La Fiscalía de Santa Cruz, en Bolivia, evalúa reabrir el proceso legal contra el empresario argentino Jorge Néstor Noya, quien había sido acusado de organizar viajes al Pantanal boliviano con el fin de matar jaguares como parte de una oferta turística. El caso, conocido como Caza & Safari por el nombre de la compañía de Noya, había sido cerrado debido a que la Fiscalía de San Matías, en la frontera con Brasil, afirmó que no había pruebas suficientes para seguir con la demanda, como informó Mongabay Latam.
Rodrigo Herrera, abogado que introdujo la demanda junto a la activista Lisa Mirella Corti y el guardaparque Marcos Uzquiano, afirmó a Mongabay Latam que existe una resolución fiscal de rechazo de denuncia que cerró en agosto el proceso en primera instancia. El denunciante añadió que durante la etapa investigativa se presentaron pruebas a la comisión fiscal, como fotografías, que confirmaban la presencia de Noya en suelo boliviano con jaguares abatidos.
El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, informó a Mongabay Latam que la resolución fiscal de rechazo figura en el sistema digital del Ministerio Público y que solicitó informes del proceso para que sea sometido a un análisis, lo que puede establecer la reapertura del caso o también una revocatoria de la resolución. Eso implicaría sanciones para la Fiscalía de San Matías.
“La Fiscalía departamental [de Santa Cruz] verificará si se revisaron todos los antecedentes y actuados necesarios para descubrir la verdad histórica y material de los hechos”, detalló Zeballos, quien insistió en que la resolución de cierre no es definitiva y que puede ser apelada por la parte demandante.
En Bolivia, Noya, dueño de la empresa Caza & Safari, habría llevado clientes de manera irregular para cazar jaguares en la zona oriental de este país. Lo habría hecho en más de 30 oportunidades desde la década de 1980. Noya fue procesado en Argentina por hechos similares con otras especies protegidas y la investigación cobró relevancia regional, ya que el negocio de este cazador también llegó a Paraguay, Brasil e incluso a algunos países de África.
“En la Fiscalía de Santa Cruz nos dijeron que el fiscal de San Matías había cerrado el caso por insuficientes pruebas”, dijo Herrera, quien aseguró que no fueron notificados de la extinción del proceso y afirmó que seguirán insistiendo en un juicio contra Noya en Bolivia.
La defensa de Noya ha negado las acusaciones en Argentina. Ante las reiteradas consultas de este medio, su abogado declinó hacer declaraciones sobre el caso.
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Imagen principal: el cazador Jorge Noya, de la empresa argentina Caza & Safaris, junto a otro cazador y el cuerpo de un jaguar. Foto: obtenida por Mongabay Latam