
- El nevado del Huascarán protege a la gran Cordillera Blanca, la cordillera tropical más extensa del mundo.
- El Parque Nacional cuenta con 532 glaciares y 410 lagunas, lo que lo convierte en un gran reservorio de agua para sostener la vida en la región.
- Cóndores andinos, osos de anteojos, vicuñas, pumas y vizcachas son solo algunas de las especies que habitan en esta área natural protegida de Perú.
El Parque Nacional Huascarán, en Perú, es centro de atracción de visitantes nacionales y extranjeros por la inmensidad de sus montañas nevadas. Ubicado en el departamento de Áncash, en la zona andina del norte del país, esta reserva posee una fascinante diversidad biológica de montaña y bosques que conforman paisajes extraordinarios bajo la gran Cordillera Blanca.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), este lugar cuenta con 532 glaciares y 410 lagunas. Por ello, según el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), se trata de un gran reservorio de agua que nutre una enorme cadena biológica y económica, donde el deshielo estacional de los glaciares brinda agua limpia para la subsistencia de animales y humanos.
El paisaje
Huascarán también es conocido como “El Parque de Altura”, pues la cordillera, sus formaciones geológicas y sus cumbres nevadas –con altitudes que oscilan entre los 5000 y 6768 metros sobre el nivel del mar– lo vuelven un sitio icónico.
Además, sus nevados alimentan la cuenca de los ríos Santa, Marañón y Pativilca. En muchas de estas zonas pueden practicarse actividades como trekking, senderismo y escalada, siempre en coordinación y bajo la supervisión de los guardaparques.



La flora
El amplio espectro de microclimas de Huascarán provoca un mosaico de vegetación muy variada. Según datos oficiales, se han identificado 779 especies de flora altoandina distribuidas en 340 géneros y 104 familias.
En su diversidad florística, la familia de las Bromeliáceas está representada por la puya de Raimondi, especie que tiene la inflorescencia más grande del mundo y que es uno de los objetos de conservación del parque. Se pueden apreciar rodales –sus poblaciones principalmente en las quebradas Carpa y Queshque. También se conservan bosques relictos de quishuar (Buddleja coriacea) y de quenual (Polylepis sp), que están ubicados principalmente al norte del sector Llanganuco.



La fauna
El parque registra más de 120 especies de aves y 10 de mamíferos. Entre las aves, destacan el cóndor andino (Vultur gryphus) –ave emblemática de Sudamérica–, el pato de los torrentes (Merganetta armata) y la perdiz de puna (Tinamotis pentlandii). También puede verse al pato jerga (Anas georgica spinicauda) y al pato cordillerano (Lophonetta specularioides alticola).
Entre los mamíferos destacan el gato montés (Oncifelis colocolo), el gato andino (Oreailurus jacobita), la taruca (Hippocamelus antisensis) y la vicuña (Vicugna vicugna). Otras especies son el venado gris (Odocoileus virginianus), el puma (Puma concolor incarum), la vizcacha (Lagidium peruanum), la comadreja (Mustela frenata agilis), el añaz (Conepatus sp.) y el zorro andino (Pseudalopex culpaeus).



Imagen principal: Nevado Tocllaraju desde el fondo de la quebrada Ishinca. Foto: Víctor Escudero






