En medio de un conflicto administrativo que tiene detenido al Programa Nacional para la Conservación del Caimán llanero (Crocodylus intermedius) en Colombia, el Ministerio de Ambiente y la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) anunciaron medidas para retomar este esfuerzo de conservación.
Semanas después de que Mongabay Latam publicó el riesgo que enfrentan casi 200 cocodrilos del programa que no han recibido alimento ni atención médica, el Ministerio de Ambiente anunció un “Plan de Acción Técnico e Institucional” para la recuperación, conservación y liberación de esta especie, declarada en peligro crítico de extinción en Colombia.
Entre las medidas anunciadas está convocar el 22 de junio al Comité Coordinador para la Categorización de Especies Silvestres Amenazadas para presentar un diagnóstico actualizado del programa y definir rutas técnicas para ejemplares bajo cuidado humano.
También informó que en julio se pondrá en marcha la primera fase de liberación y repoblamiento en cinco puntos priorizados.
De acuerdo con el Ministerio, la Universidad Nacional de Colombia avanzó en un documento con la Universidad de los Llanos para fortalecer el manejo de los 12 ejemplares que actualmente se encuentran en esta institución.
Sin embargo, aún se desconoce qué medidas tomarán las autoridades para atender a los 180 cocodrilos del programa que se encuentran en el Parque Agroecológico Merecure y que poseen alta diversidad genética y probabilidades de reproducirse en vida silvestre, según investigadores del programa. Mongabay Latam contactó al Ministerio para saber si estos ejemplares están contemplados en las medidas, pero hasta esta publicación no hubo respuesta.
En tanto, biólogos y personal veterinario confirmaron la muerte de un tercer ejemplar adulto de cocodrilo en el Parque Merecure este 28 de mayo, sin que hasta ahora haya una necropsia que determine la causa.
Cormacarena emitió un requerimiento a la Universidad Nacional de Colombia para la inmediata translocación, ejecución de necropsia y disposición final del ejemplar.
La máxima autoridad ambiental del departamento del Meta también ordenó, entre otras medidas, el alimento inmediato y continuo a los 12 ejemplares de la Universidad de los Llanos, los cuales registran “un ayuno prolongado y crítico desde el 4 de septiembre de 2025”, así como para los 180 ejemplares del Parque Merecure, cuyo último registro de alimentación fue del 25 de septiembre de 2025, con “signos evidentes de deterioro corporal”.
En tanto, la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia, que argumenta el vencimiento de convenios con la Universidad de los Llanos y el Parque Merecure para detener los servicios de alimentación y cuidado médico de los cocodrilos, señala que ha sido la única institución con carga administrativa y financiera para el cuidado de los ejemplares, por lo que llamó a las corporaciones y al Ministerio de Ambiente a asumir su responsabilidad compartida en el programa.
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*Imagen principal: autoridades ambientales y universidades se pronunciaron por la situación de cocodrilos del Orinoco. Foto: UNAL