Proyectos polémicos financiados u operados por empresas chinas están provocando graves impactos ambientales y sociales en América Latina. Actividades como la minería, la explotación petrolera, la pesca industrial, la extracción de litio y la construcción de grandes infraestructuras mantienen en alerta a expertos, organizaciones y comunidades locales. Lo más preocupante, advierten especialistas, es que detrás de estas operaciones —y en particular de las flotas pesqueras— operan compañías chinas con denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos.