- En el inicio de las negociaciones de los países para abordar la desertificación y restauración de la tierra, se excluyeron temas clave de la agenda de sociedad civil, que incluye a pueblos indígenas, comunidades locales, mujeres y jóvenes.
- Además, por otros motivos, Rusia también objetó la agenda y ambos países obligaron a la Presidencia a modificar la agenda original para destrabar la cumbre.
- Si bien la decisión no ha impactado aún en la participación de sociedad civil y pueblos indígenas dentro de la convención, representa un retroceso para espacios que estos sectores habían ganado en la sesión anterior, conocido como Caucus.
- Los Caucus son la oportunidad de los representantes de estas poblaciones, junto con organizaciones acreditadas, para expresar inquietudes y demandas que puedan influir en las decisiones finales.
El arranque de la cumbre global que busca reducir la degradación de los suelos, aumentar su resiliencia ante la sequía y garantizar un uso sostenible de la tierra, la COP17, ha marcado un duro desafío para los pueblos indígenas y la sociedad civil, luego de que varios temas clave para estos sectores fueron excluidos de la agenda oficial de la convención.
Estados Unidos (país que se ha retirado de las otras grandes convenciones de Naciones Unidas: biodiversidad y cambio climático) se opuso a debatir temas de participación de la sociedad civil, sinergias y género, mientras que Rusia cuestionó el marco estratégico posterior a 2030, luego de que uno de sus científicos no fue incorporado a uno de los comités de la convención. La Presidencia de la cumbre, que se lleva a cabo en Ulán Bator, Mongolia, adoptó la agenda de forma provisional, pero los temas quedaron pendientes de consultas.
Esta decisión va en contra de uno de los espacios históricos que los pueblos indígenas habían obtenido recientemente para garantizar su participación en este evento, el Caucus. Se trata de un mecanismo establecido para que las comunidades y organizaciones acreditadas puedan elegir representantes que vigilen reuniones, revisen acuerdos y exijan demandas comunes para garantizar que sus posiciones sean tomadas en cuenta en los procesos.
Lo que prometía ser un mayor espacio de participación indígena y de la sociedad civil en las negociaciones para restaurar los suelos parece reducirse.
“Ninguna negociación, por exhaustiva que sea, nos permitirá alcanzar un consenso al respecto”, argumentó la delegación estadounidense para pedir que se retirarán estos puntos de la agenda y ahorrar “un valioso tiempo de negociación”.
Liderazgos indígenas que participan en esta COP17 fueron consultados por Mongabay Latam para explicar cómo pesa la ausencia de estos puntos clave de la agenda en estos espacios de negociación y las medidas que buscan ejercer en estas dos semanas de conversaciones y debates.

¿Qué son los caucus y por qué importan?
El Caucus indígena es un esfuerzo histórico que nació hace dos años —en la COP16 realizada en Riyadh, Arabia Saudita— con el objetivo de garantizar que las perspectivas y prioridades de los pueblos indígenas estuvieran representadas en la cumbre. Para la convención en Ulán Bator, Mongolia, se esperaba una consolidación de este espacio. Sin embargo esta ventana de participación se vio reducida desde el inicio.
La decisión de los países no solo afecta al Caucus de Pueblos Indígenas, sino a otros que fueron creados en temas de género o juventudes, pues todos estos grupos están considerados como parte de la sociedad civil en los procesos de la convención.
Hindou Oumarou Ibrahim, mujer pastora del pueblo mbororo, de Chad, y directora del Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático (FIPICC) explica a Mongabay Latam que existen dos tipos de caucus que actualmente se realizan en estos espacios. Uno de ellos es informal, con representantes de las siete regiones socioculturales del mundo, con quienes se dialoga en busca de un consenso.
“Entendemos que somos diversos y concordamos en discutir y tener nuestras posiciones juntos. Este entendimiento común nos ayuda a definir nuestros derechos, nuestro conocimiento, nuestras participaciones completas y efectivas”, explica la lideresa.

Por otro lado, dice que el caucus formal es aquel lanzado en la COP16 y que separa el mismo ejercicio para comunidades locales. “Este puede ser un cuerpo consultivo, un consejero de las diferentes actividades dentro de las convenciones que pueden tener los Estados miembros y los pueblos indígenas”, agrega.
En esta COP17 se esperaba avanzar en lo que se conoce como “términos de referencia” que son los documentos que describen la función de este caucus, sus alcances y responsabilidades para avanzar en su consolidación. Sin embargo es algo que quedaría pendiente, luego de que los países decidieron que forma parte de los temas que no se revisarían.
Para Marioly Sánchez Santibáñez, socia de la organización AIDER y representante del Panel de sociedad civil de la convención, se trata de un retroceso para la discusión y el reconocimiento de las diferentes necesidades que tienen los pueblos indígenas y comunidades locales al enfrentar la desertificación en sus territorios.
“Tendrían que haberse aprobado en esta COP la creación del Caucus de Pueblos Indígenas y el Caucus de Comunidades Locales. Estos grupos han venido trabajando, han invertido recursos, tiempo, esfuerzos para poner por escrito una propuesta de términos de referencia que lleve a la creación de estos caucus y ahora estamos hablando de dos años más de esperar un reconocimiento que indudablemente hubiera podido acelerar mucho las iniciativas y el intercambio entre estos grupos”, dice la representante a Mongabay Latam.
Gregoria Jiménez, presidenta de la Organización de Desarrollo Étnico-Comunitario (Odeco) del pueblo Garífuna de Honduras y parte de la Coalición Internacional de Territorios y Pueblos Afrodescendientes de América Latina y el Caribe (CITAFRO), considera clave que se respete la cosmovisión de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
“Esa ha sido parte de las discusiones, que no sea algo pensado de arriba hacia abajo, queremos ser parte de lo que va a significar este caucus, cuál va a ser su rol y sobre todo cuál va a ser la posibilidad de poder tomar decisiones, tener voz y voto”, expresa la lideresa a Mongabay Latam.

Oumarou señala una contradicción en esta COP17, cuando por un lado se excluye a pueblos indígenas y sociedad civil de temas de agenda y por otro lado se busca la restauración de los territorios que las comunidades habitan.
“Es el desalojo de los pueblos. Somos los guardianes del territorio. No pueden hablar de nuestro hogar sin nosotros. No estamos con quienes toman las decisiones en la mesa. Ni siquiera en el papel de observadores podemos estar. Esta es una forma de colonización”, expresa la lideresa africana, quien considera que no se puede implementar acuerdos sin el conocimiento tradicional indígena.
“Si nos excluyen y toman el negocio agrícola van contra el objetivo de la convención, destruir más el territorio en lugar de protegerlo. Tenemos nuestro conocimiento y evidencia científica que dice cómo estamos protegiendo el territorio”, advierte.
Este 18 de agosto, integrantes del Panel de Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) de la Convención emitió una declaración ante la exclusión de temas de este sector en la agenda oficial, en el que advierten que los puntos que se dejan fuera son clave para el futuro de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, así como de medidas basadas en la ciencia.
“Los pueblos indígenas son titulares de derechos, poseedores de conocimientos y custodios de más de la mitad de la superficie terrestre del mundo. No son partes interesadas que deban ser consultadas a posteriori”, expresaron representantes de la sociedad civil.
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Pueblos indígenas defienden sus espacios en la COP
Al cuarto día de la COP17, las representaciones indígenas realizaron una protesta al interior de la convención para exigir que los temas que fueron excluidos de las negociaciones, y que son prioritarios para sus pueblos, sean tomadas en cuenta en la agenda.
Onel Inanadinia Masardule, líder kuna, consultor del Consejo Internacional de Tratados Indios e integrante de la Fundación para la Promoción del Conocimiento Indígena, coincide con Jiménez en que deberán trabajar en los documentos que sienten las bases del caucus indígena para una mayor participación en las negociaciones.
“Es muy importante que estos términos de referencia tengan insumos para que los países sepan lo que los pueblos indígenas estamos solicitando, que nuestra voz sea escuchada de manera independiente a otros actores de sociedad civil”, dice el defensor a Mongabay Latam.

Ante el bloqueo a la participación de los pueblos indígenas en esta COP17, Inanadinia también espera que otros países ayuden a proteger e incluir la voz de pueblos indígenas en las negociaciones.
“Nos hace un llamado a tener aliados estratégicos y que los países aliados puedan también indicar por qué es importante el ítem de sociedad civil”, señala.

Durante la sesión donde Estados Unidos y Rusia pidieron no incluir en la agenda temas de la sociedad civil, únicamente la Unión Europea y Brasil se pronunciaron por mantener a este sector en las reuniones y negociaciones.
“Apoyamos la agenda tal como se ha planteado y respaldamos la inclusión continua, en particular, del trabajo sobre género, el plan de acción de género y las sinergias con los demás tratados”, dijo la delegada de la Unión Europea en el primer día de la convención.
Jiménez agrega que se busca también trabajar para que dentro de las declaraciones que emita la sociedad civil durante las negociaciones se reconozca el papel de los pueblos afrodescendientes en esta convención, algo que oficialmente ya ocurrió con las cumbres de biodiversidad y cambio climático.
“La experiencia de estar aquí es también permitir esa posibilidad de que haya un reconocimiento de derechos de los pueblos afrodescendientes, ya que hemos sido parte de las comunidades que han mantenido el ecosistema. Estamos haciendo esa labor en muchos de los territorios que están siendo sacrificados y que están pasando por procesos de desertificación”, sostiene Jiménez.

Oumarou agrega que la defensa del reconocimiento a los pueblos indígenas en estos espacio también implica proteger el multilateralismo.
“Esta es una plataforma única alrededor del mundo para que los actores no estatales, incluidos los pueblos indígenas, se sientan y resuelvan los problemas. El mundo necesita soluciones de todos para la crisis que todos enfrentan”, expresa la lideresa.
Ante el aplazamiento de otros puntos que implican la participación de organizaciones civiles, el Panel de organizaciones llamó a la Presidencia de la COP17 y a los Estados a garantizar que los pueblos indígenas, las comunidades, pastores, agricultores, mujeres y jóvenes tengan una participación real en la convención, así como en las sesiones de redacción y toma de decisiones finales.
“La neutralidad en la degradación de la tierra no se logrará sin las personas que viven y trabajan en ella ni sin la adopción de enfoques basados en la ciencia, junto con el conocimiento indígena. Solicitamos a la Presidencia y a todas las Partes que demuestren, de hecho y no solo de nombre, que esta es una COP de acción, comenzando por reincorporar estos puntos a la agenda”, declararon en el documento.
Sánchez espera que en los siguientes días de la COP, los países inconformes con haber retirado los temas de agenda puedan encontrar un mecanismo para generar una nueva discusión que permita retomar estos espacios para pueblos indígenas y sociedad civil.
“La próxima semana es el segmento de alto nivel, llegan representantes de ministerios, quizás eso pueda también de alguna manera reactivar a aquellos países. Nosotros seguiremos esperando para regresar a la agenda, tenemos todo preparado para seguir adelante y discutir los temas”, sostiene.
*Imagen principal: los temas clave de pueblos indígenas y otros actores de la sociedad civil fueron excluidos de la agenda oficial hasta el momento. Foto: Gonzalo Ortuño López