A pesar de los esfuerzos del equipo veterinario del Central Florida Zoo, Mr. Ginger —el más joven de los perezosos recuperados del fallido proyecto Sloth World, en Orlando— murió este viernes 15 de mayo de 2026, luego de que los expertos debieran aplicarle la eutanasia debido a la gravedad de su estado de salud. Es el cuarto perezoso fallecido en las instalaciones del zoológico tras ser rescatados para recibir atención veterinaria por los impactos causados por este proyecto turístico en Estados Unidos.
“Mr. Ginger era el perezoso más joven que llegó a nuestro cuidado, con una edad estimada de entre cuatro y seis meses. Llegó en un estado extremadamente delicado y nuestro equipo veterinario le brindó cuidados intensivos”, escribió el Central Florida Zoo en sus redes sociales.
El perezoso era alimentado a mano cada pocas horas y pasaba gran parte del tiempo en una incubadora para regular su temperatura corporal. “Era un luchador y se aferró a la vida contra todo pronóstico. Aunque nuestro personal hizo todo lo posible por darle la mejor oportunidad de sobrevivir, su estado no mejoró y nuestro equipo tomó la difícil decisión de practicarle la eutanasia humanitaria. Estamos profundamente apenados por esta pérdida”, agregó el zoológico.
Antes de la muerte de Mr. Ginger, ya habían fallecido Dumpling, Bandit y Habanero desde el traslado de los 13 animales sobrevivientes al zoológico, el 24 de abril pasado. Las necropsias determinaron que la causa de muerte de los tres perezosos previos fue la emaciación, es decir, desnutrición extrema.
La especialista en comercio de vida silvestre de Wildlife Conservation Society (WCS), Susan Lieberman, advirtió en entrevista con Mongabay Latam que los perezosos son animales particularmente vulnerables al cautiverio, por lo que su extracción de la naturaleza implica un alto nivel de crueldad. Este medio se comunicó con el equipo de prensa de Sloth World por las denuncias pero no recibió respuesta.
Además, Lieberman alertó que el comercio legal de fauna silvestre —como ocurrió con el caso de Sloth World— tiene consecuencias indirectas: la existencia de un mercado autorizado puede aumentar la demanda y abrir espacio para redes ilícitas que ofrecen ejemplares más baratos. “El comercio legal suele estimular la demanda: la gente quiere más [animales silvestres], pero también quiere pagar menos. Por eso, si los consiguen mediante el comercio ilegal, a veces les resulta más barato. Por lo tanto, debemos tomar medidas enérgicas contra ambos”, señaló Lieberman, vicepresidenta de política internacional de WCS.
“Nos preocupa el aumento del comercio ilegal de perezosos hacia Estados Unidos y Asia”, agregó la especialista. “Esta es una de las razones por las que la WCS apoyó la inclusión de estas dos especies de perezosos [de dos dedos] en la CITES durante la reunión del año pasado. La propuesta fue presentada por Brasil, Panamá y Costa Rica”.
Lee más sobre el caso de los perezosos en Mongabay Latam.
*Imagen principal: Mr. Ginger pasaba gran parte del tiempo en una incubadora para regular su temperatura. Foto: cortesía Central Florida Zoo