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¿Qué esperan encontrar los científicos con las cámaras trampa en los árboles?

Sakis grises (Pithecia irrorata). En total, se registraron 25 especies arbóreas de 12 familias de mamíferos utilizando los puentes naturales. Foto cortesía de SCBI-CCS

Sakis grises (Pithecia irrorata). En total, se registraron 25 especies arbóreas de 12 familias de mamíferos utilizando los puentes naturales. Foto cortesía de SCBI-CCS

  • Una serie de cámaras remotas colocadas en árboles pueden detectar una amplia variedad de vertebrados arborícolas diurnos y nocturnos y ayudar a evaluar la presencia de especies en relación con factores ambientales.

Los investigadores de vida silvestre están extendiendo el uso de cámaras trampa —cámaras remotas activadas por movimiento animal— para estudiar animales arborícolas y su uso del dosel arbóreo.

Las cámaras trampa brindan evidencia fotográfica de especies que son raras, escurridizas, nocturnas o de algún modo difíciles de fotografiar en persona. Desde la década del 90, los científicos han utilizado cámaras trampa para hacer inventario de comunidades vertebradas, confirmar la presencia de especies enigmáticas o raras, determinar los límites de la zona de distribución de una especie, examinar la estructura de una comunidad mamífera, comparar la dinámica estacional de presencia animal, y calcular la abundancia de especies con marcas únicas de cada ejemplar (por ej. tigres).

El uso de cámaras trampa es bastante rentable, lleva poco esfuerzo y no es invasivo, y las cámaras recogen datos de día y de noche sobre una amplia variedad de especies, incluidas aquellas que evitan a las personas.

Tigre de Sumatra curioso tomado por la cámara. Las marcas en los tigres y en otros animales rayados o manchados pueden ser utilizadas para identificar ejemplares. Foto: Arddu, Creative Commons.

Unas tres cuartas partes de los vertebrados del bosque tropical y gran parte de los mamíferos viven en las copas de los árboles. Los animales arborícolas pueden ser particularmente vulnerables a la pérdida y degradación del bosque; sin embargo, son difíciles de estudiar y monitorear. La vegetación puede ser densa, y ver animales a 20 o 40 metros de altura es, en el mejor de los casos, todo un desafío.

Los estudios de transección lineal estándar, realizados a pie o en vehículo, pueden detectar la mayoría de las especies de primates, que son, principalmente, diurnas y llamativas, pero muy pocas veces se encuentran otras especies, en especial aquellas nocturnas o enigmáticas. Estos estudios también son más trabajosos y requieren un equipo capacitado para cubrir cientos de kilómetros hasta obtener suficientes muestras como para calcular la densidad de población.

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Los árboles permiten ver los animales del bosque

Las cámaras trampa ofrecen un enfoque alternativo para estudiar los vertebrados en las copas de los árboles. Algunos estudios pasados, incluidos un estudio del 2004 sobre monos capuchinos de pecho amarillo y una investigación del 2007 sobre la búsqueda de alimentos del kinkajú, utilizaron cámaras remotas para estudiar una especie en particular, en una capa relativamente baja del dosel.

En la actualidad, los científicos están probando la utilidad de las cámaras trampa para hacer inventario de mamíferos arborícolas; armar un modelo de la distribución local de las especies según la presión de caza; y evaluar el uso del dosel por parte de los animales. También compararon el costo y esfuerzo relativos de las cámaras trampa, en relación con inventarios sobre el terreno, para detectar la presencia de especies arborícolas. Mongabay-Wildtech revisó varios de estos estudios, todos los cuales fueron realizados en Perú, y hace un informe sobre algunos de los desafíos y soluciones en la colocación de cámaras en las copas de los árboles, que hay hasta el momento.

Mono maicero (Sapajus apella) trepando. Foto: Instituto Smithsonian de Biología de la Conservación – Centro de Conservación y Sustentabilidad (SCBI-CCS, por sus siglas en inglés)
  1. Llevar la tecnología de cámaras a mayor altura

El doctor Tremaine Gregory del Instituto Smithsonian de Biología de la Conservación es uno de los primeros en llevar cámaras remotas al dosel del bosque tropical.

En una publicación, del 2014, Gregory y otros colegas evaluaron la utilidad de las cámaras trampa estándar para documentar los movimientos de los animales en 13 puentes de dosel sobre un claro para una tubería de gas natural en la región del Bajo Urubamba, en Perú.

Mono lanudo usando un puente de dosel que quedó sobre el paso de una tubería. Foto: SCBI-CCS

“Al principio —explica Gregory—, consideramos colocar un radio collar a miembros de grupos primates para seguir sus movimientos… Nos dimos cuenta de que monitorear los puentes nos daría una visión mucho más enfocada de su uso. Sentarse bajo un puente durante veinticuatro horas no parecía una opción viable, por lo que comenzamos a considerar las cámaras trampa. Las cámaras trampa nunca se habían utilizado en la copa de los árboles, [pero] tuvimos una agradable sorpresa al ver que eran sumamente efectivas en monitorear los puentes”.

El equipo colocó una cámara para monitorear cada punto de conexión de cada puente, por lo que algunos puentes tenían hasta cuatro cámaras. También colocaron cámaras trampa en el suelo para ver si los mamíferos arborícolas cruzaban sin utilizar los puentes y para comparar las tasas de cruce entre los puentes y el suelo a fin de ver cuál preferían los mamíferos arborícolas.

Tremaine Gregory programando una cámara trampa para monitorear un puente de dosel. Foto: Farah Carrasco-Rueda

Con 25 cámaras colocadas durante seis meses para un total de más de 3600 días de cámaras activas, el equipo registró más de 125 000 imágenes. Más de 8200 de esas imágenes fueron especies vertebradas. La mayor parte del 97 % restante fueron activaciones falsas debido al movimiento de hojas, ramas o insectos. Esto fue muy superior a lo ocurrido con las cámaras trampa del suelo, donde la vegetación cercana había sido eliminada.

Los investigadores configuraron las cámaras para tomar tres imágenes rápidas de cada animal que pasara, por un total de 1522 “foto eventos” de un animal que pasara frente a las cámaras. En estos eventos, los investigadores registraron 47 especies vertebradas —20 mamíferos, 23 aves y 4 reptiles—, la mayoría de los cuales eran diferentes de aquellas especies capturadas por cámaras trampa similares colocadas en el suelo debajo de cada puente de dosel.

Un oso melero y su cría cruzan el puente de dosel después de la medianoche. Foto: SCBI-CCS.

El equipo de investigación descubrió que el índice de paso de animales frente a las cámaras en los árboles no disminuyó con el tiempo, lo que sugiere que las cámaras no tuvieron una respuesta negativa entre las especies objetivo. Si las cámaras suelen ser no invasivas (pero ver Schipper (2007)), pueden ser utilizadas para monitorear una serie de especies diferentes en una variedad de ambientes en todo momento, en especial donde la presencia de investigadores afecta la utilización de lugares o recursos por parte de animales.

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  1. Evaluar eficiencia y utilidad de las cámaras en comparación con estudios de transección lineal

Un estudio más reciente (2016), llevado a cabo por el doctor Andrew Whitworth, comparó el costo, el esfuerzo y las especies de mamíferos grandes detectadas por las cámaras trampa de los árboles con aquellos asociados a transectos estándares del suelo. Este equipo de investigación también evaluó la capacidad de las cámaras trampa de los árboles para registrar especies difíciles de encontrar en estratos bajos y altos del dosel.

Los investigadores colocaron 30 cámaras en dos sitios de caza en el sudeste de Perú durante tres meses para hacer un inventario de los mamíferos arborícolas. Colocaron cámaras a dos alturas distintas en el dosel, por un total de más de 2900 días de cámaras activas, y las configuraron para que tomaran una foto y un video al ser activadas.

Si bien nueve cámaras fallaron por baterías agotadas, memorias llenas por activaciones falsas, o baterías salidas durante la instalación, la colocación de cámaras detectó 18 especies mamíferas arborícolas en 339 registros, mientras que la transección lineal (diurna y nocturna) detectó 13 especies en 862 registros.

Cuatro especies detectadas por Whitworth y sus colegas mediante el uso de cámaras trampa en los árboles, en el sudeste de Perú: un oso hormiguero pigmeo (arriba a la izquierda), dos coendúes bicolor (arriba a la derecha), un mono araña negro moviéndose durante la noche (abajo a la izquierda) y un mono aullador rojo boliviano (abajo a la derecha). Foto: Whitworth et al 2016.

En este estudio, ni los inventarios de la cámara ni los del transecto capturaron todas las especies mamíferas esperadas, lo que indica que será necesario un mayor trabajo (más días de cámara o más caminatas de transecto) para detectar todas las especies.

El análisis de costo-trabajo del estudio sugirió que los costos anticipados de equipamiento, la capacitación para trepar y para utilizar la cámara, y el tiempo de instalación necesario para las cámaras trampa en los árboles pudo equilibrarse con bastante poco esfuerzo durante la recolección de datos. En general, los costos fueron similares a los de los estudios de transección lineal, que requieren menos capacitación y equipo, pero mucho más tiempo y esfuerzo para delimitar los transectos y caminarlos repetidamente.

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  1. Establecer un modelo de la ocupación de las especies en relación con la presión de caza

Un equipo de investigación liderado por el doctor Mark Bowler también comparó el uso de las cámaras trampa con los estudios de transección lineal en el registro de mamíferos arborícolas medianos y grandes en una zona de caza a lo largo del río Napo, en Perú. Además, evaluaron si podían utilizar el método de cámara trampa para establecer un modelo confiable sobre la ocupación de los animales, basado en las distancias de los accesos para la caza.

Colocaron 42 cámaras en las intersecciones de una cuadrícula grande, en árboles por donde era seguro trepar y con ramas que tocaran las de al menos otro árbol adyacente. Configuraron las cámaras para grabar videos de 10 segundos en infrarrojo, en lugar de tomar fotografías, para capturar los movimientos característicos de especies nocturnas muy similares.

Una rótula como esta para colocar la cámara ofrece flexibilidad para posicionar las cámaras en los árboles. Foto: Bowler et al (2016).

Al analizar un estudio de casi 3150 días de cámaras activas, el equipo registró más de 700 eventos (videos) de 18 mamíferos medianos y grandes, así como también de una serie de mamíferos pequeños (por ejemplo, roedores y zarigüeyas), aves y reptiles. Configuraron las cámaras para tomar una foto diaria al mediodía a fin de saber las fechas en las que fallaba la cámara.

Tanto las cámaras trampa como los 2014 km de estudios de transección lineal detectaron todos, excepto dos de las especies mamíferas diurnas medianas y grandes que se esperaban. Las cámaras también detectaron ocho mamíferos nocturnos; detectar estas especies durante un estudio de transección requeriría de una serie adicional de caminatas nocturnas. Los modelos de cada especie mostraron una tasa de ocupación baja que tendía a aumentar (aunque no demasiado) en relación con la distancia de la población más cercana.

Un par de titís cuellinegros se mueven cerca del aparato que toma su fotografía. Foto: Bowler et al (2016).
Un flash infrarrojo muestra esta zarigüeya lanuda occidental sin molestarla. Foto: Bowler et al (2016).

Desafíos

Colocar cámaras trampa en el bosque conlleva una serie de desafíos específicos; algunos son específicos a la colocación de las cámaras trampa en las copas de los árboles, incluidos los siguientes:

DESAFÍOS AL UTILIZAR CÁMARAS TRAMPA SOLUCIONES POSIBLES
Colocar las cámaras implica encontrar árboles a los que se pueda trepar de manera segura, con ramas que se conecten con las de otros árboles, y ubicación y ángulos de las cámaras que permitan capturar los animales completos. Colocar más de una cámara en cada ubicación, en diferentes ángulos y a distintas alturas, puede mejorar la probabilidad de detectar especies con patrones singulares de movimiento.
Los equipos necesitan equipamiento y experiencia para trepar, y tiempo para instalar, mantener y quitar las cámaras. No hay manera de solucionarlo, aunque despejar con anticipación el camino hacia las ubicaciones de las cámaras podría reducir el tiempo invertido. Gregory y su colega Farah Carrasco-Rueda aprendieron a trepar a los árboles y verificaban las cámaras cada dos meses.
Encontrar ubicaciones apropiadas para las cámaras a fin de que se mantengan estables y de que capturen el movimiento de varias especies en un hábitat tridimensional hace que la colocación de estas sea mucho más complicada.

A diferencia de colocar una cámara en el suelo, según comenta Gregory, monitorear las copas de los árboles requiere que las cámaras estén orientadas en diferentes direcciones y no solo hacia el frente.

Estabilidad: colocar la cámara lo más cerca del tronco posible para minimizar el movimiento y el posible daño debido al viento.

Flexibilidad: Gregory et al. (2014) crearon soportes a medida con dos rótulas que aumentaban la versatilidad en la ubicación de la cámara. “Diseñamos un soporte con tubería de PVC, correas de nailon y un par de juntas universales que nos permitieron apuntar la cámara en cualquier dirección”, describió y agregó que tal vez más empresas diseñen soportes con esas capacidades.

Las cámaras trampa para árboles generan activaciones falsas por el movimiento de hojas y ramas. Esas imágenes llenaron 11 de las tarjetas de memoria de 4 GB.

Este problema afecta a todas las cámaras trampa, pero el viento y las ramas de los árboles pueden activar la cámara y agotar la batería y el espacio en las tarjetas de memoria.

El equipo de Gregory redujo las activaciones falsas en un 80 % al quitar las hojas que estaban frente a las cámaras.

También cambiaron las tarjetas de memoria por unas de 16 GB. Estas tarjetas de 16 GB y las de 32 GB utilizadas por Bowler et al. (2016) no llegaron a agotar su capacidad antes de que fueran controladas meses después de la instalación.

Hasta un 30 % de las cámaras en los árboles falló debido al sensor de luz o a otros mecanismos internos, o al movimiento y daño por el agua o por los animales.

Las cámaras de Gregory “fueron invadidas en varias ocasiones por hormigas diminutas o termitas que se escabulleron por una válvula de seguridad en la cubierta de la cámara”.

Algunos trucos simples como hacer el estudio durante la temporada seca, colocar gel de sílice en las cámaras, o colocar lana de acero o grasa de motor alrededor de la cámara para mantener alejados a los insectos pueden ayudar a que las cámaras continúen funcionando de manera correcta por más tiempo. Gregory agregó que Reconyx, el fabricante de sus cámaras, “modificó el diseño para evitar las invasiones de insectos” al eliminar la válvula de seguridad, lo que hace que las cámaras sean más resistentes a los insectos y a la humedad.
El flash blanco puede provocar que los animales eviten la cámara y podría afectar la visión de mamíferos nocturnos, que tienen ojos sensibles para moverse en la oscuridad. Dos de los estudios utilizaron un flash infrarrojo, que produjo imágenes menos claras pero no perturbó la vida silvestre.

 

Un par de sakis de cara pelada de Vanzolini, especialistas en copas de árboles, posan para una foto en un puente de dosel. Foto: SCBI-CCS.

Un papel para las cámaras trampa en el estudio de la vida silvestre arborícola

El uso de cámaras trampa en las copas de los árboles ofrece el potencial de comprender mejor la dinámica de ocupación, la conducta y los efectos de la perturbación forestal en una serie de especies reservadas.

“Las cámaras trampa fueron diseñadas originalmente para utilizarse en el suelo, pero nuestro estudio y otros han demostrado que también son muy útiles en la copa de los árboles —sostiene Gregory—. En la copa de los árboles, las condiciones son más duras, y experimentamos tasas más altas de fallas en las cámaras y terminamos con miles de fotos [activadas] por hojas e insectos. Sin embargo, fueron muy efectivas en capturar cruces, y la capacidad de recolectar datos de manera no invasiva las hace ideales para estas circunstancias”.

No obstante, continuó diciendo que “a diferencia del suelo, donde las cámaras toman muestras en el llano, las cámaras en la copa de los árboles solo capturan eventos en ramas específicas, por lo que la muestra es un poco más parcial.

Un tití emperador utilizando un puente de dosel. Las cámaras trampa en la copa de los árboles deben colocarse para considerar el movimiento tridimensional en ramas específicas. Foto: SCBI-CCS.

Otros estudios sugieren que los transectos lineales diurnos pueden ser más rentables que las cámaras para detectar la mayoría de las especies diurnas grandes, como los primates, en zonas donde no hay caza. Las cámaras trampa tienen un costo menor por detección para especies (recelosas) que son cazadas, así como también para especies nocturnas y enigmáticas. Llevar a cabo ambas clases de estudio evaluará de manera más efectiva la comunidad mamífera completa.

Mientras que el uso de cámaras trampa puede determinar de forma viable la presencia de varias especies arborícolas en relación con factores ambientales, aún no puede ayudar a calcular la abundancia o densidad de población.

Algunas referencias útiles

Bowler, M. T., Tobler, M. W., Endress, B. A., Gilmore, M. P., & Anderson, M. J. (2016). Estimating mammalian species richness and occupancy in tropical forest canopies with arboreal camera traps. Remote Sensing in Ecology and Conservation.

Gregory, T., Carrasco Rueda, F., Deichmann, J., Kolowski, J., & Alonso, A. (2014). Arboreal camera trapping: taking a proven method to new heights. Methods in Ecology and Evolution, 5(5), 443-451.

Gregory, T., Carrasco-Rueda, F., Alonso, A., Kolowski, J., & Deichmann, J. L. (2017). Natural canopy bridges effectively mitigate tropical forest fragmentation for arboreal mammals. Scientific reports, 7(1), 3892.

Kays, R., & Allison, A. (2001). Arboreal tropical forest vertebrates: current knowledge and research trends. In Tropical Forest Canopies: Ecology and Management (pp. 109-120). Springer Netherlands.

Peres, C. A. (1999). General guidelines for standardizing line transect surveys of tropical forest primates. Neotropical Primates 7:11-16.

Rovero, F., Zimmermann, F., Berzi, D., & Meek, P. (2013). » Which camera trap type and how many do I need?» A review of camera features and study designs for a range of wildlife research applications. Hystrix, the Italian Journal of Mammalogy, 24(2), 148-156.

Schipper, J. (2007). Camera-trap avoidance by Kinkajous Potos flavus: rethinking the “non-invasive” paradigm. Small Carnivore Conservation, 36, 38-41.

Whitworth, A., Braunholtz, L. D., Huarcaya, R. P., MacLeod, R., & Beirne, C. (2016). Out on a limb: arboreal camera traps as an emerging methodology for inventorying elusive rainforest mammals. Tropical Conservation Science, 9(2), 675-698. (Un posteo del 2015 en mongabay.com muestra algunas de las fotos de este estudio)