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Bolivia: cuatro claves para entender por qué se creó el área protegida Serranías de Igüembe

  • El área protegida fue creada principalmente para conservar las fuentes de agua del territorio guaraní.
  • También conserva especies emblemáticas como el oso de anteojos, el puma, el tapir y el pecarí.

En diciembre de 2020,  se creo el Área Natural de Manejo Integrado Municipal Serranías de Igüembe. Fueron 14 comunidades  campesinas e indígenas del municipio Villa Vaca Guzmán que decidieron convertir 122 313 hectáreas de sus bosques en una nueva área protegida.

Serranías del Igüembre ha sido creada para proteger las fuentes de agua de este territorio del pueblo indígena guaraní. “El agua es el recurso más preciado en el Chaco boliviano, uno de los ecosistemas más secos de Sudamérica”, comenta Henrry Bloomfield, coordinador de Áreas Protegidas de la Fundación Natura, institución que apoyó el proceso de creación de Serranías de Igüembe.

Serranías del Igüembe se ubica dentro del territorio del pueblo guaraní. Foto: Fundación Natura.

Una de las fuentes de agua más importantes de esta nueva área natural protegida es el río Parapetí, que forma parte de un sitio Ramsar junto con los Bañados del Izozog.

Serranías del Igüembe también tiene en su territorio a especies emblemáticas como el oso de anteojos (Tremarctos ornatus); el puma (Puma concolor); y el tapir, llamado también anta (Tapirus terrestres).

¿Qué particularidades tiene esta área protegida declarada a fines de 2020?

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1.La defensa del territorio guaraní

El territorio guaraní donde ahora se ha establecido Serranías del Igüembe estuvieron expuestos a la explotación petrolera, una actividad que afecta directamente a los ríos y lagunas. Esta fue una de las razones que impulsó a las comunidades  establecidas en estas tierras a promover la creación de una zona reservada.

En 2010, la comunidad guaraní de Tentayapi se opuso a la exploración de hidrocarburos dentro de su territorio. Foto: Fundación Natura.

En el 2010, el Territorio Comunitario de Origen (TCO) Tentayapi frenó el avance de la exploración de hidrocarburos en sus tierras. Sin embargo, aún existe el riesgo por las labores de prospección sísmica que se realiza en un territorio cercano a este pueblo guaraní.

“La propuesta [de creación del área protegida] surgió de las comunidades guaraníes del distrito de Igüembe, una zona amenazada por la sequía y bajo el riesgo de que se instalen en su territorio operaciones petroleras y de gas”, señala Franklin Barrientos, presidente del Concejo Municipal de Villa Vaca Guzmán. Una propuesta municipal que surgió en el 2011, pero recién se concretó nueve años después, en diciembre de 2020.

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2.La protección del agua

El Chaco boliviano es uno de los ecosistemas más secos de Sudamérica, donde el agua es el recurso más preciado. Sin embargo, las zonas altas del territorio guaraní son más húmedas y allí se forman los ríos y quebradas que abastecen de agua a los pobladores de todos los valles bajos.

La nueva área protegida Serranías de Igüembe ha sido creada para proteger principalmente sus fuentes de agua. Foto: Fundación Natura.

La lideresa indígena Felicidad Ibarra señala que actualmente hay muchas comunidades que padecen por falta de agua. Por ello, estos bosques donde se ubican las fuentes de agua de los guaraní ahora son parte de Serranías del Igüembe.

“La motivación principal para proteger estos bosques es preservar los servicios ambientales, fundamentalmente el agua, pero también otros con potencial para desarrollar actividades ecoturísticas”, dice Renzo Paladines, director Ejecutivo para América Latina de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).

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3.La última casa del pueblo guaraní

La nueva área protegida Serranías de Igüembe es el hogar de la comunidad guaraní Tentayapi, declarado Patrimonio Histórico, Cultural y Natural de Bolivia en el año 2004.

La comunidad Tentayapi mantiene sus tradiciones ancestrales prácticamente intactas. Foto: Fundación Natura.

Tentayapi significa ‘la última casa’, y es la comunidad guaraní que mejor ha mantenido sus tradiciones durante siglos y ha sabido proteger sus fuentes de agua. “Por su ubicación se trata realmente de la última casa del municipio”, precisa Paladines, de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).

“Las casas no tienen puertas ni ventanas. Todos viven así. No hay robos, no hay violencia. Y se mantienen los valores y las tradiciones”, señala Franklin Barrientos, presidente del Concejo Municipal de Villa Vaca Guzmán, sobre la importancia cultural de Tentayapi y en general del pueblo guaraní.

Henrry Bloomfield, de la Fundación Natura agrega que el ANMI Serranías de Igüembe resguarda las formas tradicionales de vida del pueblo guaraní y la gestión ancestral de sus comunidades campesinas e indígenas sobre la biodiversidad, recursos naturales y fuentes de agua.

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4.Hogar de especies amenazadas

En Serranías del Igüembe habita el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), llamado también jucumari en Bolivia, una especie emblemática en Sudamérica. Pero también alberga otras especies amenazadas como el puma (Puma concolor); el gato de monte (Leopardus pardalis); el tapir (Tapirus terrestres) y el pecarí, también conocido como sajino o chanchos de monte (Tayassu tajacu).

El oso de anteojos es una especie emblemática de Sudamérica que habita el área protegida Serranías del Igüembe. Foto: Senda Verde.

Entre las aves más representativas están el Ara militaris, conocido como guacamayo verde o papagayo verde, catalogada en situación Vulnerable, por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En estos bosques también se han registrado lugares de anidamiento para el cóndor andino (Vultur gryphus), señala Bloomfield.

En cuanto a la flora, Serranías del Igüembe alberga al cebil (Anadenanthera colubrina), Mara blanca (Spondias sp.), lapacho rosado (Tabebuia sp.), cuchi (Myracrodruon urundeuva) y  quebracho colorado o soto (Schinopsis haenkeana), además del algarrobo chaqueño, el cedro, el nogal y diversas especies de orquídeas.

“El contexto climático en el que vive la humanidad requiere urgentes estrategias de protección de la biodiversidad a nivel nacional y a nivel global. Estas medidas radican en la creación de áreas naturales protegidas y de manejo integrado como es el caso de Serranías de Igüembe”, comenta Ibarra, de la Coordinadora Nacional de Territorios Indígenas Originarios y Áreas Protegidas (Contiocap), en el departamento de Chuquisaca.

Imagen principal: la nueva área protegida Serranías del Igüembe fue creada en diciembre de 2020. Foto: Fundación Natura. 

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