El juicio oral por el asesinato del líder indígena kichwa Quinto Inuma marcó un hecho sin precedentes en la Justicia peruana. Entre el 10 y 12 de marzo, el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional de la Corte Superior Nacional de Justicia Penal Especializada realizó audiencias presenciales en la ciudad de Tarapoto, luego de que los jueces se trasladaran desde Lima para escuchar a la familia del defensor indígena y a miembros de su comunidad.
Manuel Inuma Alvarado, hermano de Quinto Inuma y actual jefe de la comunidad Santa Rosillo de Yanayacu, aseguró: «Para nosotros es muy interesante que los jueces se encuentren aquí en Tarapoto. Queremos que este juicio por la muerte de mi hermano no se quede en la nada. Lo que queremos y pedimos es justicia, que se dé cadena perpetua a dos de los acusados”.
El traslado de los magistrados responde a un pedido realizado el 12 de enero de 2026 por la familia Inuma y su comunidad, con el objetivo de garantizar el acceso a la Justicia con un enfoque intercultural. Se trata de la primera vez que jueces de esta instancia se desplazan fuera de la capital peruana para un proceso judicial vinculado con el asesinato de un defensor indígena.
Las sesiones forman parte de la continuación del juicio oral iniciado en enero de este año, que hasta ahora se había desarrollado de manera virtual.
Quinto Inuma fue asesinado el 29 de noviembre de 2023 en el río Yanayacu, en la región San Martín, en la Amazonía peruana. El líder indígena denunciaba invasiones a su territorio, tráfico de tierras, narcotráfico y tala ilegal.
El caso reviste especial gravedad porque Inuma formaba parte del Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y contaba con garantías para su vida. A pesar de ello, fue asesinado.
Actualmente, cinco personas permanecen detenidas y procesadas por los presuntos delitos de sicariato, homicidio calificado en grado de tentativa y encubrimiento personal.
Durante la primera jornada de audiencias presenciales en Tarapoto, la viuda de Quinto Inuma, Betty Mandruma, relató el momento en que su familia presenció el asesinato. En su testimonio recordó a su esposo como un “defensor de sus bosques, de sus tierras». «Él luchaba por su tierra, era un defensor y por eso dio su vida. Me da mucha pena que mi esposo nos dejó así nomás”.
La familia y la comunidad de Santa Rosillo de Yanayacu esperan que las declaraciones contribuyan a esclarecer el crimen y a alcanzar justicia. Manuel Inuma expresó que la familia continuará el proceso “hasta el final». «Quinto Inuma dejó un legado por las causas que él defendió. Era un hombre valiente, guerrero”, dijo.
Imagen principal: días antes del asesinato, el líder indígena Quinto Inuma expuso en Pucallpa la situación de invasiones y deforestación que se vivía en su comunidad. Foto: cortesía Fondo Socioambiental del Perú