En 2014, el Proyecto Manta inició su actividad con el objetivo de estudiar a las mantarrayas oceánicas en el occidente de México. Los investigadores eligieron a Yelapa porque frente a sus aguas se había reportado la presencia de la Mobula birostris, especie considerada En Peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Once años después, esta apuesta científica ha permitido conocer lo vital que es la Bahía de Banderas para estas gigantes: en esas aguas se resguardan, descansan, se alimentan y cortejan.
El proyecto también abrió el camino para que se realicen diversas expediciones científicas e investigar a otros colosos que llegan a la bahía: ballenas jorobadas, orcas y los misteriosos zífidos.
Gracias al uso de hidrófonos, fotoidentificación, transmisores satelitales y mucha paciencia, la ciencia está demostrando que Bahía de Banderas es un sitio prioritario para la conservación de la megafauna marina.
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