Noticias ambientales

Indonesia: el feudo del aceite de palma

  • Esta es una serie de reportajes especiales que investiga en profundidad sobre la corrupción detrás de la crisis de deforestación y derechos de la tierra en Indonesia, una colaboración entre Mongabay y The Gecko Project.

El crecimiento de la palma en Indonesia suele presentarse como un milagro económico, pero hay otra versión de la historia: tratos encubiertos, asociaciones turbias, destrucción de bosques y más. Durante  nueve meses, The Gecko Project y Mongabay  investigaron lo que sucedió en Seruyan, un distrito en la región indonesia de Borneo que vivió el avance implacable de los cultivos de palma, mientras pequeños agricultores se resistían a perder sus tierras y familias de políticos corruptos se enriquecían.

Nuestra investigación siguió los rastros de papel y de dinero de empresas fantasmas,  localizamos a las personas implicadas y hablamos con aquellos afectados por las acciones de Darwan Alí, el jefe de distrito o bupati de Seruyan.

Darwan fue uno de los primero políticos elegidos democráticamente, después de tres décadas de la era Suharto. A los bupati como Darwam se les dieron enormes poderes nuevos, como la capacidad de arrendar casi todas las tierras dentro de sus jurisdicciones a quienquiera que considerasen apto para desarrollarlas. Se esperaba que con esos poderes se promovería el desarrollo de las comunidades, pero el resultado final fue completamente diferente. Esta es la historia del auge y la caída de este feudo de palma y corrupción.

Si quieres saber más sobre la industria del aceite de palma en Latinoamérica y el mundo, ingresa aquí.

1. El auge de las plantaciones

Entre 1998 y 2003, solo tres licencias fueron otorgadas a empresas de aceite de palma en Seruyan. Sin embargo, en 2004 y 2005, Darwan Alí emitió 37, que, colectivamente, cubren un área de casi medio millón de hectáreas, más de 80 veces del tamaño de Manhattan. Los bupatis como Darwan aprovecharon  su control sobre las transacciones de tierras y su poder para otorgar  licencias de funcionamiento para las empresas, lo que produjo una explosión en la deforestación de la zona. La historia completa aquí

Una extensión de árboles de aceite de palma en el distrito de Seruyan, 2017

2. La resistencia: los que se enfrentaron a la corrupción

Las primeras expropiaciones de tierras fueron un duro golpe para los habitantes de Seruyan. Grandes multimillonarios se convirtieron en grandes terratenientes del distrito. Los habitantes de las aldeas perdieron sus granjas, los ríos fueron contaminados, los mejores puestos de trabajo en las plantaciones fueron asignados a forasteros que se veían como más capacitados y no se pagaba lo suficiente a los jornaleros que recogían fruta como para vivir con dignidad. Cuando los habitantes se organizaron para protestaron, también fueron amenazados.  La historia completa aquí

James Watt, agricultor de Seruyan, en un principio confió en Darwan.

3. Corrupción: las empresas fantasmas detrás del auge de la palma

Detrás del avance de la palma se tejió un elaborado plan para crear empresas fantasma en nombre de los parientes y compinches de Darwan, dotándoles con licencias de miles de hectáreas de tierras y para luego venderlas a alguno de los mayores conglomerados de aceite de palma de la región. Esta modalidad no sólo volvió ricos a quienes se involucraron, sino que convirtió casi  la totalidad de la franja sur del distrito de Seruyan, debajo del interior montañoso, en una gigantesca plantación de aceite de palma. La historia completa aquí

Darwan Ali Street en Sembuluh I, la aldea en la que creció.

4. La justicia no llega

Para quienes eran  conscientes de lo que había hecho Darwan, era evidente que había abusado de su cargo para hacer dinero para su familia, a la vez que infligió un daño considerable a las personas que lo habían elegido para representarlas. Los investigadores de la agencia anticorrupción de Indonesia, la KPK, circundaron el caso durante años, así que ¿por qué no se lanzaron? La historia completa aquí

Troncos cortados en las selvas tropicales de Seruyan eran entrelazados y flotados por el río Sekonyer hacia los centros de exportación como Sampit. Fotografía cortesía de EIAImages.

5. La dinastía continúa

Después de dos décadas de abusos de los derechos de la tierra y una deforestación guiada por la plantación, la propuesta es que todo el aceite de palma del distrito sea declarado “sostenible”. Seruyan serviría, como dijo un funcionario, como “modelo para otros distritos, no solo en Kalimantan Central sino también en Indonesia, para el desarrollo sostenible del aceite de palma”.  La historia completa aquí

Ahmad Ruswand, hijo de Darwan,i en su casa en Sampit.

****

** La historia completa se puede leer aquí.