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La cruzada del dosel: la mayor red de cámaras ocultas vigila a los animales afectados por un proyecto de gas

Petróleo, gas, madera, oro: la selva del Amazonas es rica en recursos y su explotación está en alza. Con el aumento de la extracción de recursos también aumenta el desarrollo de vías de acceso y tuberías. Estos elementos se abren camino en un bosque que previamente estaba intacto, por lo que interrumpen la infinidad de caminos de las especies que los habitan. Para las especies que dependen del dosel de la selva, esto podría ser particularmente problemático. El alcance de su población se fragmenta y se perturban los movimientos de las especies entre hábitats, afectando a su comportamiento, a su salud y a la diversidad genética de estas, y como consecuencia tiene un efecto en los mayores procesos del ecosistema en general.





Tremaine Gregory trepando en un puente de dosel. Crédito de la foto: Farah Carrasco/Instituto Smithsonian de la Conservación Biológica.

Ahora, un proyecto de conservación pionero en el Amazonas peruano colabora con una empresa gasífera para desarrollar una manera efectiva de mitigar algunos de estos efectos. Los puentes del dosel natural se han mantenido a lo largo de una tubería de gas y se están monitorizando con la mayor red de cámaras ocultas que se ha desplegado jamás.



“En este proyecto estamos usando más cámaras, durante más tiempo, y a más altura de lo que se ha hecho antes en el dosel. Puedo imaginarme por qué otros proyectos nunca habían sido tan ambiciosos: ¡colocar una cámara a 100 pies de altura sobre el suelo de un bosque no es fácil!” afirma Gregory.


Gregory y su equipo ya han grabado una enorme variedad de especies usando los puentes (como primates, kinkajús y hormigueros), incluso una especie de mamífero que nunca se había visto en la región.


Mongabay.com se puso al día con Tremaine Gregory, una Científica de Investigación en el Instituto Smithsonian de la Conservación Biológica, que dirige el proyecto.


ENTREVISTA CON TREMAINE GREGORY




Mongabay: ¿Cuál es su experiencia y cómo se convirtió en bióloga tropical?



Gregory: Tengo un grado en Biología y Español, un Máster en Antropología y un doctorado en Antropología Biológica. Recientemente, le dije a alguien que soy una ecóloga comportamental de los primates del neo trópico y una bióloga conservacionista, aunque en Perú suelo hablar de mí misma como “mono-loga”. Acabé en esta profesión después de muchos giros y cambios (voluntaria de Peace Corps, intérprete médica de español, bióloga de truchas salvajes, ayudante de veterinaria (por supuesto), técnica de teatro) en búsqueda de una vida que tuviera sentido y que cubriera mi dedicación a comprender y conservar la naturaleza, así como mi amor por la aventura.



Mongabay: Su investigación anterior estudiaba al poco conocido sakí barbudo de la Guayana (Chiropotes sagulatus) en Surinam, ¿podría decirnos que descubrió en ese estudio?



Gregory: Trabajé en Surinam durante seis años estudiando al sakí barbudo y al sakí cariblanco (Pithecia pithecia). La investigación de mi máster ayudó a que entendiéramos la evolución y la divergencia del nicho de estas dos especies. Durante la investigación de mi tesina, tuve la oportunidad de pasar 13 meses en ese campo, centrándome en la ecología y el comportamiento social del sakí barbudo. Se ha estudiado muy poco al sakí barbudo de forma continua en la naturaleza. Esto se debe principalmente al hecho de que estos monos son extremadamente difíciles de estudiar –viajan a través de los emergentes árboles enormes en lo más alto del dosel y viven en un grupos muy grandes y que se mueven con rapidez. Intentar vigilarlos mientras corren por el suelo del bosque puede ser un desafío. Es increíble lo fácil que es perder de vista a 40 monos. Mi investigación exploró cómo los monos usan de forma potencial la topografía compleja del bosque de forma estratégica para reducir los costes del viaje. También he hecho aportaciones para la comprensión del comportamiento social del sakí barbudo, particularmente sobre las relaciones entre los machos. Los machos de sakí barbudo parecen tener una gran afiliación los unos con los otros, mostrando signos de lazos muy estrechos. También hay pruebas de imitación sexual y otras características únicas. Estoy deseando volver a Surinam un día y ahondar de nuevo en las cuestiones fascinantes que quedan por descubrir sobre este grupo de monos.





Tamandúa (Tamandua tetradactyla) con un bebé. Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.



Mongabay: ¿Cuál es el objetivo principal de su trabajo actual en Perú?



Gregory: El objetivo de mi trabajo actual en la Amazonia peruana es proporcionar recomendaciones seguras científicamente para que las empresas que se dedican al desarrollo industrial operen en los bosques tropicales reduciendo sus impactos. Sé que el desarrollo industrial en la Cuenca del Amazonas continuará y, como conservacionista, espero hacer todo lo posible para limitar sus efectos.



En la región de la Baja Urubamba de Perú, trabajo en un área donde se está construyendo una tubería de gas natural. Para poder instalar esa tubería, se abre una franja a través del bosque. Esta franja puede ser de más de 16 metros (53 pies) de ancho y elimina la conectividad del dosel del bosque que hay por encima. Las buenas noticias son que la tubería queda enterrada y la franja se puede reforestar, pero durante el periodo de cinco a diez años que tarda en reconectarse el dosel, los animales arborícolas pueden permanecer aislados en una de las dos partes. Algunos animales podrían atreverse a bajar para cruzar, pero hacer esto podría ser peligroso, y nuestros resultados sugieren que esto raramente sucede. Para reducir el efecto fragmentario que se deriva de la franja de la tubería, la empresa con la que estamos trabajando estuvo de acuerdo con mantener las conexiones por encima de la tubería para preservar cierta conectividad. Llamamos a estas conexiones “puentes naturales de dosel” porque los forman las ramas de los árboles más grandes que se conectan por encima de la franja. Antes de que empezara la construcción de la tubería, caminé de arriba abajo por el camino propuesto para la tubería con mi equipo, señalando los puntos donde parecía que las ramas se conectarían tras la tala. Después trabajamos con la empresa de construcción para preservar los árboles que conectaban. Dejar esos árboles en pie puede ser un desafío para las operaciones, así que hacer esto requirió una coordinación muy cuidadosa. Al final quedaron 13 puentes de dosel y ahora estamos comprobando si los animales los usan.





Mono capuchino (Sapajus apella). Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.





Puercoespín enano (especie aún por determinar). Foto cortesía del Instituto Smitsonian de Conservación Biológica.


Mongabay: ¿En qué medida están extendidos los proyectos de desarrollo de infraestructuras en el Amazonas como este en el que trabaja?




Gregory: La mayor parte del oeste de Amazonas se ha determinado como zona para la exploración de hidrocarburos (Finer et al 2008; Finer y Orta-Martínez 2010), y en 2012, más de la mitad de la Amazonia peruana estaba bajo concesión (hay mapas detallados disponibles en la página web de Perupetro: http://www.perupetro.com.pe/). Sin embargo, mientras que estas cifras pueden parecer sorprendentes, es importante comprender que dentro de un bloque de concesión, generalmente las empresas llevan a cabo cierta investigación sísmica y cavan algunos pozos exploratorios, teniendo efecto en un proporción de la zona relativamente pequeña (ver “Área Efectiva de Trabajo” en los mapas de Perupetro). De hecho, los pozos de gas natural o petróleo lo suficientemente grandes como para llevar a la construcción de una tubería son muy escasos. Los estándares medioambientales de la industria se han vuelto muy estrictos y muchas empresas usan el modelo extraterritorial para sus operaciones. Este modelo simplemente significa que las empresas no crean carreteras de acceso sino que tratan los campamentos de operaciones como si estuvieran “fuera del territorio” y todo el acceso se realiza con helicóptero. Todo esto sirve para decir que la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos tiene el potencial de tener efectos negativos sobre una gran parte de la Cuenca del Amazonas, y mi investigación explora maneras de mantener esos efectos en el mínimo posible.


Mongabay: ¿Por qué es importante asegurar la conectividad de las poblaciones?




Gregory: Hay muchas razones por las que es importante mantener la conectividad del dosel y la circulación de genes entre las poblaciones de animales. En primer lugar, cuando las poblaciones se aíslan, disminuye el acervo genético. Con una diversidad genética reducida, los animales son más susceptibles a las enfermedades y a la depresión endogámica. Esto, a su vez, afecta a la supervivencia y puede incluso acarrear extinciones localizadas. Otro problema con la fragmentación del área que usa una comunidad de animales es que pierden el acceso a los recursos. Los animales tienen unos mapas mentales complejos que les ayudan a recordar la ubicación de los recursos alimenticios y los refugios en su ambiente. También es probable que tengan conocimiento de ejemplares de animales o grupos vecinos –una información importante a la hora de aparearse. Cuando el alcance de la zona de un animal o grupo de animales se divide, pierden el acceso a los recursos. El área que usan varía, y se ven obligados a adentrarse en territorio desconocido. Esto puede afectar a la supervivencia, influyendo en su nutrición y aumentando el estrés a través de una mayor búsqueda de recursos y conflictos con nuevos grupos de animales. Los efectos en los animales arborícolas pueden afectar al bosque al completo. Muchos primates, por ejemplo, son diseminadores de semillas. Esto significa que comen fruta, se tragan las semillas y una vez las semillas pasan por sus tripas, las dejan en un lugar diferente. Este proceso es extremadamente importante y contribuye a la supervivencia de las especies de árboles frutales, y desde una perspectiva más amplia, a la función del ecosistema en general.





Micos nocturnos peruanos (Aotus nigriceps) con un bebé. Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.





Sakí gris (Pithecia irrorata). Foto cortesiá del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.


Mongabay: ¿Se habían usado las cámaras ocultas en el dosel del bosque con anterioridad?



Gregory: En este proyecto estamos usando más cámaras, durante más tiempo, más altas en el dosel que nunca antes. Puedo imaginarme por qué otros proyectos no han sido tan ambiciosos: ¡colocar una cámara a 100 metros de altura no es fácil! A mí y a mi compañera Farah Carrasco, mi colaboradora peruana, nos llevó dos semanas colocar 25 cámaras en el dosel, y hacer que sigan funcionando durante un año ha sido un desafío considerable. Las condiciones para las cámaras son mucho más duras en el dosel que en la tierra. Muchas de nuestras cámaras en el dosel (tenemos otras 55 cámaras en tierra) han sido invadidas por hormigas y están expuestas a más viento, constante sol y lluvia, y animales extremadamente tenaces como los puercoespines que disfrutan mordisqueándolas y abriéndolas.



Mongabay: ¿Cómo instalan y hacen un seguimiento de las cámaras ocultas?


Gregory: Instalar las cámaras ocultas en lo más alto del dosel es toda una aventura. Cuando decidimos que teníamos que supervisar los puentes de dosel con cámaras ocultas, nos dimos cuenta de que teníamos que aprender a trepar por los árboles –árboles tropicales. Así que nos fuimos a un curso de trepar árboles en Panamá. Allí aprendimos a usar hondas de siete pies de largo para colocar una línea de escalada en un árbol. Pero subir a los árboles no era más que el principio. En algunos casos llegamos a estar arriba hasta cinco horas para averiguar dónde teníamos que poner la cámara para capturar el punto del cruce, trasladarnos por las ramas para llegar a ese punto y luego colocar la cámara y probarla –y al mismo tiempo acordarnos de que no se nos cayera nada Mi padre y yo diseñamos un sistema de montura con dos articulaciones circulares que permiten que la cámara apunte a cualquier dirección. Las cámaras del suelo pueden simplemente atarse al tronco de un árbol, pero el dosel es más complejo, es un mundo tridimensional. En la actualidad estoy trabajando en un manuscrito que describe nuestros métodos en detalle para que otros investigadores se puedan beneficiar de lo que he aprendido.



Mongabay: ¿Cómo es trepar por árboles tan enormes?


Gregory: ¡Trepar por los árboles de la fronda es estimulante como mínimo! Mientras me muevo por ahí haciendo malabares con las cámaras, las cuerdas y otras cosas, tengo que recordarme a mí misma que debería parar, observar las vistas y sentir la brisa. Creo que la parte más fascinante ha sido la de vivir en un mundo que solo había observado desde abajo, después de años observando monos en el dosel con prismáticos, estar en la copa de un árbol es una experiencia completamente distinta. Te das cuenta de que más que un ambiente plano, como puede ser el suelo del bosque, el dosel es una red de caminos lineales, y de que un movimiento en falso puede costar muy caro.





Kinkajú, Potos flavus. Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.





Tití emperador (Saguinus imperator). Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.


Mongabay: ¿Alguna vez se ha sorprendido con alguna de las grabaciones de las cámaras ocultas, y se has encontrado con alguna especie inesperada usando los puentes?



Gregory: Muchísimas de las fotografías que toman las cámaras son impresionantes. Tengo que ser estricta conmigo misma para evitar pasarme el día maravillada con las fotos de los monos, kinkajúes, hormigueros, zarigüeyas, y otros muchos animales. Además de las especies de mamíferos, hemos conseguido muchas fotos de pájaros e incluso reptiles. Normalmente hecho un vistazo rápido a las fotos mientras estoy subida al árbol comprobando que la cámara funciona adecuadamente, y mis guías ya están acostumbrados a escucharme hacer exclamaciones por las fotos. En el campamento, por la noche, todos nos reunimos para ver que mercancías hemos traído de nuestras tarjetas de memoria. Uno de nuestros descubrimientos más emocionantes ha sido una especie de puercoespín enano arbóreo que no se sabía que tuviera presencia en los 800km del área de estudio. Otros descubrimientos son algunas fotos espectaculares de monos sakí y de hormigueros con sus bebés. Estas me deslumbraron por completo. Si no has estado arriba en los árboles viendo la cámara, es difícil imaginarse que los animales estén realmente tan arriba.





El equipo de investigación de los puentes de dosel el pasado octubre. Crédito de la fotografía: Instituto Smithsonian de Conservación Biológia.


Mongabay: ¿Se sabe ya si los puentes de dosel han sido útiles? ¿Es probable que sean lo suficientemente efectivos para mitigar los efectos de las tuberías en estas especies arbóreas?


Gregory: Es interesante destacar que los animales ya estaban usando los puentes inmediatamente después de que quedaran expuestos por las actividades de construcción. Pensaba que les llevaría algún tiempo localizar las ramas para cruzas, pero no tuvieron ningún problema para encontrarlas. Más de 20 especies de mamíferos arborícolas han utilizado los puentes, y hemos grabado más de 1000 cruces en los primeros seis meses. Debido a que el dosel era continuo antes de que empezaran las construcciones, no hemos podido supervisar todas las posibles ramas de cruce para hacer comparaciones del antes y el después. Los 13 puentes se encuentran a lo largo de un área de cinco quilómetros (tres millas), así que se han reducido de forma drástica las opciones de cruce, probablemente causando que haya menos cruces en general. Por lo tanto, no diría que los puentes hayan mitigado TODOS los efectos, per se. Nuestra supervisión también ha sugerido que hay grupos de primates que pueden migrar de la zona durante la construcción. Sin embargo, también hemos recogido muy pocas grabaciones de animales arborícolas en tierra, lo que sugiere que los puentes han sido todo un éxito, permitiendo a los animales continuar con el acceso a los recursos alimentarios, refugio y compañeros sociales a ambos lados de la franja. Estamos planeado recomendar que todos los proyectos de tuberías en los hábitats de la selva tropical incluyan puentes de dosel.



Mongabay: ¿Qué sucede con las situaciones en que los árboles más grandes ya se han talado? ¿Podría haber un papel para los puentes artificiales con la finalidad de mitigar los efectos de los proyectos de desarrollo que ya se han completado?



Gregory: Esa es una buena pregunta que mucha gente me ha planteado. Espero abordar esa pregunta en investigaciones futuras. Me imagino que los animales se verían inclinados a usar puentes artificiales, particularmente sobre las carreteras, donde puede haber una actividad continua. Hay proyectos por todo el mundo que están empleando diferentes tipos de puentes artificiales o estructuras de cruce. Una diferencia importante, sin embargo, entre los puentes naturales y los puentes artificiales es que los animales deben habituarse a los puentes artificiales. Mientras que observamos que los animales usaban los puentes naturales a los pocos días de ser expuestos, entiendo que pueden hacer falta meses hasta que los animales se sientan lo suficientemente seguros como para usar puentes artificiales. En ese periodo, pierden el acceso a los recursos del otro lado. Además, con la planificación adecuada, los puentes naturales deberían ser más baratos y necesitar menos mantenimiento. Pero ciertamente, donde no hay puentes, los puentes artificiales son una buena solución.



Mongabay: Ser capaz de supervisar las especies antes, durante y después de la construcción de la tubería deber de ser vital para entender la efectividad de los puentes ¿fue difícil iniciar la colaboración con la empresa que construye la tubería?


Gregory: Aunque esta es mi primera colaboración con una gran empresa, el centro en el que trabajo (el Centro de Conservación, Educación y Sustentabilidad del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica) tiene más de una década de experiencia por todo el mundo, con muchas empresas. Por lo tanto, tenemos una buena reputación tanto en el mundo de la conservación como con la industria. A pesar de que los objetivos de conservación y los de la industria pueden ser muy diferentes, creo que se puede encontrar una sorprendente cantidad de cosas en común. Particularmente en los últimos años, las empresas han empezado a prestar cada vez más atención a los asuntos relacionados con la conservación. Aunque este proyecto ha sido un gran desafío, creo que es un gran ejemplo de los resultados positivos de la conservación que se pueden conseguir gracias a la colaboración.




Mongabay: ¿Cuáles son sus futuros planes de investigación?




Gregory: Con más de un millón de fotografías de cámaras ocultas de un año de recopilación de datos en este proyecto, en estos momentos estoy centrada en el análisis de los datos y su publicación. También estoy deseando proporcionar recomendaciones para las empresas y el gobierno peruano sobre los beneficios mitigantes de los puentes de dosel. Después de eso, tengo muchas ganas de explorar nuevas maneras de ayudar a las empresas a reducir sus impactos. Aunque echo de menos trabajar en un parque nacional, como hacía como estudiante recién graduada, y trabajar en bloques de concesión con empresas me parece un desafío mucho mayor, sé que como bióloga conservacionista esta línea de investigación es en la que puedo ser más efectiva. Pero si puedo escaparme en un viaje a Surinam para poder ver al sakí barbudo, ¡no es probable que deje escapar la oportunidad!





Puercoespín enano (especie aún sin determinar). Foto cortesía del Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.





Tremaine Gregory y Farah Carrasco. Crédito de la fotografía: Joe Maher/Instituto Smithsonian de Conservación Biológica.






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