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Cosas de cuentos y fábulas: adentrándonos en el último bosque más antiguo de Europa

Bisontes, lobos y pájaros carpintero: las maravillas del único bosque virgen de tierra baja de Europa.




Bosque de Bialowieza al atardecer. El bosque anciano y virgen se caracteriza por sus árboles ancianos, altos mantos de hojas, alguna maleza y una enorme cantidad de restos de árboles. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland


Ya casi no queda nada de los famosos bosques europeos, aquellos que sirvieron a las comunidades durante milenios y que dieron vida a algunos de los cuentos y fábulas más famosos. Eso no significa que ya no existan bosques en Europa, nada más alejado que eso: aproximadamente el 35 porciento de Europa está actualmente cubierto de bosques. Sin embargo, la mayor parte son plantaciones o bien bosques renacidos de alguna tala de árboles realizada en los últimos siglos o incluso en las últimas décadas. Es por ese motivo que según el autor y guía, Lukasz Mazurek, el bosque de Bialowieza es tan especial: «Realmente aquí sientes como si hubieras viajado en el tiempo unos cientos o miles de años.»



Extendiéndose a través de la frontera entre Polonia y Bielorrusia, el Bosque de Bialowieza es el último bosque antiguo de Europa, algunas de sus partes jamás han sido taladas por el hombre. La totalidad del bosque ocupa unas 140.000 hectáreas, o alrededor del 15 porciento del tamaño del Parque Nacional Yellowstone. Aquí, los árboles son gigantes: crecen por encima de los 40 metros (por encima de los 130 pies) de alto, algunos de ellos ya eran retoños cuando nació Cristóbal Colón.



Además, la mayoría de los bosques de Europa ahora son despojados de su megafauna: osos, lobos, ciervos rojos y alces han visto su especie reducirse considerablemente en los últimos siglos. Otras especies han ido desapareciendo conjuntamente: es difícil de imaginar que los bosques de Europa solían tener leones, hienas, elefantes, rinocerontes y ganado gigante como el uro euroasiático, que no fue hasta el siglo XVII que se extinguió.



Sin embargo, en Bialowieza, comenta Mazurek, «Las cadenas alimenticias están casi sin alterar». El bosque es hogar de lobos, linces, jabalíes, alces, corzos y su especie más emblemática, el bisonte europeo (Bison bonasus). Esta especie, el mamífero terrestre más grande de Europa se extinguió de su medio natural en 1920, aunque ha hecho un extraordinario regreso.





Supervivientes cautivos del bisonte europeo en el bosque de Bialowieza salvaron la especie de la extinción. Hoy en día alrededor de 800 bisontes sobreviven en Bialowieza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland.



«Fueron algunos ejemplares del bosque de Bialowieza los que fueron seleccionados de entre algunos jardines zoológicos a través de Europa y después empleados para la reproducción de esta especie en el Bison Restitution Center en Bialowieza,» comenta Mazurek. «Actualmente existen cerca de 3,000 bisontes salvajes europeos en Europa del este y Rusia, casi la mitad de estos se encuentran en Polonia. Todos ellos son descendientes de esos pocos animales de Bialowieza.»



Un experto acerca de Bialowieza, Mazurek, quien organiza tours turísticos por el bosque (además de por otros lugares en Polonia), ha escrito La guía definitiva acerca de este lugar considerado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO y gestiona la popular web Wild Poland website.


Mazurek comenta que la razón por la cual algunas partes de Bialowieza han permanecido sin talar durante siglos mientras el resto de los bosques de Europa fueron destruidos fue irónicamente debido a la caza practicada por los ricos y poderosos.



«Este bosque ha permanecido un área de caza restringida de la realeza desde principios del siglo XV». Cuando Polonia perdió la independencia y los rusos tomaron el control sobre el área a finales del siglo XVIII, los zares de Rusia continuaron la tradición de caza aquí y así la zona nuevamente se libró de ser talada.»



Sin embargo, hoy en día la mayor amenaza del parque es la tala de árboles alrededor de los límites del bosque anciano y v.




Pájaro carpintero pico mediano. Bialowieza es famoso por su diversidad en pájaros carpintero, algunos de sus ejemplares tienen total dependencia a este bosque anciano. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland



«380 kilómetros cuadrados—más de la mitad de la parte polaca del bosque—aún es talada por la State Forestry Company. Tienen algunas limitaciones respecto a la tala de árboles ancianos, o árboles que albergan nidos, etc., pero aún así siguen extrayendo muchos restos de madera y con muchos de ellos no respectan completamente las restricciones, según he oído», comenta Mazurek, añadiendo, «Estamos en el siglo XXI, formamos parte de la Unión Europea, somos un país muy moderno y desarrollado por el momento y aún así seguimos talando esta pequeña parte que queda del bosque natural de frondosas, la única área que queda de este tipo de hábitat en Europa. Incluso en Bielorrusia, un país aún muy comunista, está en mejor estado ya que tienen una mayor parte del bosque en su lado, 800 kilómetros cuadrados frente a nuestros 600 kilómetros cuadrados. Y ellos protegen toda su extensión! Nosotros no.»



Mazurek comenta que el turismo de flora y fauna podría jugar un importante papel en el fomento de los esfuerzos de conservación, especialmente infundiendo en la población local un orgullo por su propio bosque.



«Aquí, el turismo de flora y fauna está infravalorado, en mi opinión,» señala Mazurek. Nuestro papel en la conservación es muy simple y se enfrenta a la razón y al dinero. Hoy en día el éxito de cualquier actividad de conservación depende firmemente del compromiso de la sociedad local. Sensibilizamos a la sociedad local de una forma muy directa y efectiva… Aquellos que nos observan -la población local- empiezan a respetar el medioambiente cuando ven a otros, extranjeros, visitar y admirar sus jardines traseros. Eso es muy visible con los locales que interactuamos directamente- propietarios y trabajadores de hoteles, restaurantes, conductores de autobuses, etc. Sólo cabe decir que algunos de ellos ahora han comprado un par de binoculares y están contentos de compartir sus recientes descubrimientos cada vez que nos ven con un grupo de turistas”.



En una entrevista con mongabay.com en julio, Lukasz Mazurek hablaba acerca de aquello que hace que el bosque de Bialoweiza sea el área natural más espléndida del continente, el estado del turismo de flora y fauna en la región y uno de sus lugares favoritos de encuentros de animales (una pista: tiene que ver con lobos).


ENTREVISTA CON LUKASZ MAZUREK




El mayor depredador en el bosque de Bialoweiza: el lobo. A pesar de ser deshonrados y cazados durante siglos, los lobos son enormemente importantes para la ecología del bosque. Fotografía de Lukasz Mazurek/Wild Poland



Mongabay: ¿Cuál es tu historia?



Lukas Mazurek: Supongo que todo empezó cuando era un joven boy scout y me pasaba mucho tiempo fuera en los bosques del este de Polonia. Después empecé con la observación de las aves y escoger biología ambiental en la universidad fue algo natural. También hice mucho voluntariado en sociedades de protección de las aves haciendo recuentos estacionales de pájaros y trabajando para WWF en el Parque Nacional de Biebrza, llevando a cabo la investigación de las relaciones entre aves de cría y de pantanales. Hacer de guía era mi trabajo a tiempo parcial y trabajo de verano pero con el tiempo se ha convertido en mi profesión. En realidad nunca lo planee.



BIALOWIEZA Y LOS BISONES



Mongabay: ¿Qué es lo que hace tan especial el bosque de Bialowieza?



Lukas Mazurek: Muchas cosas, aunque todas ellas tienen que ver con el hecho de que este bosque sea tan natural y con ello vienen todas las demás características del bosque: su gran diversidad, una estructura natural con más de 20 especies de árboles algunas de alturas superiores a los 40 metros, numerosos árboles de entre 100 y 600 años, la cantidad de restos de árboles y más. Las cadenas alimenticias permanecen casi intactas. Finalmente, es el hogar del mamífero más grande de Europa, aquel que un día casi se extinguió el bisonte europeo de tierras bajas. Realmente aquí sientes como si hubieras viajado en el tiempo algunos siglos o miles de años.


Mongabay: ¿Cómo ha podido escapar este bosque de la tala de árboles cuando cualquier otro bosque similar en Europa ha sido talado?




Manada de bisontes en el bosque de Bialowieza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland



Lukas Mazurek: Esto puede que suene gracioso pero fue en realidad gracias a la caza. Este bosque ha sido un área real restringida de caza desde principios del siglo XV. Cuando Polonia perdió la independencia, los rusos se apoderaron de esta área a finales del siglo XVIII, los zares de Rusia continuaron la tradición de caza aquí y de nuevo se libró de la tala de árboles. Aunque para ser más precisos, las áreas alrededor del Parque Nacional se talaron en tiempos de la Primera Guerra Mundial y aún perdura la tala, lo cual hoy en día es la mayor amenaza de este bosque, al menos en Polonia.


Mongabay: ¿Nos contarás acerca del bisonte europeo y el papel que juega el bosque de Bialowieza para salvar a esta especie de la extinción?



Lukas Mazurek: El bisonte europeo es el mamífero terrestre más grande de Europa. Este es diferente del bisonte americano al ser un poco más alto y delgado, por lo tanto con apariencia más ligera, con menos pelo y una cabeza más pequeña, además de unos cuernos más largos. En realidad, se extinguió de su hábitat en 1919 (Bialowieza—una subespecie de las tierras bajas) y en 1927 (Caucasus—una subespecie de montaña). Fueron ejemplares originarios del bosque de Bialowieza los que fueron seleccionados de entre varios jardines zoológicos a través de Europa y utilizados para hacer criar la especie en el Bison Restitution Center en Bialowieza más tarde. Actualmente hay cerca de 3.000 bisontes europeos viviendo en libertad en diversos países en Europa del este y Rusia, alrededor de la mitad de estos se encuentran en Polonia. Todos ellos son descendientes de estos pocos animales de Bialowieza.


Mongabay: ¿Qué otras especie viene la gente a ver aquí en Bialowieza?



Lukas Mazurek: En lo que concierne a los mamíferos—el jabalí, el ciervo rojo, el lobo, el lince y el castor, aunque los lobos y el lince no son fáciles de encontrar por supuesto! Mucha gente viene aquí de visita por las aves en primavera. Las especialidades locales son especies que suelen ser vistas hacia el norte o el este: el ave pigmea y el búho de Tengmalm, el pico tridáctilo americano y el pico dorsiblanco, el papamoscas collarino y papirojo, entre muchas más. Probablemente este bosque sea más conocido por su población de pájaros carpintero. Aquí se pueden ver ocho especies europeas de pájaro carpintero además del jynx—con un gran parentesco a esta especie y a veces considerado como la novena especie de pájaro carpintero. Esto completa el cuadro—este bosque natural tiene muchos restos de árboles, unas cuantas veces más que la mediana de un bosque europeo. Son los insectos que viven en estos restos de árboles son los que necesitan los pájaros carpinteros, se podría decir.




CONSERVACIÓN


Mongabay: ¿A qué problemas de conservación se enfrenta aún el bosque de Bialowieza?




Pérdida de bosque en el bosque de Bialowieza de 2001-2013. Pérdida de bosque en rosa; recuperación de bosque en azul. Muestra de la parte polaca (izquierda) y la parte de Bielorusia (derecha) del bosque. Cortesía de Global Forest Watch.



Lukas Mazurek: Tala, tala y más tala. Bueno, también caza. Los incendios en cambio no son uno de los mayores problemas aquí ya que este bosque es muy húmedo. Puede que esto sea difícil de creer pero es la triste verdad: estamos en el siglo XI, somos parte de la Unión Europea, un país bastante moderno y desarrollado hasta día de hoy y aún así seguimos talando estos pequeños restos de bosque natural de hoja ancha, la última área con este tipo de hábitat que queda en Europa. Incluso Bielorusia, un país aún muy comunista, está en mejor estado—ellos tiene más extensión de este bosque en su lado, 800 kilómetros cuadrados frente a nuestros 600. Además, ellos protegen toda su extensión! Nosotros no.



Mongabay: ¿Cuál es el actual estado de la tala de árboles frente a la protección de los bosques?


Lukas Mazurek: En Polonia 100 kilómetros cuadrados están protegidos como Parque Nacional y los siguientes 120 kilómetros cuadrados en forma de pequeñas reservas naturales. Solamente la mitad de Parques Nacionales—50 kilómetros cuadrados están incluidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y Reserva de la Biosfera. En los 380 kilómetros restantes—más de la mitad polaca del bosque—aún se lleva a cabo la tala de árboles por parte de la State Forestry Company. Estos tienen algunos límites en cuanto a la tala de árboles antiguos, árboles con nidos, etc., pero aun así recogen muchos restos de árboles y muchas de estas restricciones no son siempre respetadas, he oído.



LOS PANTANOS MENOS CONOCIDOS DE POLONIA



Mongabay: Los pantanos de Biebrza son poco conocidos en Bialowieza, pero en realidad es el parque nacional más grande de Polonia. ¿Cuál es el significado de la conservación de este ecosistema?




Los pantanos de Biebrza al atardecer. Estos pantanos son famosos por sus aves. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland



Lukas Mazurek: Los pantanos de Biebrza Marshes son una enorme área de humedales con una estructura natural de turberas y una secuencia natural de diferentes comunidades de plantas desde la orilla del río hasta su final en la valle. Se podría decir semi-natural debido a que ha estado alterada por las prácticas tradicionales de los ganaderos en los últimos siglos, aunque quizás esto los hace aún más preciados porque estas prácticas como el segado a mano y la ganadería casi han desaparecido hoy en día en Europa. Los científicos alemanes y holandeses vienen aquí para aprender sobre las valles naturales de los ríos. Quizás vale la pena mencionar que como ahora tenemos inundaciones por toda Europa y el sur de Polonia, la gente de esta parte de Polonia jamás ha sufrido inundaciones a pesar de que aquí el río sale de su cauce cada año.



Otro aspecto importante de esta área—es que reúne importantes poblaciones de especies raras en Europa—el carricerín cejudo, la agachadiza real, el águila moteada, el alce, el castor, como también muchas plantas e insectos que son demasiados para enumerar.




TURISMO DE FLORA Y FAUNA EN EUROPA



Mongabay: Normalmente no se piensa en Europa como un destino con una gran flora y fauna. ¿Porqué debería cambiar esa percepción?




Un alce en los pantanos de Biebrza en invierno. Fotografía de: Jeremy Hance.



Lukas Mazurek: No podemos competir en términos de número de especies con las áreas ecuatorianas. El tiempo aquí es menos predecible 🙂 Pero aquí puedes ver un gran número de mamíferos y de 150 a 200 especies de aves en una semana en primavera. La fauna aquí es tímida, por eso poderla observar a menudo requiere conocimientos de un residente, guías con experiencia, aunque es muy gratificante. Ver algunas de estas especies destacadas como el bisonte, el castor y el alce está casi garantizado si vas con un buen guía y esas pocas ocasiones que hemos llegado a ver lobos, linces y osos pardos quedan retenidas en tu mente para siempre.



Mongabay: ¿Qué significa ecoturismo para ti?



Lukas Mazurek: Para mí, significa que no solamente el grupo y el guía forman parte del tour, visitando el punto A i el punto B, sino que interactuamos con el entorno y la gente local, además de con cualquier otra persona con quien tomemos contacto, más a más de sus beneficios ambientales, ya sean financieros, educativos o conservacionistas.



Mongabay: ¿De qué se sorprenden más los viajeros cuando visitan Polonia contigo?



Lukas Mazurek: En primer lugar del hecho de que puedo mostrarles tan fácilmente tantas especies que creían que serían difíciles de encontrar. En segundo lugar, de que el este de Polonia aún sea muy tradicional en lo que refiere al campo—casas de madera, pequeñas granjas. Y en tercer lugar — de la fantástica comida. Hay numerosos locales pequeños que sirven comida local y fresca, normalmente estos son bastante viejos, con platos y recetas tradicionales, muy especiales y siempre sabrosos, lejos de la comida internacional que encontramos en los grandes hoteles y caros restaurantes.



Mongabay: ¿Qué rol podría jugar el turismo de flora y fauna en la conservación?




Un árbol antiguo en Bialoweiza. Fotografía de: Jeremy Hance.

Lukas Mazurek: Me alegra mucho que me hagas esta pregunta porque al menos aquí, el turismo de flora y fauna está aún infravalorado, en mi opinión. Nuestro papel en la conservación es muy simple y funciona a través de la razón y el dinero. Hoy en día el éxito de cualquier actividad conservadora depende fuertemente del apoyo de la sociedad local. Nosotros fomentamos la sensibilización entre la sociedad local de una manera muy directa y efectiva. Por una parte, los participantes de nuestros tours pueden ver y vivir la experiencia de estar cerca de los animales, pueden aprender acerca de ellos y que sus preguntas sean respondidas. Por otra parte, aquellos que nos observan—la población local—empiezan a respectar el. medioambiente cuando ven a otros, extranjeros, visitar y admirar sus jardines traseros. Esto es muy visible con los locales que interactuamos directamente—propietarios y trabajadores de hoteles, restaurantes, conductores de autobuses, etc., No hace falta decir que esta gente ahora se ha comprado un par de bonoculares y están contentos de compartir sus recientes descubrimientos cada vez que nos ven con un grupo de turistas.



Mongabay: ¿Querrías contarnos acerca de alguno de tus encuentros en Bialowieza?



Lukas Mazurek: Este sería con los lobos, por supuesto. El invierno pasado estábamos buscando un par de lobos en un área en cada tour, cada dos semanas. Después de cuatro tours, había delimitado sus paraderos un kilómetro cuadrado por donde había encontrado sus huellas y estas desaparecían. Con el último tour, escogí una posición estratégica. Llevé allí el grupo muy temprano por la mañana o en realidad aún noche porqué era aún oscuro cuando nos fuimos. Después de media hora tres lobos aparecieron un kilómetro más allá y caminaron hacia nosotros. Quedamos congelados. En algún momento dos de ellos desaparecieron en el bosque y después de un rato persiguieron un enorme ciervo rojo. Sin suerte, volvieron y continuaron dirigiéndose a nosotros. Se pararon a medio camino (500 metros) y se tumbaron. Eso significaba que no nos habían visto ni olido, se sentían seguros y únicamente estaban descansando. Tras unos minutos se levantaron lentamente uno a uno y desaparecieron en el bosque. Me las arreglé para grabar un pequeño video de los últimos momentos, que puedes ver aquí:





Un arrecife de coral en un árbol caído. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland



Una agachadiza real en los humedales de Biebrza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland



Un bisonte europeo en invierno. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland





La tala de árboles es la mayor amenaza en Bialoweiza hoy en día. Fotografía de: Jeremy Hance.





Los humedales de Biebrza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland




Bosques inundados en Bialoweiza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland




Un alce en primavera en los humedales de Biebrza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland




Una nutria en las orillas de los humedales helados. Fotografía de: Jeremy Hance.





Escena invernal en Bialowieza. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland




Los restos de árboles juegan un papel ecológico enormemente importante en los bosques antiguos. Fotografía de: Lukasz Mazurek/Wild Poland