La defensora de derechos humanos y de la naturaleza Monika Silva fue encontrada sin vida el 8 de junio de 2026 en su domicilio en Montañita, provincia de Santa Elena. Ciudadana polaca y residente desde hace varios años en esta localidad costera de Ecuador, Silva era reconocida por sus denuncias contra presuntas irregularidades ambientales y actos de corrupción. Las autoridades aún no han esclarecido las circunstancias de su muerte.
Silva era reconocida en la provincia de Santa Elena por su trabajo en defensa del ambiente, la lucha contra la corrupción y la participación ciudadana. Fue integrante del Colectivo Ambiental Montañita, desde donde impulsó denuncias relacionadas con afectaciones ambientales y presuntas irregularidades en la gestión pública.
Entre sus principales cuestionamientos estuvo el sistema de tratamiento de aguas de Montañita. La defensora señaló problemas en esta infraestructura y denunció que el alcantarillado de la zona correspondía a una obra inconclusa. También participó en acciones de defensa del manglar y de especies protegidas en la zona costera.
En abril de 2026, Silva presentó una iniciativa ciudadana para intentar detener la construcción de un malecón valorado en 3.3 millones de dólares, financiado por la Prefectura de José Villao. Según sus denuncias, el proyecto se planteaba dentro de un área de anidación de tortugas carey y golfinas, sin contar con los permisos ambientales correspondientes.
Tras conocerse su muerte, organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos expresaron su rechazo y exigieron una investigación independiente. En un manifiesto firmado por varias organizaciones, señalaron que Silva “dedicó años de su vida a denunciar la corrupción, exigir transparencia y señalar posibles estructuras de impunidad en la provincia de Santa Elena”.
El documento también recordó que la activista había denunciado públicamente amenazas y riesgos relacionados con su labor. Las organizaciones cuestionaron las medidas de protección brindadas por el Estado y señalaron que su muerte “constituye un grave ataque contra quienes ejercen el derecho a denunciar abusos de poder, exigir rendición de cuentas y defender el interés público”.
Silva también denunció tráfico de tierras en Santa Elena.
Entre las organizaciones que firmaron el manifiesto están la Alianza de Organizaciones de Derechos Humanos del Ecuador, Amazon Frontlines, la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU), Esmeraldas Libre y otras organizaciones sociales.
La Embajada de la República de Polonia en Lima manifestó su “profunda tristeza” por el fallecimiento de la ciudadana polaca y pidió una investigación pronta, imparcial, independiente y transparente que permita esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.
Por su parte, la Unión Europea en Ecuador expresó su preocupación por la muerte de Silva y reiteró la importancia de proteger a defensores de derechos humanos, periodistas y activistas de la sociedad civil, así como garantizar condiciones seguras para ejercer la defensa del territorio y del ambiente.
Imagen pricnpal: Monika Silva, defensora de derechos humanos y de la naturaleza. Foto: Facebook