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Una asociación científica realiza un llamado a Nicaragua para detener El Gran Canal

La Asociación para la Biología Tropical y la Conservación (ATBC, por sus siglas en inglés) advierte del impacto del canal sobre la seguridad de las aguas y la población indígena




Una isla volcánica emerge del Lago Nicaragua. Foto por Aaron Escobar/Creative Commons 2.0


La Asociación para la Biología Tropical y la Conservación (ABTC) –la mayor asociación del mundo de biólogos y conservacionistas tropicales– ha advertido a Nicaragua que detenga su ambicioso plan de construir un enorme canal que atraviese el país. La ABTC advierte que el canal, respaldado por una compañía china, también conocido como El Gran Canal, tendrá un impacto devastador en la seguridad de sus aguas, sus bosques y fauna, y en la población local.



“El canal y sus sub-proyectos… supondrán la excavación de 278 kilómetros de terreno, lagos y ríos, atravesando el bosque tropical y la mayor reserva de agua potable en Centroamérica”, comunica un informe del grupo.



De ser construido, el proyecto rivalizaría con el Canal de Panamá: será cuatro veces más largo, ancho y profundo que su colega del sur. Impulsado por el millonario de las telecomunicaciones Wan Jing, el proyecto de 40 mil millones de dólares será realizado por la recientemente constituida compañía de Hong Kong de Inversiones para el Desarrollo del Canal de Nicaragua (grupo HKND, por sus siglas en inglés). El gobierno de Nicaragua le ha concedido al grupo HKND 50 años para el canal con posibilidad de renovarlo otros 50.



El gobierno de Nicaragua discute que el canal incrementará de manera drástica la economía del país –la segunda más pobre del hemisferio occidental–, presumiblemente sacará a 400.000 personas de la pobreza para 2018. Pero los ecologistas y grupos por los derechos de los pueblos indígenas han advertido que podría ser un desastre absoluto.






Ruta aproximada del canal atravesando el sur de Nicaragua, incluyendo el Gran Lago de Nicaragua. Imagen tomada de Global Forest Watch. Clic para ampliar.



Atravesando numerosas áreas protegidas y provocando un impacto de 400.000 hectáreas de tierra aproximadamente, la ABTC comunicó que el canal dividirá el Pasillo Biológico Mesoamericano en dos. Este gigantesco pasillo de vida salvaje, conformado por varios tipos de áreas protegidas, conecta la biodiversidad a lo largo de ocho países en Centroamérica, incluyendo Nicaragua.



“El canal y su infraestructura creará una considerable barrera para la dispersión de plantas y animales”, dijo la ABTC en una declaración.



Además, la construcción del canal podría provocar una crisis de agua en un ya empobrecido país, según comenta la asociación. Según se propone, el canal pasará a través del Gran Lago de Nicaragua –el Lago Cocibolca– por medio de la excavación masiva de una zanja por el fondo del lago, que requerirá la extracción de más de mil millones de toneladas de sedimentos.



“Representando la mayor reserva de agua dulce de la región, con enorme valor estratégico y a largo plazo, tales cambios (relativos al Lago Cocibolca) tendrán impactos severos y potencialmente irreversibles en la ecología del lago, especialmente en lo relativo a cambio climático y disminución de fuentes de agua dulce”, dijo la ABTC. “El Lago Cocibolca es también vital para la seguridad alimentaria de la región y es clave para conseguir un futuro desarrollo y necesidades agrícolas en la semiárida y sumamente poblada ladera del Pacífico de Centroamérica”.






Deforestación en Nicaragua de 2001 a 2003. Los expertos pronostican que la construcción del Gran Canal incrementará esta deforestación considerablemente en el país. Datos de Global Forest Watch. Clic para ampliar.



El grupo también advierte que los derrames de petróleo provenientes de los enormes buques transoceánicos que surcan el canal diariamente degradarán aún más la capacidad del país de suministrar agua dulce a su población. Nicaragua ya está evaluada como uno de los países del mundo con menor seguridad de agua.



Finalmente, el canal también provocará el desplazamiento de población indígena a lo largo de un trayecto de 300 kilómetros. Según esto, la ABTC alegó que “el desarrollo del Canal viola la Constitución de Nicaragua y sus principios fundamentales… que reconocen y garantizan la inalienabilidad de las tierras indígenas o afrodescendientes, que no podrán ser vendidas, donadas o arrendadas.”



Los expertos han calculado que al menos nueve comunidades indígenas y afro-nicaragüenses sufrirán el traslado si se construye el canal.


La ABTC sugiere que el gobierno de Nicaragua congele el proyecto del canal para permitir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a la UNESCO dirigir un “profundo, transparente e independiente análisis científico de las consecuencias sociales y ambientales a largo plazo” de este gigantesco proyecto.



“Los conferenciantes sobre la concesión del canal han expresado públicamente “la esperanza” de que el proyecto sacará inmediatamente a Nicaragua de la pobreza e incluso la pondrá en las dos cifras de crecimiento económico anual, con abundante formación y oportunidades de trabajo para los nicaragüenses”, comentó en mongabay.com en Agosto. Jorge Huete-Pérez, fundador y director del Centro de Biología Molecular en la Universidad de Centroamérica. “Aunque desafortunadamente nunca han mostrado ningún dato que respalde estas afirmaciones, más que pedir a la gente tener “fe”. Pero tal y como nuestra historia ha mostrado alguno(s) puede que se enriquezcan a costa de los recursos naturales del país mientras que la inmensa mayoría simplemente será más pobre”.




Un canal a través de Nicaragua ha sido la ambición de ricas y potentes naciones durante siglos empezando por Estados Unidos, que casi lo hizo en lugar del Canal de Panamá. Actualmente, es una compañía china la que está fomentando la creación del Gran Canal. Esta es una antigua publicación en alemán antiguo que muestra una ruta propuesta para el canal que es muy similar a la elegida por HKND. Foto por: The British Library.