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Sobre bebés y maternidad: los armadillos gigantes son científicos sorprendentes (fotos)

Descubriendo los misterios reproductivos del desconocido armadillo gigante.




Un toque cariñoso: una nueva investigación descubre que los armadillos gigantes son mucho más maternales de lo que se esperaba. Aquí vemos a una madre saludando a su hijo. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.


Se dice que el momento más importante en la vida de un animal –ya sea una ballena, un humano o un mosquito− es el acto de dar a luz, de traer al mundo a un nuevo miembro de la especie. No es de extrañar que los biólogos traten la reproducción –desde el momento de la concepción a la crianza− como algo vital no solo para entender la historia natural de un animal, sino también para su conservación. Aunque se ha estudiado la reproducción de algunas especies hasta la saciedad (piensen en los pandas), todavía sabemos muy poco sobre cómo se reproducen la mayoría de las especies, incluyendo algunos grandes mamíferos carismáticos. Hasta hace diez años, el conocimiento que tenían los científicos de los hábitos reproductivos del armadillo gigante –el más grande del mundo− se guiaba básicamente por especulaciones. Sin embargo, un proyecto de investigación a largo plazo en el Pantanal brasileño está cambiando esta situación: el año pasado los investigadores publicaron las primeras fotografías de un bebé de armadillo gigante y, desde entonces, han grabado el segundo alumbramiento de otra hembra.



El armadillo gigante es el único miembro del género Priodontes y el miembro más grande el orden de los Xenarthra (incluyendo a los hormigueros y los perezosos) que existe desde hace al menos 65 millones de años. A pesar de su volumen –pesa unos 50 quilogramos− el armadillo gigante es notablemente difícil de observar. Su escasez, hábitos nocturnos y un estilo de vida en las madrigueras hacen que, a menudo, la gente que vive en la zona ignore por completo el hecho de que comparte la naturaleza con estas grandes bestias con armadura.



“Tras trabajar en el campo durante ocho años, aún no había visto nunca un armadillo gigante”, dijo Arnaud Desbiez, el jefe del Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal en una entrevista para mongabay.com. “Luego un día, mi mujer volvió de una expedición en el campo y había visto uno en su área de estudio. ¡No me lo podía creer! Unos meses más tarde, el dueño de la finca encontró un cadáver fresco, recién atacado por un puma. Decidí que quería saber más sobre esta especie tan esquiva”.




Los bebés de armadillo gigante se quedan con sus madres durante más tiempo del que pensaban los científicos. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Desbiez es francés y ha vivido en el Pantanal durante 14 años. Él fue el impulsor del Proyecto Armadillo Gigante en 2010. Desde entonces, su entregado equipo ha empleado cámaras ocultas y localizadores por radio para descubrir la vida oculta de los armadillos gigantes.


Lo que descubrieron fue increíble: por una parte, los armadillos gigantes son mucho más maternales de lo que se esperaba. Los científicos pensaban que los bebés de armadillo gigante solo pasaban seis semanas con sus madres, pero la investigación del proyecto ha demostrado que, en realidad, las crías pasan por lo menos diez veces más tiempo aprendiendo de sus madres.



“No hemos podido establecer el momento exacto en el que se hacen completamente independientes. Aunque empiezan con la exploración y la búsqueda de comida por su cuenta a los seis meses, continúan compartiendo madriguera con sus madres o viviendo en una cercana incluso hasta cuando tienen un año”, explicó Desbiez, que también es el coordinador regional de la Real Sociedad Zoológica de Escocia (RZSS por sus siglas en inglés) en Latinoamérica.



El proyecto también ha descubierto que la gestación dura cinco meses y no cuatro, y que los armadillos gigantes dan a luz a solo una cría cada vez, en lugar de dos como se creyó durante mucho tiempo. Esta información tiene grandes efectos sobre la conservación de esta especie enorme y anacrónica.



“Para cada nacimiento se requiere una gran inversión por parte de la madre y sospechamos que tienen una cría solo una vez cada dos años. El nivel de crecimiento de la población es, por lo tanto, muy lento. Esto explica por qué la densidad de población de los armadillos gigantes es tan baja y por qué esta especie puede llegar a extinguirse tan fácilmente de forma local”, afirmó Desbiez, que añadió que el proyecto está intentando determinar cuántas crías puede tener una hembra de armadillo gigante a lo largo de su vida.




Madre y bebé. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



El armadillo gigante está categorizado en la actualidad como Vulnerable según la Lista Roja de la UICN y está amenazado por la pérdida de hábitat y la caza.



“La sensación es de no haber hecho más que arañar la superficie y todavía tenemos muchas más preguntas que respuestas”, apuntó Desbiez. “La pregunta que más me intriga es que todavía no comprendemos cómo se conocen e interactúan estas criaturas solitarias. Su área de distribución es enorme pero parece que la coincidencia con otros ejemplares es mínima. Creemos que la comunicación es olfativa, a través de rastros que permanecen en las madrigueras y en los montones de arena”.



Desbiez afirmó que los armadillos gigantes no están solos en el grupo de animales sobre cuyos comportamientos básicos los investigadores saben muy poco.


“La verdad es que solo unas pocas especies han sido el centro de estudios a largo plazo y hay una escasez de estudios sobre muchas especies en peligro de extinción o incluso emblemáticas”, afirmó. “El armadillo gigante es solo una entre las muchas especies de Suramérica sobre las que sabemos muy poco. Yo culparía a la falta general de financiación para la investigación y conservación de la especie. Hay muchas especies que necesitan atención urgente y muy poca gente capaz de dedicarles su vida debido a la escasez de financiación”.


Desbiez ha recibido la mayor parte de sus fondos de instituciones zoológicas, entre ellas la Real Sociedad Zoológica de Escocia, que gestiona dos zoológicos.



“Poca gente se da cuenta de lo involucrados que están los zoos en la conservación de las especies de todo el mundo”, comentó. “Creo que también es algo increíble que no haya armadillos gigantes en cautividad ni en Norteamérica ni en Europa y que, aun así, estos zoos quieran financiar y apoyar el proyecto de múltiples maneras”.



Los zoos han proporcionado otro tipo de apoyo para Desbiez, como la ayuda para que haya más sensibilización sobre la especie. De hecho, este año, el proyecto de Desbiez se unió a la Asociación Brasileña de Zoos y Acuarios en una campaña para educar a la gente sobre las especies de armadillo de Brasil (Desbiez anima a la gente a ponerse en contacto con él si necesitan el material en inglés). La campaña llega en un momento oportuno, puesto que ahora los brasileños ven armadillos por todas partes: el armadillo de tres bandas es la mascota de la Copa del Mundo de este año en Brasil.




Desbiez bajo los cielos despejados en la noche del Pantanal, intentando localizar armadillos gigantes mediante telemetría por radio. Foto de: Kevin Schafer.



Desbiez afirmó que las horas de paciencia, el trabajo duro y la frustración de intentar localizar uno de los grandes mamíferos más enigmáticos del planeta compensan cuando tiene la oportunidad única de ver a un armadillo gigante en la naturaleza.



“Ver un armadillo gigante es una experiencia extraordinaria, y lo sigue siendo cada vez que ocurre. No importa cuántas veces haya visto un armadillo gigante caminando en medio de la noche… cada vez que ocurre se me acelera el corazón, me cuesta respirar y el estómago me da vueltas… siempre es una experiencia surrealista. Nunca te acostumbras y sientes que eres un gran privilegiado al ser capaz de observar a este animal tan magnífico. La imaginación se dispara fácilmente y te sientes como si estuvieras viajando en el tiempo, de vuelta en el Pleistoceno”.



En una entrevista en 2014 con mongabay.com, Arnaud Desbiez habla sobre los hábitos reproductivos de los armadillos gigantes, la dificultad de seguir a estos gigantes con armadura y lo que espera descubrir en el futuro.




ENTREVISTA CON ARNAUD DESBIEZ





La documentación de bebés de armadillo gigante ayuda a arrojar luz sobre la reproducción de la especie, eso por no hablar de lo bonitos que son. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Mongabay: ¿Cuál es tu experiencia?



Arnaud Desbiez: He trabajado en el Pantanal Brasileño durante los últimos 14 años llevando a cabo investigaciones sobre varias especies desde pecarís a iguanas, con preguntas que tratan de temas como los impactos de las especies invasoras, la caza y la gestión de la tierra. Antes de vivir en el Pantanal, trabajé en varios países, entre ellos Argentina, Belice, Bolivia y Nepal. En cuando al mundo académico, me gradué en Zoología con especialización en Desarrollo Internacional por la Universidad Mc Gill de Canadá; obtuve un máster en Gestión de Recursos Naturales de la Universidad de Cranfield, en el Reino Unido, y un doctorado en Gestión de la Biodiversidad de la Universidad de Kent en el Instituto Durrell por la Conservación Ecológica (DICE por sus siglas en inglés). En la actualidad, trabajo como coordinador regional para la conservación y la investigación en la Real Sociedad Zoológica de Escocia (RZSS). La RZSS dirige dos de las principales atracciones para visitantes basadas en los animales de Escocia: el Zoo de Edimburgo y el Highland Wildlife Park, y es una organización independiente sin ánimo de lucro de Escocia.



Mongabay: ¿Qué te llevo hasta los armadillos gigantes?




El equipo del Pantanal Giant Armadillo Project (de izquierda a derecha): Gabriel Massocato, Danilo Kluyber, Arnaud Desbiez y Renata Santos. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Arnaud Desbiez: Cuando llegué al Pantanal por primera vez, tenía la esperanza de poder ver un armadillo gigante. Trabajé con los armadillos de nueve bandas en Bolivia y desde entonces me encantan los armadillos. Para uno de los proyectos que coordiné, tuvimos que calcular densidades de mamíferos y caminar más de 2000 quilómetros, y tan solo vimos una madriguera fresca de un armadillo gigante con el animal probablemente dentro. Esta especie me dejó intrigado y apenas encontré información. Tras trabajar en el campo durante ocho años, todavía no había visto ningún armadillo gigante. Luego un día, mi mujer volvió de una expedición en el campo y había visto uno en su área de estudio. ¡No me lo podía creer! Unos meses más tarde, el dueño de la finca encontró un cadáver fresco, recién atacado por un puma. Decidí que quería saber más sobre esta especie tan esquiva.



Mongabay: ¿Cómo empezó el proyecto?


Arnaud Desbiez: En 2010, gracias a la financiación de la Real Sociedad Zoológica de Escocia, dirigí un pequeño estudio piloto para ver si era posible iniciar un proyecto a largo plazo sobre la especie. Tras unos meses de trabajo duro, conseguí algunas imágenes. Entonces, decidí centrar todo mi tiempo en el proyecto y acabé los otros proyectos en los que estaba trabajando. También llamé a un amigo, veterinario de especies salvajes, Danilo Kluyber, para que viniera a ayudar. Dejó su trabajo y vino a trabajar en el proyecto. A pesar de un comienzo difícil, aprendimos mucho y conseguimos experiencia. Un año más tarde, un biólogo, Gabriel Massocato, se unió al equipo. El equipo aún cuenta con nosotros tres, otra veterinaria que nos consulta y nos ayuda cuando puede, Renata Santos, y además muchos becarios y voluntarios sin los cuales nunca habríamos progresado tanto.



ARMADILLOS GIGANTES




Armadillo gigante adulto. Foto de: Kevin Schafer /Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Mongabay: A pesar de su gran tamaño y su amplia zona de distribución geográfica, ¿por qué crees que los científicos han ignorado a esta especie durante tanto tiempo?



Arnaud Desbiez: Los armadillos gigantes tienen una densidad de población extremadamente baja, pasan la mayor parte del tiempo bajo tierra en sus profundas madrigueras y solo salen de noche. Por lo tanto, raramente se ve a estos animales solitarios y es difícil estudiar una especie tan enigmática. Aunque creo que esas son las razones principales, la verdad es que solo unas pocas especies han sido el centro de estudios a largo plazo y hay una escasez de estudios sobre muchas especies en peligro de extinción o incluso emblemáticas. El armadillo gigante es solo una entre las muchas especies de Suramérica sobre las que sabemos muy poco. Yo culparía a la falta general de financiación para la investigación y conservación de la especie. Hay muchas especies que necesitan atención urgente y muy poca gente capaz de dedicarles su vida debido a la escasez de financiación.



Además del armadillo de nueve bandas, que se ha estudiado en profundidad, se sabe muy poco de la mayoría de especies de armadillo. Nos faltan incluso hechos básicos para la mayoría de las 21 especies diferentes de armadillos que existen. De hecho, hay bastante información sobre los armadillos gigantes si comparamos con algunas especies como el quirquincho peludo (Dasypus pilosus), o el pichiciego mayor (Calyptophractus pilosus). Un artículo reciente de Superina et al. (Mammal Review 44: 69-80) dice que “Aunque se suele hablar del armadillo gigante Priodontes maximus como una de las especies menos estudiadas, nuestros análisis sugieren que hay 14 especies de armadillo aún menos estudiadas”. Eso subraya la escasez de información que hay acerca de los armadillos en general.



Mongabay: Dada su escasez y sus esquivos hábitats, ¿cómo habéis conseguido encontrar y seguir a los armadillos gigantes?




Arnaud Desbiez y Danilo Kluyber observando las fotografías de una cámara oculta. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.

Arnaud Desbiez: Mucha paciencia, determinación y trabajo duro. Este proyecto es realmente un trabajo en equipo. En total, pasamos dos semanas al mes en el campo. El equipo tiene mucha experiencia y sabe cuáles son los hábitats que los armadillos prefieren seleccionar, sin embargo, el encontrar armadillos en las madrigueras depende realmente de la suerte. Estos animales tienen una densidad de población tan baja que lo máximo que podemos conseguir es encontrarlos mientras descansan dentro de la madriguera. Ya hemos pasado por un período de nueve meses sin ver ni un solo ejemplar nuevo. Este año vamos a probar con el uso de perros detectores gracias a la colaboración con una ONG del sur de Brasil. Espero, de verdad, que un perro sea capaz de encontrar una madriguera ocupada más rápido que nosotros.



Mongabay: A menudo encontráis a los armadillos gigantes con cámaras ocultas. ¿Pero nos vas a contar cómo es ver uno cara a cara en la naturaleza?



Arnaud Desbiez: Ver un armadillo gigante es una experiencia extraordinaria, y lo sigue siendo cada vez que ocurre. No importa cuántas veces haya visto un armadillo gigante caminando en medio de la noche… cada vez que ocurre se me acelera el corazón, me cuesta respirar y el estómago me da vueltas… siempre es una experiencia surrealista. Nunca te acostumbras y sientes que eres un gran privilegiado al ser capaz de observar este animal tan magnífico. La imaginación se dispara fácilmente y te sientes como si estuvieras viajando en el tiempo, de vuelta en el Pleistoceno. Si estas agazapado y muy quieto puedes observarlos durante un rato. Varias personas han visitado el proyecto y han visto un armadillo gigante con éxito con nosotros.



BEBÉS… DE ARMADILLO GIGANTE




Bebé de armadillo gigante junto a su madre, captado en cámara oculta. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Mongabay: Tu equipo ha sido el primer grupo de investigadores que ha conseguido captar un bebé de armadillo gigante en la cámara. ¿Cómo te sentiste cuando viste las fotos por primera vez?



Arnaud Desbiez: Fue muy emocionante ver la primera fotografía, ya que llevábamos meses esperándola.



Desde noviembre de 2011, el equipo de Giant Armadillo Project había estado empleando tanto radio telemetría como cámaras ocultas para monitorizar, entre otros, a una hembra adulta de armadillo gigante. En enero de 2012, un macho adulto empezó a aparecer esporádicamente en las fotografías de cámara oculta y a visitar madrigueras antiguas que la hembra había dejado desocupadas. En junio de 2012, por primera vez, observamos a la hembra compartiendo una madriguera con este macho adulto y ambos permanecieron muy cerca el uno del otro durante un par de días. Esa fue la primera vez que el estudio detectó a dos animales juntos o muy cerca el uno del otro.



Seguimos observando a la hembra adulta, pero el macho adulto desapareció de la zona. La hembra retomó su comportamiento habitual que consistía en comer por la noche y cambiar de madriguera cada noche o cada dos noches. Nuestro equipo tenía la impresión de que era cada vez más grande, pero, sinceramente, era más una ilusión que otra cosa. De repente, a principios de noviembre de 2012, casi exactamente cinco meses después de que la viéramos con el macho, la hembra empezó a reutilizar la misma madriguera durante más de 30 días. Aunque dejaba la madriguera por la noche para comer, siempre volvía a la misma madriguera. Tres semanas después, nuestras cámaras ocultas tomaron una fotografía con la nariz del bebé de armadillo gigante dirigiéndose a su madre cuando volvía a la madriguera. La primera fotografía del bebé de armadillo gigante se tomó cuatro semanas después de su nacimiento, según calculamos, y lo anotamos, ya que cambió de madriguera y acompañó a su madre por primera vez a otra madriguera a 200 metros de distancia. Poder ver al bebé de armadillo gigante fue un verdadero regalo después de tantos meses.



En julio de 2013, observamos un cambio en el comportamiento de una de las hembras a las que controlábamos. Volvía a la misma madriguera y mostraba comportamientos asociados con la cría de un bebé. De nuevo, tras casi cuatro semanas desde la fecha aproximada del nacimiento, obtuvimos las primeras fotografías del bebé. Conseguimos controlar ese bebé de armadillo durante más de un año con las cámaras ocultas. Mientras escribo esto, el 1 de julio de 2014, el joven sigue en el territorio de su madre y todavía comparte madriguera con ella de forma ocasional.



Mongabay: ¿Nos vas a hablar del proceso de cortejo de los armadillos gigantes?




Armadillo gigante adulto. Foto de: Kevin Schafer / Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Arnaud Desbiez: No tenemos datos sobre el cortejo. Creemos que la mayor parte de la comunicación entre los armadillos se realiza a través de marcas y aromas que permanecen en las madrigueras y en los montones de arena delante de las madrigueras. Por este motivo, aunque no es habitual, a veces captamos machos en nuestras cámaras ocultas que están oliendo o entrando durante unos minutos en madrigueras que han dejado las hembras. Una colega en la Guayana Francesa consiguió en su cámara fotografías de armadillos gigantes apareándose. El apareamiento sucedió por la noche y fuera de la madriguera. Creemos que cuando observamos a dos armadillos compartiendo una madriguera, el macho quería permanecer cerca de la hembra para aparearse con ella durante la noche siguiente.



Mongabay: ¿A qué retos os habéis enfrentado para documentar bebés de armadillo gigante?



Arnaud Desbiez: El reto principal es que sucede muy pocas veces. Todas las observaciones se realizan a través de cámaras ocultas situadas en el exterior de la madriguera. A menudo situamos hasta tres cámaras alrededor de la madriguera para poder documentar distintos ángulos… Además, como la hembra modifica el motón de arena cada vez que entra o sale, a veces una cámara se puede quedar enterrada o la arena que ha movido puede cubrir el soporte que dispara la cámara.



Mongabay: ¿Qué has aprendido sobre la reproducción de los armadillos gigantes y lo bebés en los últimos años?



Arnaud Desbiez: La información previa que había disponible sobre la reproducción de los armadillos gigantes era que la gestación duraba cuatro meses y que las crías eran independientes a las seis semanas de edad. También se creía que podían tener dos bebés. Ahora sabemos que la gestación dura cinco meses, que solo tienen un bebé cada vez y que el bebé es completamente dependiente de su madre durante los primeros seis meses… No hemos podido establecer el momento exacto en el que se hacen completamente independientes. Aunque empiezan con la exploración y la búsqueda de comida por su cuenta a los seis meses, continúan compartiendo madriguera con sus madres o viviendo en una cercana incluso hasta cuando tienen un año.



Esta información nos muestra que, para cada nacimiento, se requiere una gran inversión por parte de la madre y sospechamos que tienen una cría solo una vez cada dos años. El nivel de crecimiento de la población es, por lo tanto, muy lento. Esto explica por qué la densidad de población de los armadillos gigantes es tan baja, y por qué esta especie puede llegar a extinguirse tan fácilmente de forma local.



Mongabay: ¿Qué sigue siendo un misterio?




Madre y bebé. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Arnaud Desbiez: La información que estamos intentando comprender en cuanto a la reproducción de los armadillos gigantes es la tasa de natalidad. ¿Cada cuánto se reproducen los armadillos? También nos gustaría saber cuánto tiempo viven para poder calcular cuántas crías puede tener una hembra a lo largo de su vida. También tenemos que descubrir cuándo alcanzan la madurez sexual. La sensación es de no haber hecho más que arañar la superficie y todavía tenemos muchas más preguntas que respuestas. La pregunta que más me intriga es que todavía no comprendemos cómo se conocen e interactúan estas criaturas solitarias. Su área de distribución es enorme pero parece que la coincidencia con otros ejemplares es mínima. Creemos que la comunicación es olfativa, a través de rastros que permanecen en las madrigueras y en los montones de arena.



Mongabay: ¿Cuántos bebés de armadillo gigante habéis podido seguir hasta ahora?



Arnaud Desbiez: Hasta ahora hemos podido localizar a dos, y fotografiar otra cría con su madre. Acabo de saber que, en Colombia, un estudiante, Carlos Aya, también ha podido fotografiar una cría de armadillo gigante de 3 o 4 meses con su madre.



CONSERVACIÓN




Niños aprendiendo sobre los armadillos gigantes. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Mongabay: ¿En qué medida conocen los habitantes locales a los armadillos?



Arnaud Desbiez: En el Pantanal hay muy poca gente que haya visto un armadillo gigante, debido a la naturaleza solitaria del animal, la baja densidad, las madrigueras y sus hábitos nocturnos. Por ejemplo, el propietario de la finca que nació y creció en la finca y ha vivido allí toda su vida, nunca había visto un armadillo gigante antes de que se iniciara el proyecto. Sin embargo, muchos habitantes locales han oído hablar de la especie, aunque a menudo piensan que ya está extinta. Mucha gente cuenta historias del pasado o que han oído sobre armadillos gigantes.



Por desgracia, también existe la creencia por parte de los locales de que si ves un armadillo gigante, debes matarlo o morirás a lo largo de ese año. Por este motivo, cuando tenemos un ejemplar, llamamos a los trabajadores de la finca o fincas cercanas al lugar de la captura para que vean al animal cuando lo devolvemos a su madriguera. Todo el mundo se queda fascinado con el animal y ha sido siempre una experiencia muy positiva para todos los participantes (y por si te lo estás preguntando, nadie que conozcamos que haya visto un armadillo con nosotros ha muerto…)



Mongabay: ¿Cuáles son las principales amenazas para los armadillos gigantes?



Arnaud Desbiez: Los armadillos gigantes son muy escasos por su distribución y cada vez se ven menos a causa de los impactos antropogénicos. Debido a la baja densidad de población y los bajos niveles de reproducción, puede que se extingan de forma local con rapidez. La pérdida de hábitat y la caza son las principales amenazas para la especie. Dado el gran tamaño de los armadillos gigantes adultos, estos animales son un objetivo de caza de las comunidades locales y de cazadores de subsistencia en el Amazonas. Aunque son difíciles de cuantificar, también pueden ser objetivo de coleccionistas por su zarpa gigante central de las patas delanteras. Otros impactos que contribuyen al descenso de la población incluyen incendios y muertes en carretera. Virtualmente, no sabemos nada sobre el efecto de las enfermedades infecciosas en los armadillos.



Mongabay: Esta especie está catalogada como Vulnerable según la Lista Roja de la UICN. ¿Crees que es una categoría adecuada?




Armadillo gigante rodando. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Arnaud Desbiez: Las categorías de especies en la lista roja siempre se deberían considerar adecuadas. La Lista Roja de la UICN se basa en criterios precisos para evaluar el riesgo de extinción de miles de especies y subespecies de todo el mundo. Es un proceso revisado que confía en los expertos y depende de la mejor información actual. Esta categoría tiene en cuenta la especie en toda su distribución geográfica. Los armadillos gigantes se distribuyen en un área muy amplia y se encuentran en casi toda América del Sur (al este de los Andes).



Los armadillos gigantes son extremadamente susceptibles a la extinción debido al bajo nivel de crecimiento de la población y la alta sensibilidad a factores antropogénicos. Por lo tanto, el nivel de amenaza de extinción local de las poblaciones en ecosistemas y biomas distintos, será muy diferente y mucho más alto de lo que se puede suponer con el estado de Vulnerable. Por ejemplo, aunque creemos que una población sana puede seguir viviendo en el Pantanal, pocas poblaciones podrán sobrevivir fuera de las zonas protegidas en el desolado y fragmentado Cerrado. Por desgracia, menos del dos por ciento del Cerrado está protegido.



El armadillo (el de tres bandas en este caso) es la mascota de la Copa del Mundo de Brasil de este año. ¿Ha contribuido a aumentar la concienciación sobre el armadillo gigante y otras especies de armadillos en Brasil?



Es difícil evaluarlo, pero me imagino que ayudará. Por ejemplo, el Proyecto Armadillo Gigante se ha unido a la Asociación Brasileña de Zoos y Acuarios (SZB) este año para lanzar una campaña coordinada en todos los zoos miembros de la asociación para celebrar y aprender sobre los armadillos. El hecho de que el armadillo sea la mascota del mundo ayudó claramente a estimular el lanzamiento de esta campaña. Todo el material estará también disponible en inglés y se usará en muchos zoos de Norteamérica y Europa que nos financian. Un grupo Norteamericano, Emerging Wildife Conservation Leaders (EWCL), ayudó a producir gran parte del material de la campaña y muchos artistas se ofrecieron voluntarios para reunir todo ese material. La campaña se lanzará a finales de mayo de 2014 durante el encuentro anual de la Asociación Brasileña de Zoos y Acuarios.




Mongabay: ¿Cómo aseguramos la protección del Pantanal?



Arnaud Desbiez: Lo que la mayoría de gente no sabe es que más de 95 por ciento del Pantanal es propiedad privada. La única forma de protegerlo es trabajando de cerca y en colaboración con los propietarios.



Mongabay: ¿Qué consejo tienes para otros conservacionistas que quieran trabajar con especies enigmáticas y poco conocidas?



Arnaud Desbiez: Creo que no tengo ningún consejo específico. Todo el que lleva a cabo trabajo de campo sobre la naturaleza debe comprender que requiere mucha paciencia, determinación y concentración. El Proyecto Armadillo Gigante ofrece cinco plazas de prácticas cortas al año para futuros conservacionistas para que tengan la oportunidad de vivir en primera persona lo que conlleva y lo que requiere el trabajo de campo. ¡La visión romántica que tenían de este trabajo se desvanece muy pronto! Esta oportunidad permite a jóvenes profesionales evaluar si esto es lo que quieren hacer o no. Todos los aprendices afirman que han aprendido mucho durante las prácticas, algunos acaban con mayor convicción de que esta es la carrera que quieren perseguir, mientras que otros se dan cuenta de que hay otras maneras de contribuir a la conservación.



Mongabay: Gran parte de vuestra financiación proviene de los zoos. ¿Es difícil encontrar financiación para un animal tan poco conocido y que no se encuentra en ningún zoo?




Armadillo gigante. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Arnaud Desbiez: Un 80 por ciento de la financiación del proyecto proviene de zoos, principalmente de Norteamérica y Europa. Las cantidades varían desde un par de cientos de dólares hasta subvenciones de 25.000 dólares estadounidenses. Poca gente se da cuenta de lo involucrados que están los zoos en la conservación de las especies de todo el mundo”, comentó. “Creo que también es algo increíble que no haya armadillos gigantes en cautividad ni en Norteamérica ni en Europa y que, aun así, estos zoos quieran financiar y apoyar el proyecto de múltiples maneras.



También debo resaltar que la contribución de los zoos va mucho más allá del apoyo económico. Muchos zoos nos ayudan activamente a comunicar los resultados del proyecto a los medios y al público. Este año, por ejemplo, vamos a lanzar una campaña educativa en los zoos de Brasil gracias a la colaboración con la Asociación Brasileña de Zoos (SBZ) y Emerging Wildlife Conservation Leaders (EWCL). El material estará disponible en portugués y en inglés para que todos los zoos que colaboran puedan utilizarlos en sus programas. Tengo que destacar el papel que ha desarrollado en esta tarea una encargada del Parque Temático Disney’s Animal Kingdom, Laura Gruber, que ha pasado meses desarrollando materiales de educación medioambiental para que los profesores los utilicen en clase. Los zoos también nos ayudan con la ciencia, revisando protocolos veterinarios o comentando artículos, y de muchas otras maneras. Este proyecto no existiría sin el apoyo de los zoos. Tampoco existiría sin el apoyo de la finca Baia das Pedras y el refugio donde trabajamos.



Desde 2010 el proyecto ha recibido financiación de los siguientes donantes: Association Beauval Nature pour la Conservation et la Recherche (Francia); Association Française des Parcs Zoologiques – AfdPZ (Francia); l´Association Jean-Marc Vichard pour la Conservation (Francia); Bergen County Zoo (Estados Unidos de América); Brevard Zoo (Estados Unidos de América); Cerza Zoo (Francia); Chester zoo (Reino Unido); Columbus Zoo (Estados Unidos de América); Conservation des Espèces et des Populations Animales (CEPA) (Francia) ; Disney Worldwide Conservation Fund (DWCF)(Estados Unidos de América); Fresno Chaffee Zoo Wildlife Conservation Fund (Estados Unidos de América); Houston Zoo (Estados Unidos de América); Idea Wild (Estados Unidos de América); Oklahoma City Zoo (Estados Unidos de América); Minnesota Zoo (Estados Unidos de América); Nashville Zoo (Estados Unidos de América); Natural Research (MMA) (Reino Unido); Papoose Conservation Wildlife Foundation (Estados Unidos de América); Phoenix Zoo, (Estados Unidos de América); Prins Bernhard fund for Nature (Holanda); Riverbanks Zoo and Gardens (Estados Unidos de América); Sea World Busch Gardens (Estados Unidos de América); Taronga Zoo (Australia); Taiwan Forestry Bureau (Taiwán). Donaciones privadas: George Rabb, Alexander Balkanski, Elias Sadalla, Doug y Sheila Grow y Jason Woolgar. Zoo Conservation Outreach Group (ZCOG) y sus asociados: Chattanooga Zoo, Jacksonville Zoo, Naples Zoo and Caribbean Gardens, Salisbury Zoo-Chesapeake AAZK, Greenville Zoo y San Antonio Zoo and Aquarium.




El gran, pero desconocido, armadillo gigante captado con cámara oculta. Foto de: Kevin Schafer/Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.




Un bebé gigante en la cámara oculta. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.




El equipo toma muestras de un armadillo gigante. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.



Un armadillo gigante saliendo de su madriguera por la noche. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.




Las formidables zarpas de los armadillos gigantes. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.




Bebé escondido detrás de la cola de su madre. Foto de: Proyecto Armadillo Gigante del Pantanal.