Noticias ambientales

Nuevo método de investigación revela impacto de la minería de oro a pequeña escala en Amazonía peruana

  • Según una investigación divulgada el 8 de noviembre del 2018, la minería del oro a pequeña escala ha causado la destrucción de más de 170 000 acres de pluviselva primaria en la Amazonía peruana durante los últimos cinco años.
  • Científicos ubicados en la región peruana Madre de Dios, en el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA) de la Universidad Wake Forest, afirman que desarrollaron un método nuevo para detectar la minería artesanal, que es entre 20 % y 25 % más preciso que las herramientas utilizadas en el pasado.
  • Los investigadores combinaron la tecnología de monitoreo de bosques CLASlite con el conjunto de datos de Global Forest Change sobre pérdida de bosques (ambos utilizan ondas luminosas para identificar los cambios en el paisaje) para calcular la destrucción de pluviselva causada por las operaciones de minería del oro a pequeña escala en Perú. Según ellos, es 30 % mayor que los cálculos realizados anteriormente.

Según una investigación divulgada el 8 de noviembre del 2018, la minería del oro a pequeña escala ha causado la destrucción de más de 170 000 acres de pluviselva primaria en la Amazonía peruana durante los últimos cinco años.

Científicos ubicados en la región peruana Madre de Dios, en el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA) de la Universidad Wake Forest, afirman que desarrollaron un método nuevo para detectar la minería artesanal, que es entre 20 % y 25 % más preciso que las herramientas utilizadas en el pasado.

Los investigadores combinaron la tecnología de monitoreo de bosques CLASlite con el conjunto de datos de Global Forest Change sobre pérdida de bosques (ambos utilizan ondas luminosas para identificar los cambios en el paisaje) para calcular la destrucción de pluviselva causada por las operaciones de minería del oro a pequeña escala en Perú. Según ellos, es 30 % mayor que los cálculos realizados anteriormente.

Minero artesanal trabajando. Foto: CINCIA.

“La escala de la deforestación es totalmente impactante —afirmó Luis Fernández, director ejecutivo de CINCIA, en un comunicado—. En el 2013, la primera mirada exhaustiva a la pérdida de pluviselva peruana a causa de la minería mostró 30 000 ha. Cinco años más tarde, encontramos casi 100 000 ha de paisaje deforestado”.

Los mineros artesanales no explotan vetas grandes de oro, sino que recogen hojuelas de oro a lo largo de la pluviselva: despejan la tierra de árboles o excavan en el sedimento del río, y luego utilizan mercurio tóxico para extraer el metal precioso. Aunque el daño ambiental provocado por los mineros es extenso, también es difícil de detectar de manera remota: los mineros dejan un paisaje árido con charcos contaminados de mercurio y con dunas, que pueden asemejarse a un ambiente de humedales naturales cuando se lo ve en una imagen satelital.

“No estamos hablando de vetas enormes —planteó Fernández—. Pero hay suficiente oro en el paisaje como para generar una buena cantidad de dinero en una economía en aprietos. Solo que es necesario destruir una inmensa cantidad de tierra para conseguirla”.

La minería artesanal del oro comenzó a tener éxito en la Amazonía peruana a principios de los 2000, después de que se terminara la ruta interoceánica (que conecta Perú y Brasil), lo que hizo más accesible la pluviselva peruana.

“Se quita todo lo que está en la superficie (grandes cantidades de pluviselva) y luego se toma la tierra para pasarla por un canalón y así sacarle todo lo bueno que tiene —afirmó en un comunicado Miles Silman, director de asociados para Ciencias e Informática en CINCIA y director del Centro de Energía, Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad Wake Forest (CEES, por sus siglas en inglés), al describir el proceso de minería del oro a pequeña escala—. Lo que queda es un territorio desconocido. Todo el paisaje debería parecer brócoli. Se ve como un desierto”.

Fotografía aérea de la deforestación. Foto: CINCIA.

La combinación de CLASlite y Global Forest Change permitió al equipo de investigación detectar el tipo preciso de deforestación que estaban buscando, según Silman, quien dijo a Mongabay que “son herramientas importantes, que la comunidad de detección remota ha desarrollado para comprender los cambios en la cobertura forestal”. Tomaron datos sin procesar del programa de observación satelital LANDSAT e hicieron las correcciones necesarias para poder detectar cambios en la cobertura forestal, algo que Silman considera “un logro monumental”.

Explicó cómo pueden utilizarse las herramientas juntas para detectar el impacto de la minería del oro a pequeña escala sobre la pluviselva: “Global Forest Change (GFC) puede advertir muy bien que la cobertura forestal cambió, pero no puede determinar por qué ni cómo. CLASlite puede modificarse para mostrar por qué cambió el bosque (en este caso, debido a la minería) pero, al utilizarlo solo, descubrimos que le falta detectar una enorme cantidad de deforestación causada por la minería. Entonces, lo que hicimos fue combinar los métodos, fusionarlos, para tomar lo mejor de GFC y lo mejor de CLASlite”.

Cuando el equipo utilizó ambas herramientas en conjunto, identificaron entre 21 % y 30 % más de deforestación causada por la minería de lo que se había detectado con anterioridad, según explicó Silman. “Como expresamos en el documento de la investigación, es una gran diferencia; es como habernos perdido los últimos años de deforestación”.

Sedimento de río utilizado en minería artesanal del oro. Foto: Jason Houston.

CINCIA se asoció con el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), perteneciente al Ministerio de Medioambiente de Perú, para desarrollar innovaciones científicas que puedan ayudar a monitorear y a resolver los impactos ambientales de la minería del oro en las pluviselvas amazónicas.

“Lo que CINCIA hace es, básicamente, investigación y desarrollo para la conservación en esta parte de la Amazonía: desarrolla herramientas y métodos nuevos, y comienza a aplicarlos a las cuestiones desconocidas sobre este problema— explicó Fernández a Mongabay—. ¿Cómo se pueden reforestar 100 000 ha de bosque rico en biodiversidad con especies nativas? ¿Cómo se puede mejorar la habilidad de detección y la posible proyección de deforestación futura? ¿Cuál es el efecto de volcar unas 185 toneladas métricas de mercurio en las cuencas de la zona?”.

Sin embargo, las herramientas que CINCIA desarrolló son nuevas y aún no han sido adoptadas por el Ministerio, según Fernández. “Esperamos que nuestro trabajo pueda informar y pueda utilizarse para mejorar su capacidad de detectar deforestación y de responder más rápido a amenazas actuales y futuras. Trabajaremos con expertos del Ministerio para que puedan entender estas herramientas y también si quieren mejorar las prácticas actuales”.

Fotografía aérea de la deforestación. Foto: CINCIA.

FSigue a Mike Gaworecki en Twitter: @mikeg2001