- El Arrecife Mesoamericano, la barrera de coral más prolongada del hemisferio occidental, se extiende unos 1000 kilómetros a lo largo de las costas caribeñas de México, Belice, Guatemala y Honduras.
- De acuerdo con la última entrega del Reporte del Arrecife Mesoamericano, una evaluación periódica de su estado, el peor blanqueamiento de coral registrado redujo la cobertura coralina del arrecife.
- Aunque el estado general del Arrecife Mesoamericano sigue siendo “malo”, según el informe, se registró una mejora por primera vez en cinco años.
- El informe atribuye esta evolución positiva al aumento de las poblaciones de peces debido a la aplicación eficaz de las normas pesqueras por parte de las autoridades regionales.
El año 2024 trajo consigo el verano más caluroso jamás registrado en el hemisferio norte, que apenas superó el récord de 2023. La tendencia, impulsada en gran medida por el cambio climático causado por los humanos, según la NASA, provocó el peor blanqueamiento registrado entre las delicadas poblaciones de corales de todo el mundo. Esto incluye el mar Caribe, que alberga el Arrecife Mesoamericano, la barrera de coral más prolongada del hemisferio occidental.
De acuerdo con la última entrega del Reporte del Arrecife Mesoamericano, una evaluación periódica de su estado, el blanqueamiento de coral de 2024 redujo la cobertura coralina del arrecife. Sin embargo, aunque el estado general del Arrecife Mesoamericano sigue siendo “malo”, en realidad, este mejoró por primera vez en cinco años, una evolución positiva que el informe atribuye a un aumento en las poblaciones de peces debido a la aplicación eficaz de las normas pesqueras.
El Arrecife Mesoamericano se extiende unos 1000 kilómetros a lo largo de las costas de México, Belice, Guatemala y Honduras. Se considera un punto crítico de biodiversidad y cuenta con más de 60 tipos de corales y más de 500 especies de peces, junto con tortugas marinas en peligro de extinción y la congregación más grande del mundo de tiburones ballena (Rhincodon typus). Esta biodiversidad atrae a millones de buceadores turísticos cada año. Casi dos millones de personas también dependen del arrecife para su sustento.
El Reporte del Arrecife Mesoamericano es el resultado de un esfuerzo integral de monitoreo y evaluación por parte de Healthy Reefs for Healthy People, un programa de asociación internacional para evaluar y proteger los arrecifes de coral de la región. El grupo difundió el primer informe en 2008 y publica actualizaciones cada 2 o 3 años, basándose en el monitoreo colaborativo que utiliza métodos estandarizados para recopilar datos de cientos de puntos. Para el informe de 2024, 93 recopiladores de datos de 42 organizaciones de conservación de arrecifes monitorearon un total de 286 puntos.

Mucho blanqueamiento, mala calidad del agua
De acuerdo con el informe, el 62 % de los 286 puntos del Arrecife Mesoamericano monitoreados se encuentra en condiciones “malas” (39 %) o “críticas” (23 %). Además, desde el informe de 2022, la cobertura coralina disminuyó del 19 % al 17 %, sin contar la mortalidad que ocurrió después de que finalizó el estudio.
Una de las razones principales de este declive es el blanqueamiento, en el que el aumento de la temperatura del agua hace que los corales expulsen las algas simbióticas productoras de alimento que viven en sus tejidos. El blanqueamiento hace que los corales se vuelvan blancos, los debilita y puede matarlos si las condiciones no mejoran para que puedan recuperarse.
El informe afirma que este año “el arrecife sufrió el peor blanqueamiento registrado, afectando al 40 % de los corales, con mortalidad severa en sitios icónicos”.
En Tela, Honduras, la vista de los arrecifes blanqueados era “inquietante”, dijo a Mongabay Paolo Guardiola, biólogo e instructor de buceo de Coral Reef Alliance, una ONG con sede en Estados Unidos que ayuda a grupos locales de conservación de arrecifes. Según Guardiola, que se ofreció como voluntario para recopilar datos para el informe, en el breve lapso transcurrido entre las primeras inmersiones de recopilación de datos en marzo y las últimas en octubre, el blanqueamiento y las algas habían matado vastas franjas del arrecife que estaba estudiando.
“Era como flotar sobre un cementerio infinito”, dijo Guardiola a Mongabay.

Daniel García, jefe del Departamento de Áreas Protegidas del Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre de Honduras, afirmó que el blanqueamiento histórico de 2024 es apenas el comienzo. “Al ver el calentamiento global, vemos el blanqueamiento, están íntimamente relacionados”, dijo a Mongabay.
Según García, que no participó en la elaboración del informe, el blanqueamiento de 2024 debería inspirar la colaboración para reducir al máximo los factores de estrés relacionados con el cambio climático.
Otro factor del declive de la cobertura coralina del Arrecife Mesoamericano fue la mala calidad del agua, según el informe. Señala “niveles de nutrientes de regulares a pobres o inaceptables” en todo el arrecife y niveles de oxígeno “de regulares a pobres” en el 64 % de los lugares muestreados. Además, el 74 % de las muestras contenía microorganismos patógenos de aguas residuales humanas que superaban los límites aceptables según el Convenio de Cartagena, un tratado para limitar la contaminación marina en el Caribe que entró en vigor en 1986.
Según Guardiola, uno de los principales motores de los cambios en la calidad del agua que afectan al Arrecife Mesoamericano son los numerosos ríos centroamericanos que vierten aguas residuales al océano durante las lluvias torrenciales.
El informe también revela que el 1.4 % de los corales estudiados estaban afectados por enfermedades víricas y bacterianas. Señala que la cifra parece baja, pero refleja una pérdida de corales sensibles y el consiguiente aumento de especies de corales resistentes.

Un faro de esperanza
A pesar de la elevada mortalidad en algunas regiones y del blanqueamiento, el informe también revela que el estado de algunos lugares de arrecife mejoró por primera vez en cinco años, ya que los lugares en estado “regular” pasaron del 20 al 28 % y los lugares en estado “bueno”, del 5 al 9 % con respecto a 2022.
Esta evolución positiva se correlaciona con un aumento de las poblaciones de peces herbívoros en muchos lugares. Según el informe, una mayor observancia y una regulación más estricta de la pesca han permitido que las especies herbívoras, como el pez loro (familia Scaridae), aumentaran su biomasa un 30 % desde 2022 en tres de los cuatro países estudiados. Esto a su vez redujo la cobertura de algas marinas, que pueden asfixiar a los corales e interceptar el acceso a nutrientes fundamentales.
Sin embargo, el 90 % de los peces loro sigue midiendo menos de 30 centímetros y las especies que más algas comen siguen siendo escasas, según el informe, por lo que deben continuar los esfuerzos para protegerlos de la sobrepesca.
El informe subraya que estos signos positivos suponen un pequeño avance en una región enormemente afectada y vulnerable, y que el “estado general del Arrecife Mesoamericano sigue siendo ‘malo’”.

¿Y ahora qué?
El informe subraya los efectos extremos del calentamiento global y la necesidad crítica de alcanzar el objetivo climático de limitar el calentamiento a 1.5 °C (2.7 °F) por encima de las temperaturas preindustriales, según lo establecido en el Acuerdo de París de 2015. Sin embargo, el informe también hace hincapié en los beneficios tangibles que pueden tener la conservación activa de los arrecifes y la aplicación eficaz de las normas de pesca.
Guardiola elogió el informe por sacar a la luz cuestiones importantes, pero afirmó que su mayor valor radicará en que pueda incentivar la acción. “Tenemos que ir más allá de simplemente tener políticas escritas y realmente hacer cumplir la protección de los corales. Este informe demuestra que funciona”, dijo.
Las conclusiones del informe deben trascender a los “entusiastas de los arrecifes de coral”, dijo Guardiola, y ayudar a educar a las comunidades y conseguir que más gente participe en la conservación coralina.
Sin embargo, los especialistas en conservación como García se enfrentan a una realidad incómoda. “Es muy poco lo que podemos hacer, siendo un país pequeño como Honduras, para detener el aumento de las temperaturas debido al cambio climático”, manifestó. Estos países deben encontrar una postura firme en los foros internacionales para exigir responsabilidades a los países industrializados, responsables en gran medida del calentamiento global, y encontrar soluciones serias para frenar el aumento de las temperaturas, dijo García.
“Si el calentamiento global continúa, el blanqueamiento y la extinción de especies continuarán, no cabe duda”, afirmó García.
Foto de banner: una tortuga carey en los arrecifes de coral de Gran Caimán, parte del Arrecife Mesoamericano. Foto: cortesía Jason Washington / Ocean Image Bank
Esta nota se publicó originalmente en inglés en el sitio de Mongabay el 6 de diciembre de 2024.