
- La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille protege 6500 hectáreas en Ayacucho.
- Al menos 4000 vicuñas habitan dentro de la reserva y unas 17 000 viven entre el área protegida y sus zonas aledañas.
- La caza furtiva redujo la población de vicuñas en Perú de cerca de cinco millones de ejemplares a apenas 5000.
A 4100 metros de altitud, en la provincia de Lucanas, Ayacucho, la Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille resguarda uno de los paisajes más emblemáticos de los Andes peruanos. En sus 6500 hectáreas habitan al menos 4000 vicuñas, además de otras especies representativas de estos ecosistemas de altura, como vizcachas, búhos y gansos andinos. Su importancia trasciende los límites del área protegida: su zona de influencia se extiende por unas 60 000 hectáreas.
Este refugio natural fue clave para la recuperación de la vicuña, un camélido sudamericano que estuvo al borde de la desaparición debido a la intensa caza furtiva registrada entre las décadas de 1950 y 1960. En este reportaje fotográfico, el fotógrafo Gabriel Herrera recorre la reserva y retrata la riqueza de un territorio donde la conservación ha permitido que la vida silvestre vuelva a ocupar un lugar protagónico.
El paisaje de la Reserva Nacional Pampa Galeras
La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille protege uno de los ecosistemas altoandinos más importantes para la conservación de la vicuña, bajo la administración del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp). Su paisaje está dominado por extensos pajonales, una vegetación clave para captar el agua de la lluvia y de la humedad ambiental, filtrándola hacia las tierras más bajas. En la reserva también sobreviven bosques relictos de queñua y especies emblemáticas como el quishuar, un árbol andino considerado sagrado que crece por encima de los 3000 metros de altitud en Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.


El hogar de las vicuñas en Perú
La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille alberga la mayor concentración de vicuñas de Perú y del mundo en un espacio reducido, de acuerdo con el Sernanp. En este territorio viven unas 17 000 vicuñas —4000 dentro de la reserva y 13 000 en las zonas aledañas—, parte de una población nacional cercana a los 200 000 ejemplares que recorren los Andes peruanos. Este panorama contrasta con el vivido hace seis décadas, cuando la caza furtiva por el alto valor de su fibra redujo la población del país de cerca de cinco millones de individuos a apenas 5000, lo que llevó a que la especie fuera catalogada En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La creación de la reserva en 1967 marcó el inicio de su recuperación. Actualmente, la vicuña está clasificada como de Preocupación Menor.


La biodiversidad de Pampa Galeras
Además de resguardar a la vicuña, la Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille conserva una notable diversidad de fauna propia de los ecosistemas altoandinos. Entre los mamíferos que habitan el área destacan el guanaco, la vizcacha, la taruca, el zorro andino, la muca y la comadreja. La reserva también alberga alrededor de 20 especies de aves, entre ellas el cóndor andino, la parihuana, la perdiz serrana y la quiula, mientras que en sus lagunas es posible observar al pato jergo y al pato sutro, especies que complementan la riqueza biológica de este paisaje de altura.


*Imagen principal: entre las décadas de 1950 y 1960 la caza furtiva redujo drásticamente la población de la vicuña. Foto: Gabriel Herrera








