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Bonobos: los grandes jardineros de la cuenca del Congo

La supervivencia de los bosques primarios depende de muchas interacciones que se superponen. Estas incluyen a los jardineros tropicales, como el bonobo (Pan pansicus) en la cuenca del Congo, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en el Journal of Tropical Ecology. Los bonobos son conocidos como una especie clave, fundamental para la diversificación y la existencia de los bosques donde viven.



Los bonobos, parientes cercanos del chimpancé, proveen al bosque de un sinnúmero de semillas que ellos dispersan; de esta forma, mantienen los bosques abundantes y variados. Otros jardineros tropicales africanos son los monos, los murciélagos, las aves, los roedores y los elefantes del bosque. Una investigación reciente muestra que los elefantes dispersan las semillas a una distancia aproximada de 57 km del árbol madre, lo que convierte al elefante africano en un “jardinero” poderosamente efectivo; pero el nuevo estudio demuestra que los bonobos son también eficientes dispersores de semillas.



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Un bonobo (Pan paniscus) en la cuenca del Congo. Foto de David Beaune/MPI

Durante un seguimiento a los bonobos, desde septiembre del 2009 hasta julio del 2011, los científicos grabaron cuánto duraba la sesión de alimentación, los alimentos consumidos y el procesamiento de las semillas (es decir, escupido, manipulación, deglución) y encontraron que los bonobos son los frugívoros más importantes después del elefante. Las semillas de árboles frutales que ellos defecan tienen una proporción del 97 % de éxito de que germinen.



“Si los bonobos desaparecen de un bosque, la reproducción de muchas especies de plantas se verá afectada (es decir, falta la dispersión de semillas que los bonobos proveen). En otro experimento, encontramos que varios árboles diseminados por los bonobos no pueden reproducirse sin la dispersión de semillas [realizada por los bonobos]”, dijo el autor principal, David Beaune, del Instituto Max Planck de Leipzig y de la Universidad de Borgoña. Durante la investigación, Beaune y su equipo estudiaron entre 33 y 35 bonobos maduros que habitaban en un área de campeo de 40 km. Aunque los bonobos comen muchas frutas y semillas, la rica dieta de ellos también incluye hojas, tallos, cortezas, caucho, hongos, miel, tierra e incluso otros animales.




Un bonobo infante (Pan paniscus). Foto de David Beaune/MPI




Sin embargo, los bonobos, categorizados como ‘En peligro de extinción’ por la Lista Roja de la UICN, corren un enorme riesgo debido a la caza furtiva y a la deforestación.



Desde 1990, los bosques de la República Democrática del Congo han perdido más de seis millones de hectáreas y la deforestación continúa poniendo en peligro a los grupos de bonobos. No obstante, la deforestación no es el único, o tal vez el más crucial, factor que empuja el número de bonobos casi a la extinción. Aun en las áreas forestales vírgenes y protegidas, las especies de la fauna, incluido el bonobo, están desapareciendo a causa del mercado de carne de animales silvestres. El estudio señala la “crisis de carne silvestre” de África como la creadora de un efecto dominó sobre la red de dispersión de árboles al reducir las poblaciones de simios (bonobos, chimpancés y gorilas), monos, murciélagos, aves y roedores.





Un bonobo infante (Pan paniscus). Foto de David Beaune/MPI





Vista del bosque virgen de la cuenca del Congo. Foto de David Beaune/MPI


“Debido a la corrupción, la caza furtiva puede seguir fácilmente. Solo una política anticorrupción con tolerancia cero a dicha actividad ayudaría al bonobo y a todos los animales víctimas del tráfico de carne silvestre”, dijo Beaune a mongabay.com. “La educación también es clave. Ahora podemos explicar que proteger las especies animales es, asimismo, proteger el bosque completo. Hoy por hoy, muchos niños en África no han visto jamás un elefante, un bonobo u otras criaturas, pero sé que muchos de ellos están ansiosos por protegerlos y orgullosos de sus especies nacionales”.



Hadrian Vanthomme, quien estudió los efectos generales del comercio de carne silvestre, agregó: «Cuando los cazadores eliminan animales grandes, eliminan al mismo tiempo las funciones ecológicas de estos. Así que, en esencia, esperamos que, si un grupo de animales involucrado en la dispersión de semillas de una planta es eliminado, la regeneración de esta especie de planta estará comprometida».




Deforestación en la cuenca del Congo. Foto de David Beaune/MPI





Un bonobo (Pan paniscus) en la cuenca del Congo. Foto de David Beaune/MPI


David Beaune afirma que existen varias maneras con las que el público puede ayudar a proteger a los bonobos y a otras especies en estado crítico para preservar la diversidad de un bosque.



“Muchas ONG se ocupan de la educación y de las acciones contra la caza furtiva. También tenemos que decidir no colaborar con la deforestación; para eso, debemos comprar solo productos de madera con certificación ecológica. Este será un enorme progreso para los bosques de todo el mundo. ¡La deforestación mundial está sucediendo demasiado rápido! Tenemos que ser conscientes de cómo nuestras acciones afectan al planeta. Al hacerlo, con suerte, podemos comenzar a tomar decisiones e implementar cambios arraigados en el conocimiento de nuestro impacto en el mundo».




Una mamá bonobo y su cría (Pan paniscus). Foto de David Beaune/MPI





Una mamá bonobo y su cría (Pan paniscus). Foto de David Beaune/MPI





Un bonobo (Pan paniscus) disfruta del almuerzo. Foto de David Beaune/MPI






Referencias: