Noticias ambientales

Perú tiene dos nuevas áreas de conservación privada en la Amazonía

  • Ambas áreas de conservación tienen licencia de funcionamiento por un periodo de 20 años.
  • Las áreas de conservación protegen una extensión equivalente a 36 estadios de fútbol profesional.
  • “Sabalillo” alberga más de 200 especies de flora y fauna.
  • “Palmonte” sirve de corredor de conservación entre dos áreas protegidas por el Estado.

El Ministerio del Ambiente ha aprobado la creación de dos nuevas áreas de conservación privada: “Palmonte” y “Sabalillo”, localizadas en las regiones de San Martín y Loreto, respectivamente. Con estos dos  nuevos espacios naturales el número de Áreas de Conservación Privadas (ACP) de Perú ascienden a 94.

Un área de conservación privada es un territorio con una gran biodiversidad y que posee un propietario que se compromete ante el gobierno a protegerlo y administrarlo, pero bajo la mirada atenta del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp).

‘Sabalillo’: un tesoro de la biodiversidad

La nueva área de conservación privada de “Sabalillo” se encuentra en la región con  más vegetación del Perú, Loreto, provincia de Maynas y fue aprobado por Resolución Ministerial N° 158-2016-MINAM. Su objetivo de conservación es proteger los bosques de colina que se encuentran en sus más de 22 hectáreas de territorio, así como los procesos ecológicos que suceden dentro de ellos.

“Todo el año 2015 estuvimos gestionando la creación del Área de Conservación Privada ‘Sabalillo’ y en diciembre pudimos recibir la inspección de los funcionarios de Sernanp, para que verifiquen el contenido de los informes que habíamos emitido”, dijo a Mongabay Latam, Jorge López Tello, miembro del equipo administrador de la nueva ACP, quien se sorprendió de nuestra comunicación porque no estaba enterado aún de la aprobación. “Me da usted una sorpresa, estábamos esperando la aprobación. Hay una satisfacción tremenda porque nuestra misión es proteger a las especies de flora y fauna en la zona”, dijo.

El venado colorado, una de las especies protegidas de la ACP ‘Palmonte’. Fotografía: Arthur Grosset.

Son 130 especies de flora, 26 especies de reptiles y 85 especies de aves las que se han reportado según un informe del Sernanp. Algunas de las especies se encuentran amenazadas como el oso hormiguero, la carachupa gigante, el venado gris, el venado colorado y el huaponegro.

La carachupa gigante conocida como armadillo. Fotografía: Wikipedia.

El área de conservación está amenazada por la tala ilegal y por eso Jorge López hace una petición especial: “Requerimos del apoyo del Gobierno y la empresa privada para capacitaciones que nos permitan desarrollar una mejor conservación del medio ambiente; es un compromiso grande, pero esa es nuestra intención”.

Aparte de las actividades ilegales, otra amenaza para esta nueva ACP es el cambio climático. “La idea es tratar de combatir los efectos del cambio climático que nos afecta a todos. Ahora sentimos extremos de clima, hace mucho frío o mucho calor, con la conservación podemos entibiar el área”, explica López.

‘Palmonte’: un puente ecológico

El área de conservación privada de ‘Palmonte’ cuenta con más de 14 hectáreas aprobadas por el Ministerio del Ambiente mediante la Resolución Ministerial N° 157-2016-MINAM. Lo peculiar de la nueva ACP localizada en la región amazónica de San Martín, distrito de Chizuta, es que se encuentra en medio de dos importantes áreas naturales protegidas por el Estado: el Parque Nacional Cordillera Azul y el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera, lo cual la califica como un corredor de conservación para las especies que habitan esos espacios naturales.

La familia Butrón es la administradora y fundadora de la ACP ‘Palmonte’. Fotografía: Conservamos por Naturaleza/SPDA.

Entre las especies registradas están la huangana, el sajino, el puma, el venado colorado, el armadillo gigante, tres especies de oso hormiguero, el oso perezoso de tres dedos y una gran diversidad de anfibios, reptiles y aves.

Oso perezoso de tres dedos. Fotografía: Wikifaunia.

Otro punto que caracteriza a la nueva área de conservación es que la gestiona una familia. “La idea nació como un área de conservación simple, pero luego de dos años nos enteramos que podíamos hacer un área de conservación con certificación legal y poco a poco nos fuimos asesorando de instituciones que ven el tema como la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) para poder alcanzar este título”, dice a Mongabay, Óscar Butrón, parte del equipo familiar de ‘Palmonte’.

El equipo familiar lo conforman la esposa de Óscar, su hermano y su cuñada, Lucía Eslava, quien junto con Óscar figuran como los titulares de la nueva ACP. “Es un proyecto a largo plazo, no solamente es para nuestra generación sino para las que vienen”, dice. Para ello toda la familia tiene como principio que la ACP es autosostenible y para cumplirlo tienen otros proyectos.

Así es como nace Dakú, una marca de barras energéticas elaboradas a base de cacao. ‘Dakú’ significa ‘felicidad’ en awajún porque es así como se siente la familia Butrón por poder cuidar un pedacito de selva. Sin embargo, no todo queda en familia, también elaboran información científica de la fauna y flora del lugar para que la población en general conozca de la riqueza ecológica de ‘Palmonte’.

Las barras energéticas Dakú es uno de los negocio sostenibles que permite autogestionarse a la ACP ‘Palmonte’. Fotografía: Conservamos por Naturaleza/SPDA.