Pasos de fauna en América Latina: los puentes en los árboles que ayudan a monos, perezosos y otros animales a cruzar con seguridad | Reportaje fotográfico
En América Latina cada vez más se están implementando puentes aéreos para conectar bosques fragmentados y facilitar el desplazamiento seguro de la fauna.
Les permiten a especies de monos, perezosos y otros animales desplazarse con seguridad en hábitats fragmentados por carreteras y otras infraestructuras de origen humano.
Los proyectos buscan reducir atropellamientos, electrocuciones y aislamiento de poblaciones.
Las carreteras y los tendidos eléctricos fragmentan los bosques y ponen en riesgo a la fauna silvestre en América Latina. En Costa Rica, donde estas infraestructuras atraviesan corredores biológicos y áreas protegidas, organizaciones ambientales han instalado pasos de fauna aéreos para reducir las electrocuciones y atropellamientos de animales. En Perú y Brasil, puentes colgantes y pasos sobre las copas de los árboles también permiten que monos, perezosos, puercoespines y otras especies se desplacen entre fragmentos de bosque.
En este reportaje fotográfico conoce los resultados de estos proyectos y observa cómo funcionan los pasos de fauna instalados sobre carreteras y entre las copas de los árboles. Las experiencias de Costa Rica, Perú y Brasil muestran cómo estas estructuras pueden mejorar la conectividad de los bosques, reducir riesgos para la fauna y favorecer su desplazamiento seguro.
En Costa Rica, monos que intentan cruzar entre fragmentos de bosque terminan electrocutados en cables eléctricos. En 2024, el 60 % de los accidentes que sufrieron primates estuvo relacionado con esta causa y se estima que cerca de mil mueren cada año. Organizaciones ambientales instalan pasos de fauna aéreos, pequeños puentes sobre carreteras para reducir muertes y recuperar las poblaciones. Lee la historia aquí
Los pasos de fauna aéreos representan una herramienta para ofrecerle a los monos una ruta segura, lejos del tendido eléctrico que cada año cobra la vida de decenas de individuos. Foto: cortesía Salve Monos
Los accidentes de electrocución de primates se han convertido en un problema en las costas de Costa Rica. Foto: cortesía Salve Monos
Los pasos de fauna aéreos deben tener un grosor adecuado para que las cuatro especies de monos puedan sentirse seguras y estables utilizándolos. Foto: cortesía Salve Monos
Los pasos aéreos de fauna deben estar pensadas para sostener varios individuos al mismo tiempo y con una tensión adecuada para que las cuerdas no se muevan ni desestabilicen a los monos. Foto: cortesía Salve Monos
Los puentes para monos se instalan en colores distintos a los de los cables eléctricos para que los animales aprendan a diferenciarlos y los adopten como ruta segura. Foto: cortesía Salve Monos
Los monos son indicadores clave de la salud de un bosque: su presencia revela que el ecosistema tiene la diversidad y conectividad necesarias para sostener vida silvestre. Foto: cortesía Salve Monos
La organización Salve Monos ha logrado colocar más de 400 pasos elevados para ayudar a los primates a cruzar las calles de forma segura. Foto: cortesía Salve Monos
De acuerdo con Daniel Gutiérrez, presidente de Somos Congos, las comunidades se ponen de acuerdo con el ICE y compran el material para que la institución recubra los cables. Foto: cortesía Somos Congos
Una investigación realizada en la Reserva Biológica Napo-Sucusari, en la Amazonía peruana, utilizó cámaras trampa para observar cómo especies de monos, perezosos y puercoespines utilizan puentes colgantes hechos con cuerdas, redes y plataformas suspendidas entre los árboles. Los resultados muestran que estas estructuras aportadas por expertos pueden mejorar la conectividad del bosque y reducir riesgos como atropellamientos o aislamiento de poblaciones de fauna. Lee la historia aquí
Un especialista instala una cámara en un árbol conectado al sistema de puentes de dosel en la Amazonía peruana. Foto: cortesía Elizabeth Benson.
Un perezoso cruza un puente colgante en el Amazonas, fotografiado mediante un sistema de cámaras trampas. Foto: cortesía de Justin Santiago.
Un puente artificial para el cruce de animales, utilizado en el estudio de la Amazonía peruana. Foto: cortesía Justin Santiago.
Un tití león de cabeza dorada avistado en la región de Ilhéus, estado de Bahía. Foto: cortesía Ana Rúbia Rossi.
Monos aulladores usando un puente artificial en el Parque Estatal Fontes do Ipiranga, en São Paulo. Imagen cortesía de la Secretaría de Infraestructura y Medio Ambiente del Estado de São Paulo (SEMIL).
Costa Rica, un país donde las carreteras cruzan corredores biológicos y áreas protegidas, ha implementado pasos inferiores y puentes sobre las copas de los árboles para el tránsito de la fauna silvestre. Un estudio de seis meses en dos carreteras permitió registrar 36 especies que hacen uso de estos pasos de fauna, pero también 74 especies atropelladas. El informe ha dado origen a los primeros protocolos para monitorear y mantener este sistema, y la experiencia podría ofrecer una hoja de ruta replicable en otros países de Latinoamérica. Lee la historia aquí
Según datos de 135 investigaciones y de iNaturalist, entre 1996 y 2025 se ha atropellado a 198 especies de aves en las carreteras de Costa Rica. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Un kinkajú (Potos flavus) cruza sin peligro por un paso aéreo sobre la Ruta 160. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Foto grupal en el taller final del proyecto. El equipo compartiendo los resultados con las comunidades locales y gestores de fauna silvestre y carreteras en la Ruta 1 Guanacaste, Costa Rica. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Fauna registrada utilizando pasos inferiores en puentes. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Ocelote o manigordo (Leopardus pardalis) atropellado en 2024 en Costa Rica. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Equipo monitoreando estructuras en Costa Rica. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Anualmente, se estiman 16 000 atropellos de aves en la Ruta 1. En la Ruta 160, se estiman hasta 8 000. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Por año, se estiman 6000 atropellos de anfibios en la Ruta 1. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
El equipo interdisciplinario del proyecto, integrado por un gestor de datos, un cineasta, un educador ambiental, asistentes de campo, un ingeniero, un sociólogo, un biólogo, un ecólogo vial, un trepador de árboles, un gestor de cámaras trampa, un coordinador del proyecto y un técnico de drones, trabajó en un paso subterráneo para el agua y la vida silvestre en la Ruta 160, Puntarenas, Costa Rica. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Fauna registrada utilizando pasos inferiores en puentes. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Según datos de 135 investigaciones y de iNaturalist, entre 1996 y 2025 se ha atropellado a 130 especies de reptiles en las carreteras de Costa Rica. En la imagen, la bióloga Daniela Araya durante los monitoreos en carreteras. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
Un ocelote (Leopardus pardalis) cruza sin peligro bajo la Ruta 160 a través de un paso subterráneo para agua y vida silvestre. Foto: cortesía Panthera Costa Rica / BID
La Ruta Nacional Secundaria 160, entre Carrillo y Sámara, cuenta con un tramo de 3 kilómetros donde se ha identificado gran mortalidad de cangrejos. Foto: cortesía Panthera Costa Rica
En Alta Floresta, en el estado brasileño de Mato Grosso, ocho puentes colgantes instalados sobre carreteras permitieron que animales arbóreos cruzaran de forma segura entre fragmentos de bosque. Durante 15 meses, cámaras trampa registraron 15 000 cruces y ningún atropello en estos pasos aéreos. Monos araña, aulladores, capuchinos, titíes de Schneider y el mono tití de Alta Floresta están entre las especies que utilizaron las estructuras. El proyecto llamado Reconecta ya fue reconocido por el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (DNIT) como estándar nacional para puentes destinados a reducir los atropellos de fauna. Lee la historia aquí
Instalación de los primeros puentes colgantes en Alta Floresta, en 2024. Foto cedida por el programa Alta Floresta Não Atropela.
Vista aérea de uno de los puentes instalados en Alta Floresta. Foto cedida por el programa Alta Floresta Não Atropela.
Un mono de Schneider (Mico schneideri), una especie amenazada, cruza uno de los puentes de Alta Floresta. Foto cedida por Maelle Lima de Freitas.
Zogue-zogue-de-Alta-Floresta (Plecturocebus grovesi), símbolo del programa de puentes de Alta Floresta. Foto cedida por el Instituto Nacional de Biología de la Conservación y el Zoológico del Smithsonian y por el Proyecto Reconecta.
La bióloga Fernanda Abra, fundadora de Reconecta. Foto cedida por el Proyecto Reconecta.
*Imagen principal: los monos son indicadores clave de la salud de un bosque: su presencia revela que el ecosistema tiene la diversidad y conectividad necesarias para sostener vida silvestre. Foto: cortesía Salve Monos