- Defensores del territorio, pueblos indígenas, comunidades costeras y pescadores narraron en primera persona los conflictos ambientales más urgentes de la región en 2025.
- A lo largo del año, el trabajo periodístico de Mongabay Latam y medios aliados documentó la violencia, criminalización y el avance de economías ilegales en distintos países de América Latina.
- Además, en 2025 se celebró la COP30 en Belém, Brasil, la cumbre climática global, que también dejó aprendizajes y cuestiones pendientes.
- Estas doce frases permiten reconstruir el año desde los territorios donde proteger la naturaleza sigue teniendo un alto costo.
Durante 2025, las investigaciones, entrevistas y notas publicadas por Mongabay Latam documentaron cómo la defensa del ambiente en América Latina se desarrolla en contextos atravesados por conflictos sociales, violencia y presiones sobre los territorios. A lo largo del año, comunidades indígenas, defensores ambientales, pescadores artesanales y habitantes de zonas rurales describieron, desde sus propias vivencias, los impactos de proyectos extractivos, economías ilegales y decisiones estatales en sus medios de vida y condiciones de seguridad.
Este recuento reúne doce frases recogidas en distintos países de la región que permiten reconstruir el año desde el terreno. Son voces surgidas de reportajes sobre criminalización, violencia armada y disputas por la tierra, el mar y los bosques, así como de coberturas que examinan los alcances y límites de las respuestas estatales y multilaterales frente a la crisis climática.
En conjunto, estas citas ofrecen un panorama de los desafíos que enfrentan quienes defienden la naturaleza en América Latina.
12. Mujeres defensoras en Colombia: proteger la vida en medio de amenazas
En distintas regiones de Colombia, las mujeres que defienden el territorio desarrollan su labor en contextos atravesados por la presencia de grupos armados, economías ilegales y disputas por el control de la tierra. En la serie “Mujeres que protegen el territorio: las defensoras en Colombia viven al filo de muerte”, publicada por Mongabay Latam, se recogieron testimonios de lideresas ambientales y comunitarias que enfrentan amenazas constantes por su trabajo de defensa territorial.
Las historias muestran que la violencia no se dirige únicamente contra ellas. Las defensoras relatan cómo el riesgo se extiende a sus familias y a las personas que las rodean, generando un miedo permanente que acompaña sus recorridos por el territorio.
Aun en ese contexto, continúan protegiendo sus comunidades y los ecosistemas que habitan, en escenarios donde, según sus testimonios, persisten los actores armados y faltan garantías estatales.

11. La disputa por los manglares frente al avance del turismo en México
En Sisal, una comunidad costera del estado de Yucatán, el crecimiento del turismo y de los desarrollos inmobiliarios ha transformado profundamente el territorio. Una investigación publicada por Mongabay Latam documenta cómo proyectos habitacionales y turísticos han avanzado sobre zonas cercanas a los manglares, restringiendo el acceso de las comunidades a estos ecosistemas fundamentales para la pesca artesanal y la protección de la costa.
El reportaje mostró que la expansión urbana ha afectado y fragmentado zonas de manglar y ha alterado los medios de vida de las familias locales, que denuncian haber quedado rodeadas por desarrollos privados. Según los testimonios recogidos, la defensa del territorio se enfrenta a intereses económicos con mayor poder, mientras las comunidades reclaman el respeto a sus derechos sobre la tierra y la permanencia en un espacio que históricamente han habitado.

10. Guardias indígenas: una defensa del bosque sin respaldo estatal
En la Amazonía colombiana, las guardias indígenas se han consolidado como una de las principales barreras frente a la deforestación y la violencia armada. Esta serie de reportajes que publicamos en Mongabay Latam documentó cómo las estructuras comunitarias realizan patrullajes territoriales, controlan actividades ilegales y actúan para evitar el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en zonas donde persisten actores armados.
Además de su rol en la protección del bosque, las guardias actúan en contextos de conflicto para contener la presión sobre los territorios indígenas. Sin embargo, según los testimonios recogidos, pese a estos esfuerzos el Estado no ha reconocido ni respaldado formalmente su labor, por lo que la defensa del territorio recae principalmente en la organización comunitaria, en escenarios marcados por riesgos constantes y falta de garantías.

9. Perú: defensores ambientales frente a procesos de criminalización
En Perú, la defensa del ambiente se desarrolla en un escenario de creciente presión legal contra líderes indígenas, comunales y activistas que se oponen a proyectos extractivos o denuncian impactos ambientales. En este reportaje documentamos cómo los defensores ambientales han enfrentado procesos judiciales, denuncias penales y sanciones administrativas que, según las voces recogidas, han limitado su participación en protestas y acciones de defensa del territorio.
Son testimonios que muestran el impacto de esta criminalización en la vida personal y comunitaria de los defensores. Además del desgaste emocional y económico que implican los procesos legales, las personas entrevistadas advierten que la flexibilización de normas ambientales y el respaldo estatal a actividades extractivas han reducido los espacios para la defensa de los derechos colectivos, profundizando el temor y la estigmatización en los territorios.

8. Bolivia: la justicia como herramienta contra la defensa del territorio
En Bolivia, la defensa del territorio frente al avance de actividades extractivas se desarrolla en un contexto de creciente criminalización. En esta investigación documentamos cómo líderes comunitarios, defensores ambientales y personas que denuncian avasallamientos han sido procesados penalmente, detenidos y encarcelados tras oponerse a proyectos y actividades impulsadas por empresas extractivas.
En varias regiones del país, los procesos judiciales se repiten contra quienes reclaman el respeto a derechos reconocidos en la Constitución. Mientras estos casos avanzan lentamente en los tribunales, las actividades extractivas continúan expandiéndose sobre los territorios, profundizando los conflictos ambientales y sociales.

7. Defensores de derechos humanos asesinados en América Latina
Durante 2025, se dieron a conocer las cifras de 2024 que demostraron que América Latina volvió a concentrar la mayor cantidad de asesinatos de defensores de derechos humanos en el mundo. Las víctimas de esta violencia fueron, en su mayoría, personas indígenas y campesinas que defendían la tierra, el territorio y los bienes naturales, en contextos atravesados por el avance de actividades extractivas y megaproyectos.
El análisis del informe regional de la organización Front Line Defenders muestra que los ataques no fueron hechos aislados, sino parte de patrones de violencia que se repiten en distintos países, en escenarios marcados por la impunidad, la criminalización de la protesta y la falta de protección estatal.
Más allá de las cifras, la investigación pone el foco en las historias de comunidades que enfrentan amenazas, agresiones y asesinatos por ejercer la defensa de sus derechos colectivos.

6. Defensores climáticos bajo violencia y desprestigio
En distintos países del mundo, quienes defienden el clima enfrentan un escenario cada vez más adverso. Un informe de la Relatoría Especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos de las Naciones Unidas da cuenta de agresiones físicas, amenazas, campañas de desprestigio y el uso de marcos legales restrictivos contra personas y colectivos que impulsan acciones frente a la crisis climática.
Según el documento, en lugar de garantizar su protección, muchos Estados han contribuido a debilitar el trabajo de los defensores climáticos mediante leyes que criminalizan la protesta pacífica y discursos que buscan desacreditar sus demandas. El estudio advierte que estas prácticas no solo ponen en riesgo a quienes alzan la voz, sino que también reducen la participación ciudadana y limitan la capacidad de las sociedades para responder de manera efectiva a la crisis climática.

5. El narcotráfico y la violencia en el mar
En las costas de Ecuador y Perú, la pesca artesanal se ha visto atravesada por una escalada de violencia vinculada al narcotráfico. Durante el 2025, Mongabay Latam siguió la operación de grupos de piratas que operan en altamar y que mantienen vínculos con redes criminales, utilizando el mar como un espacio clave para sus actividades y para la extorsión de pescadores artesanales.
En esta serie de reportajes hay testimonios sobre ataques armados, robos de motores, secuestros y asesinatos que han alterado profundamente la vida en las comunidades costeras. Según los pescadores entrevistados, la presencia de hombres fuertemente armados y la falta de control efectivo en el mar han obligado a muchos a dejar de salir a trabajar o a modificar sus rutinas para reducir el riesgo, transformando el océano en un territorio marcado por el miedo.

4. La criminalización que alcanza a liderazgos nacionales en Guatemala
En Guatemala, la persecución contra quienes defienden el territorio y los bienes naturales ha ido más allá del ámbito comunitario. La organización Global Witness documentó que las detenciones, órdenes de captura y procesos judiciales no solo han afectado a líderes locales, sino que también han alcanzado a liderazgos nacionales de organizaciones campesinas e indígenas, como el Comité Campesino del Altiplano (CCDA), que denuncian desalojos, criminalización y violencia en zonas rurales.
En este análisis se describe un contexto marcado por asesinatos de defensores ambientales, miles de órdenes de captura activas denunciadas por las organizaciones, desalojos extrajudiciales y encarcelamientos. Las víctimas señalan que este escenario ha debilitado la capacidad organizativa de los movimientos territoriales y ha reducido los espacios de participación para quienes continúan denunciando violaciones a derechos humanos y ambientales.

3. Incendios forestales y crimen organizado en México
En la Sierra Madre Occidental —en los bosques que conectan Sinaloa, Durango y Chihuahua— la disputa interna del Cártel de Sinaloa se tradujo en un impacto ambiental sin precedentes recientes. Una investigación publicada por Mongabay Latam y El Universal de México documentó que más de 281 000 hectáreas ardieron durante el primer semestre de 2025, una cifra superior a la registrada en el mismo periodo de 2024 y mayor incluso a toda la superficie afectada durante ese año.
El trabajo recoge testimonios de habitantes que describen ataques con drones y explosivos en zonas boscosas y muestra cómo la violencia criminal coincidió con condiciones que favorecieron la propagación del fuego, como la sequía y las limitaciones en la capacidad de prevención y respuesta. Además, la investigación analizó 7397 incendios registrados entre 2015 y junio de 2025 en 24 municipios, y revisó más de 240 000 alertas satelitales, concluyendo que el primer semestre de 2025 rompió la tendencia de la última década en superficie quemada.

2. Mujeres pescadoras obligadas a abandonar el mar
En Ecuador, la violencia ejercida por piratas y redes vinculadas al narcotráfico en altamar ha transformado el mar en un espacio cada vez más hostil para la pesca artesanal y, en particular, para las mujeres que antes salían a faenar. En comunidades como La Chorrera, en la provincia de Manabí, Mongabay Latam recogió testimonios de pescadoras que decidieron dejar de ir al mar para evitar exponerse a ataques armados, extorsiones y robos de embarcaciones.
La investigación señala cómo esta situación ha impactado de manera diferenciada a las mujeres, que han visto restringida su autonomía económica y su participación directa en la pesca. En muchos casos, el temor a la violencia las ha obligado a permanecer en tierra y asumir otras tareas vinculadas a la actividad pesquera, mientras el mar se consolida como un territorio dominado por actores violentos.

1.La COP30 y la falta de compromisos frente a la crisis climática
El cierre de 2025 estuvo marcado por el balance de la COP30, realizada en Belém, Brasil, una cumbre climatológica que despertó expectativas por su ubicación en plena Amazonía. Tras varias jornadas de cobertura de reuniones y debates, Mongabay Latam entrevistó a personalidades clave en el encuentro que coincidieron en que el texto final de la cumbre no consiguió consolidar avances claros en esa materia, pese a que era uno de los temas centrales de la agenda.
En la evaluación de distintos sectores, la falta de progresos concretos en la transición para dejar los combustibles fósiles fue uno de los aspectos más criticados del acuerdo final, que quedó centrado en declaraciones de intención sin compromisos vinculantes específicos sobre ese punto.

Imagen principal: un informe de la Relatoría Especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos de las Naciones Unidas da cuenta de agresiones físicas, amenazas, campañas de desprestigio y el uso de marcos legales restrictivos contra quienes buscan soluciones a la crisis climática. Foto: cortesía informe Relatoría Especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos de las Naciones Unidas