El bosque nuboso de Baja Verapaz alberga a la serpiente gushnayera, una especie única que solo habita en este ecosistema de Guatemala.
Este santuario natural resguarda una gran biodiversidad, donde destacan especies como jaguar, puma, tigrillo, tapir, pavo de cacho y lagartijas abronia.
Con más de 537 000 hectáreas, cascadas y nacimientos de agua, este paisaje fue retratado por el biólogo y fotógrafo Daniel Núñez.
En el bosque nuboso de Baja Verapaz, en Guatemala, habita la famosa serpiente gushnayera (Bothriechis aurifer), una especie de color verde intenso con manchas amarillas y patrones negros. Este santuario natural también es hábitat para especies emblemáticas como el pavo de cacho (Oreophasis derbianus), lagartijas del género Abronia, félidos como el jaguar (Panthera onca), el tigrillo (Leopardus pardalis) y el puma (Puma concolor), además del tapir (Tapirus bairdii).
Su flora deslumbra con orquídeas como Lycaste virginalis y la monja blanca, flor nacional de Guatemala. Daniel Núñez, biólogo y fotógrafo de vida silvestre, recorrió este extraordinario paisaje con su cámara para retratar la belleza de sus montañas, su flora y su fauna.
“El bosque nuboso de las Verapaces de Guatemala es un lugar bastante importante tanto para la biodiversidad, como para la cultura, la gente e incluso para el turismo. Es importante socialmente porque, durante toda la historia, se han utilizado los recursos del bosque para beneficio de la gente. Sus fuentes de agua abastecen a varias partes del país y hay algunas plantas y hongos comestibles que la gente, durante años, ha usado”, señala Daniel Núñez.
Vista aérea de las plantaciones de Leather leaf, muy cercanas a las áreas protegidas del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
El bosque nuboso de Baja Verapaz ocupa un 5 % del territorio guatemalteco.Son más de 537 000 hectáreas, distribuidas a lo largo de 19 departamentos, que albergan una enorme biodiversidad. “Es un paisaje con bastantes cuerpos de agua, cascadas y pequeños nacimientos que vienen de la montaña, pequeños arroyos que luego se convierten en ríos mucho más grandes”, dice Núñez.
Biótopo del Quetzal, una de las reservas más importantes para la conservación del ecosistema. Foto: Daniel Núñez
Vista aérea de las plantaciones de Leather leaf, muy cercanas a las áreas protegidas del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
Los helechos son plantas características del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
Vista aérea del bosque nuboso de Guatemala, en donde cientos de cascadas son parte del ecosistema. Foto: Daniel Núñez
Vista aérea del dosel del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
Chamaedorea spp, conocida como xate, es una palmera que se encuentra en el bosque nuboso. En ella se encuentran especies de serpientes, salamandras y ranas. Foto: Daniel Núñez
Las plantas epífitas son especies muy importantes para la ecología del bosque. Los tanques de agua que forman las plantas de la familia Bromeliaceae, son claves para organismos como anfibios, reptiles, insectos o aves. Foto: Daniel Núñez
Vegetación característica de los ríos del bosque nuboso de Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Plantaciones de Leather Leaf (Rumohra adiantiformis), especie cultivada que se ha convertido en una de las principales amenazas del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
Daniél Núñez, biólogo y fotógrafo de vida silvestre guatemalteco. Foto: Diego Soto
Los bosques nubosos albergan una extraordinaria diversidad biológica, con numerosas especies endémicas y amenazadas. Entre ellas destaca el quetzal (Pharomachrus mocinno), ave nacional de Guatemala y catalogada por la UICN como Casi Amenazada.
Colibrí morado (Campylopterus hemileucurus). Uno de los colibríes más grandes y agresivos que se encuentra en los bosques nubosos de Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Plectrohyla pokomchi, especie endémica de los bosques nubosos de Guatemala. En categoría de Peligro de extinción por amenazas como la pérdida de su hábitat, deforestación, cambio climático y enfermedades como la quitridiomicosis, hongo que afecta la piel de los anfibios. Foto: Daniel Núñez
Anolis cobanensis, nativo de Guatemala y Chiapas, México. Una foto con fondo negro para ver todas sus características y con fines científicos. Foto: Daniel Núñez
El quetzal (Pharomachrus mocinno), ave nacional de Guatemala, endémica de México y Centroamérica. Foto: Daniel Núñez
Anolis petersii, un mago del camuflaje que habita en Guatemala, México y Honduras. Foto: Daniel Núñez
Rana de dedos espinosos (Plectrohyla quecchi), especie endémica de los bosques nubosos de Guatemala. En Peligro de extinción según la Lista Roja de UICN. Foto: Daniel Núñez
Una de las tantas salamandras que se encuentran en el bosque nuboso. Bolitoglossa helmrichi, especie endémica de Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Una de las especies icónicas es la famosa serpiente gushnayera. Según la Lista Roja de la UICN, se encuentra bajo la categoría de Vulnerable y con su población disminuyendo, pues el bosque nuboso es uno de los ecosistemas más afectados por la deforestación y el cambio climático en Guatemala.
Las mayores amenazas para la serpiente gushnayera (Bothriechis aurifer) son la deforestación y pérdida de su hábitat, pero también el tráfico ilegal de la especie. Foto: Daniel Núñez
La gushnayera (Bothriechis aurifer) es la reina del bosque nuboso de Guatemala. Especie endémica de Guatemala y una pequeña parte de Chiapas, México. Foto: Daniel Núñez
Las mayores amenazas para la gushnayera (Bothriechis aurifer) son la deforestación y pérdida de su hábitat, pero también el tráfico ilegal de la especie. Foto: Daniel Núñez
La gushnayera (Bothriechis aurifer) es una especie que se encuentra en estado Vulnerable según la Lista Roja de la UICN. Foto: Daniel Núñez
La gushnayera (Botrhiechis aurifer) es una serpiente que puede encontrarse en los helechos arborescentes del bosque nuboso. Foto: Daniel Núñez
Entre los árboles que conforman este ecosistema sobresalen encinos, laureles, cedros y sauces, que brindan refugio y alimento a numerosas especies silvestres. “Yo esperaría que se sigan realizando esfuerzos para la conservación del bosque nuboso y quisiera, personalmente, que sea una zona mucho más reconocida para todo el país, que cualquier persona de Guatemala debería conocerlo, así como conocemos sobre la cultura maya”, dice Núñez.
Chamaedorea spp, conocida como xate, es una palmera que se encuentra en el bosque nuboso. En ella se encuentran especies de serpientes, salamandras y ranas. Foto: Daniel Núñez
Las plantas epífitas son especies muy importantes para la ecología del bosque. Los tanques de agua que forman las plantas de la familia Bromeliaceae, son claves para organismos como anfibios, reptiles, insectos o aves. Foto: Daniel Núñez
Vista aérea de los helechos del bosque nuboso, pertenecientes al orden Cyatheales. A estos helechos arborescentes se les conoce como “Chipes” en Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Bromelias, musgo, orquídeas y helechos, una postal que se ve en cualquier bosque nuboso del país. Foto: Daniel Núñez
El agua es un recurso vital para la ecología del Bosque Nuboso de Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Vegetación característica de los ríos del bosque nuboso de Guatemala. Foto: Daniel Núñez
Los encinos (Quercus spp.) son árboles que conforman los bosques nubosos. Foto: Daniel Núñez
Imagen principal: La gushnayera (Bothriechis aurifer) es una especie que se encuentra en estado Vulnerable según la Lista Roja de la UICN. Foto: Daniel Núñez