- Una investigación reciente de Mongabay Latam documenta cómo las brechas en los controles de las islas permiten que estas especies sean extraídas ilegalmente y se evadan controles marítimos y aéreos.
- La investigación evidencia cómo Galápagos se ha convertido en un nodo logístico del tráfico ilegal de especies y del crimen organizado.
- En los últimos días, las autoridades dieron a conocer el caso de una ciudadana rusa detenida en Quito cuando intentaba sacar del país 32 iguanas marinas de Galápagos.
- Las iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus), una especie endémica y protegida, se encontraban en ocho recipientes plásticos dentro de una maleta y en condiciones de debilidad y deshidratación, según las autoridades.
Tras la publicación de una investigación de Mongabay Latam sobre el tráfico de especies provenientes de las islas Galápagos, en Ecuador, la asambleísta Verónica Iñiguez-Gallardo, de la bancada Revolución Ciudadana, señaló que han iniciado un proceso de fiscalización para conocer qué está haciendo el Ministerio de Ambiente para controlar estos delitos.
“Han debilitado tanto esta institución [el MAE] que hasta el centro de biodiversidad más importante del planeta se ha convertido en el nodo logístico del tráfico de vida silvestre”, dijo citando la investigación de este medio.
Sus declaraciones se dieron poco después de que la Policía y la Fiscalía de Ecuador informaran sobre la aprehensión de una ciudadana extranjera que intentaba sacar ilegalmente del país 32 iguanas marinas de las islas Galápagos. Los animales estaban vivos y distribuidos en ocho recipientes de plástico dentro de una maleta, informaron las autoridades ecuatorianas.
A través de su cuenta de X, la Policía detalló que la mujer, de nacionalidad Rusa, “fue aprehendida por el delito de tráfico ilícito de vida silvestre” cuando se encontraba en el Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito y se dirigía hacia Islandia.
A través de un comunicado de prensa, el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) informó que las iguanas marinas —una especie endémica de Galápagos y protegida por la legislación ecuatoriana y por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres(CITES)— estaban débiles y deshidratadas.
“Como parte de la intervención, los ejemplares fueron evaluados por profesionales veterinarios y trasladados a un centro de conservación autorizado, ubicado en la provincia de Pichincha, donde recibieron atención especializada y cuidados permanentes a fin de estabilizar su condición”, se lee en la comunicación del MAE. Se está a la espera de la determinación de la Fiscalía para obtener el permiso de traslado seguro a las islas Galápagos.

La reciente investigación de Mongabay Latam documentó cómo las brechas en el control de distintas instituciones públicas han convertido a Galápagos en enclave estratégico para el tráfico ilegal de especies y el crimen organizado. Las fallas de coordinación entre instituciones y la falta de recursos y de personal especializado están dejando brechas que pueden ser aprovechadas por redes criminales.
Según los datos recopilados en la investigación, el Parque Nacional Galápagos cuenta con 289 empleados —entre administrativos y operativos— para vigilar 795 786 hectáreas. Además, el área protegida ha tenido un déficit presupuestario de 7 millones de dólares en los últimos tres años. Desde 2023, solo dos fiscales han sido asignados a todo el archipiélago de Galápagos y ninguno está especializado en delitos ambientales o en la confluencia de estos delitos con el crimen organizado.
“El archipiélago de Galápagos dejó de ser un territorio aislado para convertirse en un nodo logístico clave de las rutas transnacionales de narcotráfico en el Pacífico Oriental”, reconoció el Ministerio de Interior en una respuesta a un pedido de información realizado por Mongabay Latam. Se trata, dice, de un “giro crítico”.
La asambleísta Íñiguez, quien también es presidenta de la Comisión de Garantías Constitucionales, Derechos Humanos, Derechos colectivos e interculturalidad de la Asamblea Nacional del Ecuador, aseguró a Mongabay Latam que «la minuciosidad del reportaje ayuda a esclarecer dónde fijar la atención» y señaló que esa información se convierte en «la primera capa que nosotros [en la Asamblea] utilizamos para ejercer nuestras competencias de fiscalización».

El caso de las iguanas recuperadas en los últimos días es una muestra más de la problemática que atraviesa el archipiélago.
Ecuador ha reiterado ante la CITES que nunca ha autorizado la exportación de especímenes vivos de estas especies endémicas para fines comerciales, de cría o personales. Y que únicamente permite la exportación de muestras no vivas con fines científicos. “Cualquier espécimen vivo en el comercio internacional o cualquier espécimen cuyo país declarado no sea Ecuador tiene un origen ilegal y ha sido extraído de contrabando de las islas”, señalan en una comunicación
La extracción ilegal de estas especies de su hábitat natural es una amenaza creciente para la biodiversidad de las islas Galápagos. Entre 2018 y 2026, se han registrado al menos seis operaciones documentadas de tráfico de fauna relacionadas con el archipiélago.

Grupos científicos, organizaciones ambientalistas y algunas autoridades han alertado que este comercio ilícito logra superar los filtros de seguridad marítimos y aéreos y que se repite frecuentemente. En este caso de la ciudadana extranjera, las iguanas fueron tomadas en algún lugar de las islas sin que nadie lo impidiera. Luego fueron trasladadas en embarcaciones y, posteriormente, llegaron por vía aérea hasta la zona continental.
*Imagen principal: la extracción ilegal de iguanas de su hábitat natural es una amenaza creciente para la biodiversidad de las islas Galápagos. Foto: Fiscalía Ecuador