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Salvar la selva comprándola

Cono y paisaje de selva tropical volcánicos en Sierra del Divisor. Fotografía de Diego Pérez
Cono y paisaje de selva tropical volcánicos en Sierra del Divisor. Fotografía de Diego Pérez.



Durante más de veinticinco años, una agencia internacional sin ánimo de lucro denominada World Land Trust ha estado trabajando para proteger los bosques tropicales comprando la tierra y compartiéndola con grupos locales. El año pasado, la rama norteamericana del grupo decidió cambiar su nombre por el de Rainforest Trust para transmitir mejor su misión al mundo exterior. Desde entonces, el Rainforest Trust se ha embarcado en su proyecto más ambicioso hasta ahora: proteger 5,9 millones de acres de selva tropical en Perú.



En una entrevista de abril del 2014 con Mongabay.com, el Dr. Paul Salaman, Director Ejecutivo de Rainforest Trust, explicó la nueva marca y estrategia de la organización, así como su formación y perspectiva de la selva tropical a nivel mundial.




ENTREVISTA CON PAUL SALAMAN



Mongabay.com: ¿Cuál es su formación y cómo se ha ido interesando en la conservación de la selva tropical?



Paul Salaman

Paul Salaman: Cuando tenía 8 años, conocí a Sir David Attenborough y me entusiasmó todo lo relacionado a la conservación de la vida salvaje internacional. Con 14 años, dirigía una reserva natural en Londres y viajaba por el Reino Unido como observador de pájaros y voluntario en zonas protegidas. Como universitario, encabecé una serie de expediciones de investigación en Colombia, estuve un total de tres años en el campo que culminaron en la creación de un nuevo parque nacional y varias reservas naturales comunitarias y privadas.



En 1998, ayude en la creación de la Fundación ProAves, que se ha convertido en una de las organizaciones de conservación de especies en peligro de extinción más efectivas en América del Sur.



Tras la graduación con un doctorado (D.Phil) de la Universidad de Oxford en 2001, obtuve una beca de investigación post-doctoral en el Museo de Historia Natural, antes de coordinar ciencias de la biodiversidad en los Andes del Norte para Conservación Internacional. Me uní a Rainforest Trust en 2008 y fui nombrado Director Ejecutivo en enero del 2012.




Jaguar. Fotografía de Steve Winter/Panthera.




Mongabay.com: Hasta hace muy poco, Rainforest Trust era la rama norteamericana de World Land Trust; ¿Por qué han cambiado el nombre la organización?



Paul Salaman: Hace seis meses, con nuestro 25 aniversario acercándose, decidimos cambiar nuestro nombre a Rainforest Trust. Esperábamos que el nuevo nombre, que refleja claramente nuestra misión, nos permitiera conectar mejor con nuestros actuales seguidores y, también, abriera las puertas a nuevos. El nombre se ajusta muy bien a nosotros ya que, nuestros proyectos tienen lugar en selvas y hábitats tropicales.



Nuestros seguidores han respondido con entusiasmo al nuevo nombre, así como a varios ambiciosos proyectos de conservación que recientemente hemos comenzado en África, Asia y América del Sur. Ya hemos conseguido los fondos para varios de estos proyectos que protegerán algunas de las especies más amenazadas de nuestro planeta.



Mongabay.com: ¿Cuál es el enfoque de Rainforest Trust hacia la conservación?



Guacamayo de barba azul. Fotografía de E. Gustavo Sánchez Avila

Paul Salaman: Mientras que las «tendencias» de conservación cambian regularmente, ha sido ampliamente reconocido durante un siglo que las zonas protegidas son la base de hábitats a largo plazo y a la conservación de la vida salvaje. Creemos que mantener los últimos acres vírgenes y desprotegidos fuera del mercado de desarrollo y destrucción es crucial para la supervivencia de la biodiversidad y la humanidad.



Empleamos dos estrategias de conservación complementarias. La primera es la compra de la tierra. La IUCN ha declarado que muchas de las especies que se encuentran en una situación más crítica en peligro de extinción están limitadas a hábitats que son privados o asignados para su desaparición. Y puedo afirmar que durante mis 25 años de carrera como ecologista he podido constatar que es cierto. Apoyamos a nuestros socios para comprar estas tierras dándoles a los propietarios una compensación justa y lo convertimos en reservas naturales que son gestionadas y protegidas por nuestros socios.



La segunda estrategia para proteger la tierra es cooperando con socios locales y con gobiernos nacionales o locales para crear parques y territorios autóctonos a través de leyes. Por lo tanto, trabajamos con estos grupos para asegurar que le dan la protección adecuada indefinidamente. En muchos casos hemos financiado la formación de guardas de parques y la construcción de puestos de guardia del parque.



Desde nuestros inicios, nos hemos esforzado por ser la organización más económica posible y creo que en esto hemos tenido éxito. Un factor importante de haberlo conseguido es a través de nuestras colaboraciones con ecologistas locales con experiencia y comunidades indígenas. Hacemos esto por varias razones. Estos grupos han demostrado constantemente que son los ecologistas más eficientes y efectivos. Al mismo tiempo, esto evita la necesidad de incrementar la plantilla o abrir sucursales extranjeras. Esto mantiene nuestros gastos de operaciones extremadamente bajos. Por ejemplo, el año pasado fuimos capaces de dedicar el 95% de nuestras donaciones directamente al campo de acción ecológica.




Selva de la Sierra del Divisor. Fotografía de Diego Pérez.




Mongabay.com: ¿Como conoce Rainforest Trust las oportunidades? Y ¿cómo prioriza esas oportunidades?



Paul Salaman: Trabajamos sistemáticamente con un grupo de socios locales que nos mantienen al día sobre proyectos potenciales cuando están disponibles. Además, colaboramos con otras organizaciones ecologistas que también nos mantienen informados de las oportunidades. Esto incluye a la Reserva Ecológica Internacional (International Conservation Fund) de Canadá y la Alianza por la Supervivencia Anfibia (Amphibian Survival Alliance).



En general, nuestra plantilla tiene más de 60 años de experiencia de campo, lo cual usamos para evaluar potenciales proyectos. Priorizamos proyectos que salvan restos de hábitats de especies que se enfrentan a la extinción. Por ejemplo, hemos estado trabajando con la Asociación Armonía en Bolivia desde 2008 para proteger la última población viable de guacamayos de barba azul. Juntos hemos salvado más de 27.000 acres de hábitat y creado la única reserva en la singular sabana de Beni en Bolivia que está libre de los impactos de ganado e incendios anuales. Esta reserva es un eslabón de vida para el guacamayo de barba azul y da esperanza para el futuro.




Rainforest Trust. Fotografía de Rainforest Trust.




Mongabay.com: El Rainforest Trust está actualmente en medio del mayor llamamiento que jamás se ha hecho: Sierra del Divisor, que abarca cerca de 6 millones de acres. Están buscando 2,9 millones de dólares, lo que parece un coste muy bajo basado en unidad de superficie. ¿Puede decirnos algo más sobre este proyecto?



Paul Salaman: La Sierra del Divisor es una cordillera montañosa aislada en la frontera de Perú y Brasil. Es un corredor importante para el jaguar, tiene el mayor nivel de diversidad primate en Perú y probablemente será una importante reserva para nuevas especies. La cordillera es el origen de al menos 20 ríos y suministra agua a más de 40.000 personas. También es un territorio ancestral para al menos dos grupos indígenas aislados y es un eslabón perdido en un corredor de vida salvaje de millones de acres.



Pero está siendo amenazado por la caza, la caza furtiva, el desarrollo del petróleo, la mina y la construcción de carreteras. Sin protección, es fácil asumir que esta zona seguirá el patrón de otras áreas desprotegidas del Amazonas ricas en recursos naturales, lo que es como decir que será saqueada con efectos desastrosos tanto en la población humana como animal.



Estamos trabajando con nuestro socio peruano CEDIA (Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico) para proteger 5,9 millones de acres de la Sierra del Divisor y los bosques de arenas blancas de los alrededores -que son bastante frágiles- creando dos zonas nacionales protegidas, el Parque Nacional de la Sierra del Divisor y la Reserva Nacional de Arenas Blancas. Una zona de seguridad de 57 tierras comunales servirá como protección añadida.



El total del proyecto costará 2,9 millones de dólares, lo que significa que podemos proteger acres por tan sólo 50 cent. Estamos entusiasmados por su bajo coste y eso lo hace ser un proyecto muy accesible. Cualquiera puede donar y hacer un importante impacto sobre el terreno. Nuestra actual campaña «Día de la Tierra Amazónica» se basa en el objetivo de proteger 100.000 acres en Sierra del Divisor para el 22 de abril. Para saber más sobre este tema pueden visitar rainforesttrust.org/acres-for-50cents




Sierra del Divisor. Fotografía de Thomas Müller.




Mongabay.com: Usted ha estado en el campo de la ecología durante más de 20 años. ¿Hay alguna novedad en la conservación del bosque en la que esté especialmente entusiasmado?



Paul Salaman: El tiempo dirá lo efectivas que son las innovaciones. Por ahora, estoy convencido de que la forma más fiable de una estrategia de conservación a largo plazo es establecer nuevas zonas protegidas mientras todavía podamos. Creo que ésta es todavía la forma más fuerte y segura de salvar especies en peligro de extinción y salvar el planeta durante las próximas décadas dado que la población humana continua ascendiendo.



Paul Salaman

Todo éxito ecológico depende de la participación y apoyo de las comunidades locales. En Sierra del Divisor estamos ayudando a comunidades indígenas a ganar el título de sus tierras no ya porque tengan derecho a ello, si no porque es fundamental para la conservación de Sierra del Divisor. Cualquiera que espere pasar al parque nacional necesitará atravesar primero las tierras de la comunidad. Esto va a ser un obstáculo ya que es en el propio interés de estas comunidades permanecer alerta a las amenazas externas.



Nuestro socio en Perú CEDIA ha estado trabajando con las comunidades indígenas y las agencias medioambientales durante 30 años para proteger grandes zonas del Amazonas Peruano y han descubierto que la vigilancia interior de áreas protegidas no es ni mucho menos tan importante como lo que ocurre fuera y a lo largo de las fronteras. Creo que asociaciones como éstas entre comunidades locales y las zonas protegidas son la clave para mantener grandes áreas intactas, y espero que continúe creciendo.



Mongabay.com: En general ¿es usted optimista o pesimista en cuanto a la dirección actual de la conservación de los bosques?



Paul Salaman: Soy muy optimista. Aunque los verdaderos retos crecen cada día, son tan solo grandes oportunidades. La gran mayoría de la selva tropical permanece totalmente desprotegida. Por ejemplo, solo el 44% de la Amazonia brasileña está protegida (https://news.mongabay.com/2011/0420-protected_amazon.html), lo que significa que enormes áreas de la selva son todavía vulnerables a la destrucción. La ventana de la oportunidad para proteger estas zonas está abierta, pero es fundamental que actuemos rápidamente para tomar ventaja de ello.



Mongabay.com: ¿Cómo puede la gente ayudar a salvar los bosques tropicales?



Paul Salaman: Apoyando a organizaciones que puedan marcar acciones específicas que conduzcan a una buena gestión de áreas protegidas, es la forma más efectiva de salvar los bosques tropicales. Hay muchas organizaciones ecológicas que permiten a la gente hacer contribuciones para llamamientos generales o regiones, como el Amazonas, por ejemplo. Pero según mi experiencia, las mejores acciones de conservación son las que se enfocan en zonas específicas con objetivos claros y tangibles. Por lo tanto, es importante para la gente que dedique tiempo para saber exactamente como proponen las organizaciones dar protección y lo que hacen para asegurarse que van en esa dirección.





Jaguar. Fotografía de Rainforest Trust.




The Rainforest Trust