- El departamento de Tolima, en Colombia, ha sido declarado en situación de calamidad debido a la gran cantidad de incendios forestales que se registran en esta región.
- Hasta el momento se ha informado de al menos 27 000 hectáreas arrasadas mientras se mantienen por lo menos 12 incendios forestales activos en Colombia.
- Perú ha registrado 32 incendios forestales en lo que va del año y en Bolivia se espera que el fuego se extienda durante los próximos meses.
- Un estudio publicado por MAAP señala que existiría una relación directa entre los eventos El Niño de gran magnitud y temporadas de grandes incendios forestales al año siguiente al fenómeno climático.
Colombia ha declarado una situación de calamidad pública en Tolima debido a los incendios forestales que ya llevan más de una semana y hasta el momento han destruido al menos 27 000 hectáreas de vegetación, bosques, pastos y cultivos, según un reporte oficial de la Gobernación. Mientras tanto, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mantiene alerta roja en Tolima, Cauca, Cundinamarca, La Guajira, Nariño y Huila, según el boletín publicado este 24 de agosto. En total son 50 municipios en alerta máxima y otros 68 en alerta moderada en todo el país.
El último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) indica que por lo menos 12 incendios forestales permanecen activos. La situación se ha visto agravada por las altas temperaturas de por lo menos 40 °C y la sequía que afronta el país como consecuencia del evento El Niño.

Este lunes 24 de agosto el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, indicó en su cuenta de X que “hay indicios de que algunos de incendios forestales están siendo provocados deliberadamente” y anunció que se desplegará una mayor presencia militar en las zonas afectadas para detener a los posibles responsables.
Un panorama regional
“El fenómeno El Niño genera condiciones más complejas porque hay sequía, pero las causas de ignición son antrópicas y lo que se está viviendo en Tolima es que muchos incendios están siendo provocados y no se sabe con qué intenciones”, dice María Meza Elizalde, investigadora de la Universidad Nacional de Colombia y ex subdirectora de Reducción de Riesgos de Desastres de la UNGRD. Agrega que los incendios en Tolima se están desplazando desde las montañas hacia las zonas productivas.
“Es una temporada dura para Tolima, Huila, Cauca, Nariño por las condiciones climáticas debido a que es la temporada más seca. Para el final de año, [la sequía] se traslada a otras áreas del país, hacia la Orinoquía, el centro en Bogotá, el Caribe, donde empieza la época seca”, comenta Meza.

La especialista de la Universidad Nacional de Colombia también señala que El Niño “aumenta la vulnerabilidad, por las altas temperaturas que incrementan las condiciones secas. Esto, sumado a la falta de manejo en el paisaje y el aumento de [material orgánico] combustible, genera el cóctel perfecto”, dice Meza. La experta asegura que lo que está sucediendo en Colombia también se debe a una “falta de gestión histórica que nos ha llevado a estos escenarios de riesgo”.
Pero no solo en Colombia se vive una temporada de incendios. Aunque con menor intensidad, Perú también ha enfrentado una serie de incendios forestales. Por lo menos 11 incendios forestales fueron reportados en el país el pasado 18 de agosto, según informó el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). La institución también indicó que en lo que va de 2026 se han reportado 32 incendios forestales.
“En Perú han ido aumentando los incendios, sobre todo en la Amazonía. El 2024 ha sido muy crítico para Perú porque tuvo más incendios que otros años”, recuerda Marlene Quintanilla, experta en Recursos Hídricos y consultora en análisis ambiental-espacial (GEO-NET).
Quintanilla advierte que “las áreas que han sufrido una quema anteriormente son áreas que se van degradando y se hacen más susceptibles a los próximos incendios. Esto significa que, probablemente, Perú va a estar impactado por los incendios, sobre todo en la Amazonía central colindante con Brasil”.

Otro país en el que se han reportado incendios forestales es Bolivia. Hasta el momento Tarija ha sido el departamento más afectado por los incendios que ocurrieron durante el mes de julio. En Santa Cruz y Cochabamba también se registraron zonas de incendios, lugares donde las altas temperaturas y la baja humedad favorecen la propagación del fuego.
“Los datos ya confirmaron que tenemos un fenómeno El Niño super intensificado, por encima de los 3.2 °C de calentamiento y esto va a tener un impacto. En el caso de Bolivia, este impacto se va a ir acumulando”, comenta Quintanilla. “Esta aceleración del aumento de la temperatura en el océano Pacífico [la causa de El Niño] va a tener, dentro de poco, un impacto en Bolivia. Lo que se proyecta es que va a bajar la humedad, pero no de manera uniforme, porque como hay esta alteración atmosférica, es probable que en algunas regiones incluso se den lluvias más torrenciales y en otras definitivamente deje de llover”.
Quintanilla advierte también que los meses más críticos de incendios en Bolivia ocurren en septiembre y octubre y que por ahora se han detectado algunos incendios, pero de poca magnitud. Menciona también que las intensas lluvias que han ocurrido en Bolivia podrían mitigar la propagación del fuego en los próximos meses, pero que cuando empiecen las sequías el panorama cambiaría y que para noviembre y diciembre puedan ocurrir más incendios.
El escenario se extendería incluso más en el tiempo. “Esta disminución de la lluvia que se va a dar en los siguientes meses puede desencadenar mucho más fuerte los incendios en Bolivia. Entonces, el primer semestre de 2027 es probable que tengamos escenarios atípicos en temas de incendios”, agrega Quintanilla sobre lo que pueda ocurrir en Bolivia.

Quintanilla recuerda que estos impactos podrían afectar a toda la región, sobre todo la Amazonía, compartida por nueve países. “Normalmente los incendios tienen una fuerte repercusión en el norte de la Amazonía. Todo lo que es en Venezuela, Colombia, las Guyanas tienen su epicentro entre los meses de marzo o abril”, afirma.
“En Colombia, en los últimos años se ha duplicado y casi triplicado la cantidad de extensión afectada por incendios, algo que no era típico en países como Colombia, Venezuela, parte de las Guyanas y en el norte de Brasil. Este triángulo donde colindan Venezuela, Guyana y Brasil es en el que más se han intensificado los incendios”, asegura la experta.
Relación entre El Niño y los incendios forestales
Un reciente estudio publicado por el Programa de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP por sus siglas en inglés) indica que podría haber una relación directa entre la gravedad de El Niño y la intensidad de la temporada de incendios en la Amazonía del año siguiente.
“Dado que El Niño suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y diciembre –coincidiendo con el inicio de la temporada húmeda– el mecanismo que explica esta correlación podría ser la interrupción del impulso de la temporada de lluvias. La reducción del flujo de humedad podría prolongar las temporadas seca y de transición, disminuir las precipitaciones, intensificar la sequedad e impedir que el suelo recupere su humedad, dejando a la Amazonía más vulnerable a una temporada de incendios intensa”, explica a Mongabay Latam Matt Finer, investigador senior, director científico de MAAP y coautor del estudio.

El estudio se basó en un análisis de los últimos ocho eventos de El Niño y analizó principalmente lo que sucedió con los incendios luego de que ocurrieran eventos de El Niño intensos desde el año 2000. Dos épocas marcaron la línea de tiempo: la temporada alta de incendios en 2016, tras el fenómeno de El Niño muy intenso durante 2015; y la temporada de incendios sin precedentes en 2024, tras el fenómeno de El Niño intenso de 2023.
Los resultados indican que el año siguiente a El Niño 2015, que fue muy intenso, se quemaron cerca de 1.8 millones de hectáreas de bosque primario en la Amazonía. Una situación similar ocurrió luego de El Niño de 2023, cuando en 2024 ocurrió una temporada de incendios sin precedentes que afectó a toda la Amazonía.
“Actualmente, estos hallazgos adquieren carácter urgente debido al fenómeno de El Niño muy fuerte pronosticado para finales de 2026 y sus implicaciones para la temporada de incendios de 2027”, agrega Finer.
*Imagen principal: el departamento de Tolima es el más afectado por los incendios forestales en Colombia. Foto: Gobernación de Tolima