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Científicos documentarán el impacto de convertir pluviselva en plantaciones de palma aceitera


La palma aceitera y la pluviselva


Los científicos se han asociado a uno de los productores de aceite de palma más grandes del mundo para medir el impacto de convertir las pluviselvas en plantación de palma aceitera, según informa Nature News.



El «Proyecto de estabilidad de los ecosistemas de bosques alterados» controlará los cambios ecológicos—tales como la biodiversidad, la erosión, la calidad del suelo, las emisiones de dióxido de carbono y la contaminación del agua—en aproximadamente 7.000 hectáreas de bosque en Maliau Basin de Sabah (Borneo Malayo) que se talarán y se plantarán con palmas aceiteras. El experimento, que durará al menos diez años, se financiará con 30 millones de ringgit (7,1 millones de Euros) de Sime Darbi, una multinacional malaya líder en aceite de palma.



Rob Ewers, ecologista del Imperial College London y director científico del proyecto, le dijo a Nature News que el objetivo del proyecto es encontrar formas de minimizar los impactos ambientales de la producción de aceite de palma, determinar el ancho de las zonas ribereñas necesario para disminuir la contaminación del río y ver el impacto sobre la biodiversidad en las parcelas de pluviselva. La palma aceitera, que es un cultivo muy productivo y beneficioso, se ha convertido en un importante factor de deforestación en Malasia e Indonesia durante los últimos 25 años.




Un bosque sano y una plantación de palma aceitera. La diferencia es mayor de lo que parece: las plantaciones de palma aceitera almacenan menos carbón, albergan menos biodiversidad y son más propensas a la erosión que los bosques naturales.

«Queremos usar los datos con el fin de planificar óptimamente un futuro desmonte forestal para obtener réditos agrícolas y biodiversidad», Nature News cita las palabras de Ewers. «Siempre hay un elemento de compensación. Pero ¿cómo es posible planificar el paisaje para maximizar las ganancias y minimizar los costos ambientales?»



Ewers le comentó a mongabay.com que este estudio puede llegar a competir con el Proyecto Dinámica Biológica de Fragmentos de Bosque (BDFFP) en la Amazonia de Brasil—el estudio de fragmentación del hábitat de mayor escala y más larga duración en el mundo—en cuanto a los aportes al conocimiento científico sobre fragmentación.



«Yo desearía que el “Proyecto de estabilidad de los ecosistemas de bosques alterados” (SAFE) pudiera superar el impacto de BDFFP, aunque, obviamente, alcanzar eso tomaría una gran cantidad de tiempo», aseguró por correo electrónico.



«Nosotros crearemos casi cuatro veces más fragmentos que BDFFP, y esos fragmentos estarán incrustados en una ocupación de suelo con mayor uso (bosque primario, bosque talado, bosque talado y fragmentado y plantación de palma aceitera). Asimismo, los fragmentos están mucho más aislados que en el BDFFP, y la tierra a su alrededor se usa predominantemente en grandes escalas espaciales para la palma aceitera. En cambio, en el BDFFP los fragmentos están rodeados en grandes escalas espaciales por bosque continuo. Ese uso más amplio de la tierra nos convierte en más realistas, y trabajar en bosques talados en el sudeste de Asia es obviamente fundamental, dada la escasez de bosques en pié que se han salvado de la explotación forestal.»



Ewers sostiene que el enfoque de la investigación coordinada del proyecto ayudará a los científicos a comprender mejor los procesos y los mecanismos que causan cambios ecológicos luego de la deforestación y la fragmentación forestal. También arrojará luz sobre las conexiones dentro del ecosistema, entre las que se encuentran los papeles desempeñados entre especies y procesos ecológicos.



Los investigadores de SAFE ya han comenzado a estudiar los pájaros de la región y empezarán a tomar muestras de los insectos el próximo mes. Se espera que la explotación forestal comience este año.