La tortuga laúd, la especie de tortuga marina más grande del planeta, enfrenta una situación crítica en Ecuador. Sin playas seguras ni protección legal efectiva, su lucha por sobrevivir se vuelve cada vez más difícil, especialmente en Playa Bikini, en la provincia de Manabí, uno de sus principales sitios de anidación.
En febrero de 2025, un tribunal ecuatoriano prohibió la extracción de arena y la circulación vehicular en esta playa para proteger los nidos de la especie. La Justicia reconoció los derechos de la naturaleza y ordenó medidas urgentes para evitar su destrucción. Sin embargo, un año después, videos y denuncias confirman que estas actividades ilegales continúan.
Organizaciones ambientales y guardaparques documentan la extracción constante de arena y el tránsito de vehículos sobre la zona donde la tortuga laúd deposita sus huevos. “El caso fue elevado a la Fiscalía para investigar minería ilegal por extracción de arena. Está en investigación previa”, explica la abogada Kimberly Viracocha.
La población de tortuga laúd del Pacífico Este Tropical ha disminuido un 97 % y hoy está catalogada como En Peligro Crítico de extinción. A la extracción de arena se suman otras amenazas como la iluminación artificial, los malecones costeros y el turismo descontrolado, factores que alteran su proceso natural de anidación.
Frente a este escenario, organizaciones civiles y guardaparques redoblan esfuerzos para proteger cada nido. Solo en las primeras semanas de 2026 lograron resguardar cerca de 500 huevos. Hay que cuidar cada nido como si fuera oro y asegurarnos de que todos los huevos se conviertan en tortuguitas para que la especie tenga una oportunidad”, advierte el científico Randall Arauz.
Imagen principal: nacimiento de neonatos de tortuga laúd en una playa mexicana. Foto: cortesía Carlos Salas / Red Laúd OPO