El gobierno de Perú ordenó este lunes el cierre temporal de algunas escuelas en la zona sur de Lima, luego de que las lluvias registradas el domingo provocaran el colapso de 17 desagües e inundaran calles y viviendas. El evento no dejó víctimas mortales, pero afectó a 63 casas y 143 familias.
La situación evidencia la vulnerabilidad de una ciudad con clima desértico, donde las precipitaciones son escasas y no existe un sistema de drenaje pluvial capaz de responder a lluvias de mayor intensidad. El servicio local de meteorología había pronosticado acumulaciones de un milímetro diario para la costa de Lima, pero algunos sectores registraron cerca de cinco milímetros.
Durante una visita a las zonas afectadas, la presidenta Keiko Fujimori señaló que las lluvias podrían continuar hasta por tres días en Lima y también afectar al sur del país. En esas regiones, las precipitaciones podrían activar quebradas y convertirlas en corrientes de agua, además de generar granizadas en los Andes.
Según la mandataria, las condiciones están asociadas a una Depresión Aislada en Niveles Altos, una masa de aire frío en altura que puede provocar inestabilidad atmosférica, lluvias intensas, tormentas y granizo.
Perú también se prepara para los posibles efectos de El Niño, fenómeno asociado al calentamiento de las aguas del Pacífico cerca de la línea del ecuador. Los meteorólogos advierten que este evento podría igualar o superar la intensidad de El Niño de 1997, que provocó olas de calor, lluvias intensas, inundaciones, sequías, tornados e incendios forestales.
*Imagen principal: foto de referencia sobre lluvias en Perú. Foto: cortesía de la Defensa Civil