Noticias ambientales

Degradación ambiental y sobrepesca: problemas en los ecosistemas acuáticos

Conservación Magdalena Medio. El bagre rayado del Magdalena vive sus primeros tres años en las ciénagas y luego migra al río. Foto: Mauricio ‘El Pato’ Salcedo – WCS Colombia.

El bagre rayado del Magdalena vive sus primeros tres años en las ciénagas y luego migra al río. Foto: Mauricio ‘El Pato’ Salcedo – WCS Colombia.

  • El bagre y el bocachico son dos de las especies más amenazadas por sobrepesca y por la degradación de sus hábitats. Minería, generación hidroeléctrica, erosión y contaminación entre las principales amenazas.
  • Trabajar con los pescadores en temas conservación es una tarea prioritaria. Son ellos los que mejor conocen los peces y los menos interesados en que se extingan.

El estudio de los peces de agua dulce ha sido la gran pasión del biólogo colombiano Mauricio Valderrama. Su trabajo ha sido reconocido en las diferentes entidades con las que ha trabajado: el antiguo Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA); el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente (Inderena), que luego se convertiría en el Ministerio de Ambiente; la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); y la Fundación Humedales, organización que fundó hace casi 20 años.

Valderrama entendió que si quería conocer más sobre los peces también debía conocer más de los pescadores, ya que son ellos quienes guían su trabajo y le otorgan datos que de otra manera sería casi imposible obtener.  Vincularlos a la conservación es indispensable para que las poblaciones de muchos de los peces de agua dulce en Colombia mejoren a largo plazo.

El bagre rayado del Magdalena, una especie endémica de Colombia y en categoría En Peligro de extinción es uno de los peces en los que se centran los estudios de Valderrama. Foto: Mauricio Valderrama.

¿Cuáles son las principales amenazas que enfrentan los peces de agua dulce en Colombia?

Mauricio Valderrama (M.V.): Los humedales son los ecosistemas más amenazados del mundo, están desapareciendo aceleradamente y ese es el principal problema. El hábitat de los peces se está degradando, especialmente en las planicies inundables.

Yo diría que la alteración de las ciénagas, la regulación de los ríos y sus problemas por minería y  generación hidroeléctrica son las principales amenazas.

¿Por qué es importante trabajar con los pescadores cuando se hace conservación de peces?

M.V.: El pescado es un recurso natural que es un bien común, es decir, que es de todos. Además, es de acceso abierto. Esto lo convierte en un recurso estratégico porque alguien lo está usando, pero esa misma condición lo hace vulnerable.

Conservar los peces es una de las tareas más prioritarias y urgentes que hay. Nadie que vive en las riberas de un río como el Magdalena [el más grande e importante de Colombia] tiene problemas de desnutrición, lo mínimo que necesitan lo obtienen de la pesca.

Pesca con atarraya en el río Magdalena. Foto: Juanerre / Flickr.

Los pescadores son los menos interesados en que el pescado se acabe y es importante trabajar con ellos porque nos aportan información y son ellos los que tienen que participar en los procesos de conservación.

¿Qué problemas enfrenta la pesca en ríos y ciénagas? 

M.V.: El pez no es carismático y el pescador es invisible para el país, para las administraciones. Es increíble cómo para los mismos municipios ribereños el pescador no existe. Una de las tareas enormes es visibilizarlo. Un investigador no puede trabajar sin los pescadores, sin ellos no tendríamos acceso al conocimiento real de los peces.

¿Cuáles son las especies y zonas más críticas?

M.V.:  Por ejemplo, la cuenca del Magdalena es rica en pesca, hay cerca de 240 especies, de las cuales 45 son sujetas de aprovechamiento. De esas 45, cinco aportan cerca del 70% de la producción pesquera y entre esas está el bagre rayado del Magdalena (Pseudoplatystoma magdaleniatum) y el bocachico (Prochilodus magdalenae), seguido de otras como el blanquillo y el capaz.

Tanto el bagre como el bocachico tienen cierto grado de amenaza porque tienen mucha presión de pesca pero también porque sus ambientes se están deteriorando mucho. Esas son las dos especies que hay que conservar a como dé lugar en la cuenca.

En 2014, el Ministerio de Ambiente incluyó al bagre rayado del Magdalena en su lista de especies en peligro. Foto: Nadya Chaves – Universidad Nacional.

Si el bagre disminuye o desaparece, ¿qué cambios se pueden dar en ese ecosistema?

M.V.: El bagre es carnívoro y por lo tanto ejerce un control natural para muchas especies que son su presa. Si él no existiera empezarían a abundar otras especies que podrían transformar todas las relaciones de las comunidades de peces pues no habría quién las controle. Habría un cambio en la estructura de la comunidad de peces tan grave que podría cambiar todo el proceso de pesca en la cuenca.

Además, se daría un gravísimo problema social. En el Magdalena es la única especie que tiene una pesquería especializada, hay pescadores que sólo pescan bagres. Los demás pescadores pescan diferentes especies.

También es importante considerar que si el bagre desaparece no lo hará por culpa de la pesca. El pescador contribuye a afectar las poblaciones pero no va a extinguir la especie.  Lo que podría pasar es que las condiciones ambientales se hayan agravado y antes de que desaparezca el bagre, desaparecerán muchas otras especies.

*Imagen principal: El bagre rayado del Magdalena vive sus primeros tres años en las ciénagas y luego migra al río. Foto: Mauricio ‘El Pato’ Salcedo – WCS Colombia.

Videos Mongabay Latam | La situación ambiental en Colombia




Conoce más de la situación ambiental en Colombia: Hidroituango, los hipopótamos de Pablo Escobar, los indígenas de Sierra Nevada y más.

 

Si quieres conocer más sobre la situación ambiental en Colombia, puedes revisar nuestra colección de artículos. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al boletín aquí o seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.