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Brasil: bancada ruralista en el congreso pone en riesgo las zonas protegidas del país

  • Un proyecto de ley en el congreso de Brasil le pone fecha de vencimiento de 5 años a conflictos territoriales en las zonas protegidas, que podrían perder ese status si no se resuelven.
  • Actualmente hay más de 100 zonas protegidas que aún no tienen un estatus permanente, y por tanto estarían en riesgo: 17 millones de hectáreas, o sea la mitad de todas las zonas protegidas actuales en Brasil, se verían amenazadas.

¿Qué tienen el ocelote, el oso hormiguero gigante, el puma y el guacamayo jacinto en común? Viven todos en las zonas protegidas en Brasil, zonas que ahora corren el peligro de perder su estatus protegido si un proyecto escrito recientemente por la bancada ruralista se convierte en ley.

El Proyecto de ley 3751/2015 marcaría un vencimiento de cinco años para resolver cuestiones de tierra y conflictos territoriales en las zonas protegidas. Si estas cuestiones no se resolvieran dentro de ese plazo, una zona protegida podría perder su estatus protegido.

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En Brasil, hay una diferencia entre la creación de una zona protegida y la implementación de su protección. Cuando se crea una zona protegida en primer lugar, esto no afecta inmediatamente a la tenencia de tierras. Hay que negociar con los terratenientes actuales y pagar indemnizaciones por la tierra para transferirla a la protección gubernamental. Todo esto pasa durante la fase de implementación del proceso de protección de tierras, que puede durar años o décadas.

Un ocelote (Leopardus pardalis) que acecha a su presa. La aprobación del Proyecto de Ley 3751/2015 pondría en gran peligro la biodiversidad extraordinaria de Brasil. Imagen: Rhett A. Butler para Mongabay.

La nueva ley, si el Congreso nacional la aprueba y el presidente la firma, creará un cortocircuito en este proceso. Actualmente hay más de 100 zonas protegidas que aún no han visto su estatus implementado de manera permanente. Si esta legislación fuera aplicada de manera retroactiva a estas zonas, que suman más de 17 millones hectáreas, o sea más de la mitad de las zonas protegidas en Brasil, estarían bajo riesgo.

Un ataque inconstitucional

En una carta publicada en Science, científicos brasileños denunciaron el proyecto y lo calificaron de ataque contra las redes que apoyan la biodiversidad. Alegaron que la legislación es incompatible con el artículo 225 de la constitución brasileña que dice que «todos tienen derecho a un medio ambiente ecológicamente equilibrado».

«En caso de aprobación, sería más fácil aplicar el principio precedente e invalidar la creación de zonas protegidas creadas antes de la ley», dijo a mongabay.org el Dr. Fernando A. O. Solveira, profesor a la Universidad Federal de Minas Gerais. «Esto afectaría no solo la biodiversidad, sino también los pueblos y tribus indígenas. No se puede calcular hasta qué punto podría hacer peligrar a los pueblos indígenas».

El parque nacional de Gandarela. Brasil tiene un sistema extenso de zonas protegidas que incluye parques nacionales, bosques y reservas autóctonas. Muchas de estas zonas de conservación se enfrentarían a la amenaza de la destrucción si el proyecto se convirtiera en ley. Imagen: Dr Lucas Neves Perillo, Director Bocaina Biologia da Conservação.

Las zonas protegidas en Brasil se conocen por ser focos de biodiversidad, por jugar un papel esencial en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, y por ser el hogar de las comunidades tradicionales, indígenas y quilombolas (asentamientos establecidos en primer lugar por esclavos fugitivos, y habitados por sus descendientes). Hay más de 2100 zonas protegidas por todo el país que conservan hábitat vital en la Amazonía, Cerrado, la Mata atlántica, Pantanal, Caatinga y los biomas marinos.

El proyecto de ley 3751/2015, redactado por el diputado federal Toninho Pinheiro (PP/ Mato Grosso), tiene específicamente como objetivo añadir nuevos términos a la Ley 9985/2000 del Sistema Nacional de Unidades de Conservación (SNUC), que gobierna el establecimiento de todas las zonas protegidas y de conservación en Brasil.

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Pinheiro pertenece al partido derechista União Democrática Ruralista, conocido como los ruralistas. El partido apoya los intereses de los dueños de propiedad privada en vez de los procesos de reforma agraria públicos o gubernamentales. La bancada ruralista en Brasil ha obtenido un poder político importante en la última década y actualmente controla al menos el 40 % de los escaños en el congreso, lo que hace muy posible la aprobación del proyecto de ley. La administración de Temer también está en deuda con los ruralista quienes votaron en bloque dos veces para evitar que continuaran las investigaciones de corrupción contra el presidente.

«Es muy probable [que se promulgaue la ley]», declaró Silveira a mongabay.org. «Muchos de los ejemplos de retroceso medioambiental vienen de Brasil. Hay muchos ejemplos de zonas protegidas en el país que han bajado de categoría o han sido reducidas. La mayoría de estos cambios han pasado desapercibidos para la población, algunas [de las votaciones] tuvieron lugar durante las vacaciones, la Noche Vieja y la Copa del Mundo, cuando los brasileños se centran más en los partidos de fútbol».

Actividades mineras en la Serra do Espinhaco en las montañas de Brasil. Los ruralistas no solo apoyan la expansión de la agroindustria en las zonas de conservación, sino también una expansión parecida de operaciones mineras a gran escala. Imagen: Dr Lucas Neves Perillo, director de Bocaina Biologia da Conservação.
El parque Sempra Viva en el estado de Minas Gerais puede verse desmantelado si el proyecto de ley se aprueba con carácter retroactivo. Imagen: Antonio Carlos de Albuquerque CC BY-SA 3.0.

Entre 1981 y 2010, 45 millones de hectáreas (alrededor de 174 000 millas cuadradas) de zonas protegidas bajaron de categoría o perdieron su estatus a causa de una reclasificación o desclasificación; el 70 % de estas pérdidas ocurrieron después de 2008 cuando la bancada ruralista se hizo cada vez más dominante. La mayoría de estos cambios se hicieron para instaurar megarrepresas hidroeléctricas en la región de la Amazonía, una política promovida por la administración de Rousseff (2011-2016) en particular. Desde que llegó al poder, el gobierno de Temer ha seguido apoyando la agenda ruralista, lo que eleva los intereses de la agroindustria y la minería a gran escala por encima de los asuntos medioambientales e indígenas.

«Este nuevo proyecto de ley es un acto sin precedentes contra nuestras zonas protegidas; prácticamente impide la creación de nuevas zonas protegidas», afirmó Silveira. «Tenemos que unir a la gente contra este proyecto, sino será aprobado. Hacemos una llamada a los brasileños para que voten contra la moción. Si eres brasileño y no quieres ver desmantelada nuestra red de zonas protegidas, por favor haz clic aquí y vota desacuerdo (discordo)».

El Comité brasileño del medio ambiente ya ha aprobado el proyecto, solo se espera el voto del Comité de finanzas e impuestos. Aunque las elecciones presidenciales puedan retrasar el proceso, es probable que el comité vote en 2018.

Mongabay contactó el diputado federal Tininho Pinheiro para solicitar sus comentarios sobre el asunto. Todavía esperamos su respuesta.

El guacamayo jacinto (Anodorhynchus hyacinthinus) en vuelo. La aprobación de legislación que cuenta con el apoyo de los ruralistas puede poner en riesgo su hábitat. Imagen: Rhett A. Butler para Mongabay.

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