Noticias ambientales

Las Libélulas de Borneo


Una especie no identificada de libélula en Borneo. Foto cedida por cortesía de Janie Dubman.




PASIR PANJANG, Borneo – PASIR PANJANG, Borneo- La selva es nada sino un tesoro oculto. Lo que nunca sea más evidente que en la madrugada, cuando la tapicería verde brilla no solo con el roció cristalino sino también con el destello delicado de las alas de libélulas. Estas criaturas varean en color, tamaño y forma desde los delgados cenagriónidos hasta los robustos cazadores rayados, los que son dragoncitos de veras. Cuando se rodea de una abundancia de estos animales resulta muy difícil no observar su comportamiento, que es mucho más interesante de lo que supone tener un cerebro tan pequeño. Practican un baile de apareamiento, sincronizado y complicado encima del agua, y hacen carreas de tallo a tallo. Las que tienen alas rojas, las mueven nervosamente en una manera extraña y mecánica, como un baile de cuarto pasos, siempre que aterrizan en una rama, y las azules nunca se sienten en otra cosa que en los troncos. Existe una manda (¿que otro nombre puede ser por un grupo de libélula?) que dar vueltas en frente del Centro de Cuidado cada tarde, estas tienen alas preciosas, doradas y negras pero por no conocer la ubicación de su hogar, nunca consigo sacarles un foto. Los vecinos hablan de una libélula monstruosa; (Capung en indonesio, Sensibur en dayak, el dialecto local) que solo aparece en algunas escurridizas horas de la tarde, la que todavía me queda para descubrir.



Esto es solo una de las joyas que se puede encontrar en una franja de la selva tropical. Utiliso la palabra “franja” porque hay ochenta hectáreas de selva pantanosa y secundaria alrededor del Centro de Cuidad y Cuarentena en que viven las orangutanes de la Federación Internacional(la OFI en ingles). No obstante esta franja, a parte de que brilla con libélula, florece con color, canta con la llamada extraña y repetitiva de pájaros tropicales y abruma la nariz con aromas de las celestiales a las asquerosas. Y la rica biodiversidad, que ha atraído las naturalistas y biólogos durante siglos a los trópicos, todavía persiste a pesar de las fuerzas diversas que amenazan exterminarla, y cada trozo de la selva que sobreviva será testimonio de dicha riqueza.



La Internacional Federación Orangután, ubicada en el sur de Kalimantan Central (en Borneo bajo la soberanía de Indonesia), donde su autor devotado esta trabajando como voluntario, cree fuertemente en la protección de la selva si sea hogar de orangutanes o no. La amenaza más grande a la selva local es el desarrollo de la plantación del aceite de palma y el corte a tabla rasa que eso conlleva.



Actualmente somos en medio de un proyecto ambicioso de comprar y proteger casi toda la selva restante en la vecindad del Centro de Cuidad, y de crear una reserva del pantano brezal de 6.000 hectáreas, privada y rigorosamente protegida.



Para ayudar la misión de conservación de la Federación Internacional de los Orangutanes visitar www.orangutan.org





Una especie no identificada de libélula en Borneo. Foto cedida por cortesía de Janie Dubman.







Una especie no identificada de libélula en Borneo. Foto cedida por cortesía de Jessica Parker.







Una especie no identificada de libélula en Borneo. Foto cedida por cortesía de Janie Dubman.







Una especie no identificada de libélula en Borneo. Foto cedida por cortesía de Janie Dubman.


Orangutan Foundation International



Saving Orangutans in Borneo