‘Una imágen apocalíptica’: se descubren más de 330 ballenas muertas en Chile

  • En junio de este año, unos científicos identificaron 337 ballenas Sei en el Golfo de Penas, en la costa más al sur de Chile.  
  • En un análisis, el equipo mostró que todas las ballenas murieron durante el mismo episodio, alrededor del mes de marzo.
  • Los investigadores están examinando todas las causas naturales, pero no pueden presentar sus conclusiones hasta que su estudio sea revisado y publicado.

En abril de este año, la directora de la estación de estudio de campo Huinay en la Patagonia chilena, Vreni Häussermann, descubrió junto a su equipo casi 30 ballenas Sei muertas en el Golfo de Penas al sur de Chile mientras estudiaban la fauna marina de la región. Las ballenas Sei (Balaenoptera borealis) pertenecen a la familia de ballenas baleen, y pueden llegar a medir 15 metros de largo y pesar alrededor de 45.000 kilogramos.

Cuando regresó a Puerto Montt, una ciudad al sur de Chile, Häussermann avisó al Servicio Nacional de Pesca. Los agentes del Servicio Nacional de Pesca estudiaron la situación, y en una declaración oficial publicada en mayo, dijeron que alrededor de 20 ballenas se habían varado en la costa del sur del país. El varamiento de ballenas no es poco común a lo largo de la costa chilena, pero Häussermann estaba convencida de que la cantidad de ballenas muertas era mucho más grande de lo que dictaba el estudio oficial.

Con el apoyo financiero de la Waitt Foundation (asociada a la National Geographic Society), Häussermann y Carolina Simon Gutstein de la Universidad de Chile y el Consejo de Monumentos Nacionales en Santiago, decidieron partir en una expedición de cuatro días a bordo de un avión pequeño de cuatro plazas, para así inspeccionar la zona alrededor del Golfo de Penas. Con el uso de fotos aéreas de alta resolución y de fotos satelitales, Häussermann y Gutstein identificaron 337 ballenas Sei muertas dentro del área. El análisis del equipo mostró que todas las ballenas habían muerto alrededor de marzo de este año, como parte de un mismo episodio. De acuerdo a los científicos, este había sido el varamiento de ballenas más grande que ocurriera en tan corto tiempo. “Estamos todos asombrados con los resultados”, le dijo Häussermann a Mongabay. “Fue una imagen apocalíptica, y ninguno de nosotros había visto nada como esto antes”.

Vreni Haussermann and her team first discovered dead sei whales in southern Chile in April 2015. Photo by Vreni Haussermann.
Vreni Haussermann y su equipo fueron los primeros en descubrir ballenas Sei muertas al sur de Chile en abril de 2015. Foto de Vreni Haussermann.

Sin embargo, Häussermann no quiso comentar sobre las posibles causas de la muerte de las ballenas Sei.

“Estamos estudiando todas las causas probables, pero no puedo dar a saber nuestras conclusiones antes de que se publique el estudio, porque primero debe ser revisado”, dijo.

Häussermann si pudo revelar que ella y su equipo habían terminado de analizar más de 10.000 fotos, varias horas de grabaciones en video, y otros datos que fueron recogidos durante su expedición.

Una de las posibles causas de la muerte de las ballenas de acuerdo a Häussermann y a otros expertos, es la marea roja — una proliferación de algas tóxicas que envenenan a las ballenas y que puede que haya causado el varamiento de ballenas en otras ocasiones.

“La muerte a gran escala es poco común para las ballenas baleen porque típicamente no se juntan como las ballenas dentadas”, dijo Häussermann. “Este es un caso muy raro, y el más grande que haya ocurrido al mismo tiempo y en un mismo lugar”.

Vreni Haussermann surveying the coast of southern Chile for dead sei whales. Photo by Vreni Haussermann.
Vreni Haussermann examinando la costa del sur de Chile. Foto de Vreni Haussermann.
Dead baleen whales spotted from the aircraft. Photo by Vreni Haussermann.
Ballenas baleen muertas, vistas desde el avión. Foto de Vreni Haussermann.
The team identified 337 dead whales in total. Photo by Vreni Haussermann.
El equipo identificó un total de 337 ballenas muertas. Foto de Vreni Haussermann.
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