Entre 2006 y 2015, el área de palma africana en Maríalabaja creció en un 224 %, pasando de 3400 hectáreas a 11 022. Una historia que confirma la existencia de un problema que necesita ser atendido por las autoridades colombianas. Lee aquí esta historia.

 

Nicaragua: las expansiones secretas de la palma

 

 

 

En el 2016 se cosecharon en Nicaragua 21 000 hectáreas de palma africana; para fines del 2017 se espera cosechar 32 000. Sin embargo esas cifras solo corresponden a las hectáreas debidamente autorizadas, aquellas que cuentan con un plan de manejo ambiental. A la sombra de estas estadísticas existe una cantidad de hectáreas habilitadas por grandes empresas nacionales y extranjeras a través de mecanismos ilegales. Este reportaje pone al descubierto dos de estos mecanismos: la ocupación de tierras sin permisos ambientales ni autorizaciones legales y la  ampliación de cultivos a través del uso de terrenos de agricultores vecinos a las grandes empresas.

Uno de los hallazgos más importantes, es que se pudo comprobar, gracias a la obtención de un informe ambiental del gobierno, que las autoridades no quisieron entregarle a la periodista, que la empresa Agrodesarrollo S.A. sembró y expandió palma africana ilegalmente sobre los últimos relictos de bosque de pino caribe del país y del continente. Lee aquí la historia de Mongabay Latam.

 

 

La palma africana avanza en la selva de México

 

 

 

Chiapas es  el estado de México con mayor biodiversidad del país e irónicamente es también el principal productor de palma aceitera con más de 64 000 hectáreas sembradas, más del 70 % de toda la superficie de palma africana en el país. En este espacio se encuentra también la Reserva de la Biosfera Montes Azules y los últimos relictos de selva inundable, un ecosistema que ya ha desaparecido en otros estados. Este reportaje descubre la grave contradicción de un cultivo que se promueve desde el gobierno como una opción sostenible pero que poco a poco ha ido tomando importantes territorios de la selva. Mientras el programa de Pago de Servicios Ambientales (PSA) del gobierno paga 300 pesos al año por hectárea de selva resguardada por un agricultor, una hectárea de palma en edad productiva genera una ganancia de 100 000 pesos al año. Aunque los funcionarios consultados por el reportero sostienen que los agricultores no están renunciando al PSA y que los cultivos de palma están creciendo en territorios ya deforestados para agricultura, los testimonios recogidos indican lo contrario. La palma africana va copando ilegalmente el territorio y Mongabay Latam lo confirmó recorriendo el área más afectada. La historia completa aquí.

 

Palma africana sigue devastando los bosques en el norte de Guatemala

 

 

 

Entre 2006 y 2017, según imágenes satelitales, se perdieron 164 kilómetros cuadrados de bosque al noreste de Guatemala, en la frontera con Petén, en uno de los corredores biológicos que conduce hasta la Reserva de la Biósfera Maya. La zona que más pérdida de bosque ha sufrido se encuentra entre los municipios de Raxruhá y Chisec, en un valle ubicado al sur de la sierra de Chinajá. Estos terrenos, ocupados por diferentes comunidades maya q’eqchi, comenzaron a comprarse a partir de 2011 para expandir la palma africana por toda la llanura. Al día de hoy se encuentran acaparados, casi en su totalidad, por este monocultivo. La reportera que llegó a la zona pudo confirmar que los cultivos de palma africana están reemplazando a los últimos relictos de bosque nativo y que empresas palmicultoras, como Industrias Chiquibul, operan en la zona sin contar con una licencia de tala ni de operaciones emitidas por el Estado, según confirmó una autoridad del Instituto Nacional de Bosques (INAB) de Guatemala. Lea esta historiaaquí.

 

Palma africana: una amenaza para la Amazonía de Ecuador

 

 

 

En los últimos cinco años, imágenes satelitales han permitido comprobar cómo el bosque que rodea a las plantaciones de las principales aceiteras en el norte del país, están rodeadas de enormes parches que registran deforestación. La agroindustria de la palma africana vive un gran momento en Ecuador: 319 000 hectáreas sembradas en 2016, según la última encuesta oficial de Superficie y Producción Agropecuaria (ESPAC),y un excedente de aceite para exportación que se incrementó de 13 000 toneladas en 2000 a cerca de 313 000 toneladasel año pasado. A ello se suma la posibilidad que tiene el sector de poblar de palma la tercera parte del país. Esto a partir de un Acuerdo Interministerial de 2015 que determinó la ampliación del mapa agroecológico para la expansión de la palma aceitera de 332 775 hectáreas a casi 9,2 millones hectáreas. Un número a simple vista descomunal que equivale a la tercera parte de la extensión del territorio ecuatoriano. Mientras esto ocurre, comunidades colonas e indígenas de la provincia de Esmeraldas y la Amazonía protestan por la contaminación ambiental que atribuyen a la palma aceitera. Entérese aquí.

 

 

 

Bosques de Ucayali: un botín para los traficantes de tierras en Perú

 

 

 

El 1 de septiembre, seis campesinos fueron asesinados en el distrito de Nueva Requena, en la región Ucayali. Detrás del crimen se escondía un problema complejo que se está convirtiendo en una amenaza para la Amazonía peruana: el tráfico de tierras. Los graves efectos de esta actividad ilícita se resumen en situaciones concretas: comunidades indígenas luchando judicialmente por sus territorio, constantes —y muchas veces violentas— invasiones de terrenos y crecimiento acelerado de plantaciones industriales de cacao, palma aceitera y, recientemente, de arroz. El problema además es visible cuando se observan los mapas satelitales que registran la pérdida de valiosos ecosistemas. Y, precisamente, estos monitoreos muestran que Ucayali es uno de los hotspots o puntos calientes de deforestación en el país. El reciente asesinato de los campesinos es un capítulo más dentro de las peleas por la tierra en la Amazonía.

Lee aquí el artículo completo.

 

 

Artículo publicado por alexa
, , , ,