Luego de analizar 722 microcuencas que surten las cuencas de los ríos Beni en Bolivia; Caquetá, en Colombia; Madre de Dios, en Perú; y Caroní, en Venezuela, el equipo de periodistas de Mongabay Latam, El Espectador y Correo del Caroní, aliados con científicos del Instituto Serrapilheira de Brasil, concluyeron que el agua natural está bajo una gran presión. En total, se calcula que 74 pueblos indígenas repartidos en 202 territorios en estas cuatro cuencas, sufren los efectos de la actividad minera, que deja enormes pozas de aguas artificiales o antrópicas (hechas por el hombre); y de la ganadería, haciendo que el agua desaparezca.