- Charles Darwin describió el Sistema de Reservas de la Barrera del Arrecife de Belice, un complejo sistema de arrecifes de coral, atolones y cayos, como “el arrecife más extraordinario de las Antillas”.
- Según organizaciones locales y una evaluación reciente de la salud de los arrecifes, el blanqueamiento de corales sin precedentes, una enfermedad relativamente nueva llamada enfermedad de pérdida de tejido de coral pétreo y otras amenazas están afectando negativamente la salud de los corales en todo Belice.
- El Gobierno quiere identificar el 20 % del arrecife para protegerlo, parte de un esfuerzo para triplicar aproximadamente la protección de los arrecifes de coral del 7 % al 20 %.
- Mientras tanto, los grupos científicos y sin ánimo de lucro están duplicando los esfuerzos de restauración y monitoreo.
Después de que el huracán Iris diezmara el arrecife de coral del Parque Nacional Cayo Laughing Bird en 2001, muchos empezaron a ver el arrecife Patrimonio de la Humanidad de UNESCO como un cementerio de corales. Sin embargo, un pequeño grupo del pueblo costero de Placencia, Belice, a unos 18 kilómetros de la isla, vio esperanzas.
En 2006, el parque tenía solo un 6 % de cobertura de coral vivo. Para 2023, había alcanzado aproximadamente el 60 %. Ese fue el resultado de que el grupo plantara más de 92 000 fragmentos de coral dentro del arrecife periférico de una hectárea.
El grupo, Fragmentos de Esperanza (FOH, por sus siglas en inglés), es una organización sin ánimo de lucro con sede en Belice, enfocada en la restauración de los hábitats de los arrecifes de coral. Su trabajo en el Cayo Laughing Bird se considera el mejor ejemplo de restauración de arrecifes en el Caribe, pero si bien el parque se erige como un faro de esperanza para la restauración de corales, no ha sido inmune a la avalancha de temperaturas récord que tienen lugar a nivel mundial.
“En 2024 tuvimos el peor evento de blanqueamiento desde que empezamos a registrarlo alrededor de 2008”, dijo Lisa Carne, fundadora de FOH, durante una entrevista con Mongabay. Muchos de los corales plantados en Laughing Bird han sucumbido al estrés provocado por el calor extremo y las enfermedades. En el Cayo Moho, otro punto de restauración, la cobertura de coral vivo se redujo de más del 50 % a menos del 5 %, “probablemente Laughing Bird refleje reducciones similares”, dijo Carne.
No es solo Laughing Bird y Moho. El blanqueamiento de colares sin precedentes, una enfermedad relativamente nueva llamada «enfermedad de pérdida de tejido de coral pétreo» (SCTLD, por sus siglas en inglés), y otras amenazas a los corales están afectando negativamente la salud de los arrecifes en Belice, y obligaron a FOH a cambiar de tácticas.
“En los últimos dos años, cada vez hace más calor y no hemos podido plantar coral, que es lo que haríamos normalmente”, dijo a Mongabay Monique Vernon, profesional en la restauración de arrecifes de coral formada por FOH, que ha estado realizando actividades de restauración y monitoreo con el grupo durante años.
En cambio, el grupo se centró en realizar estudios de monitoreo y recopilar datos sobre el índice de blanqueamiento de corales y enfermedades de corales en emplazamientos restaurados en Belice.
“Estamos intentando organizar dos capacitaciones al año para conseguir que más beliceños se unan a ayudarnos a estudiar los corales”, dijo Vernon. En marzo, cuando Mongabay habló con ella, Vernon estaba haciendo precisamente eso: ejercer de capacitadora para un taller de FOH en Placencia para enseñar a un grupo de beliceños los conceptos básicos del monitoreo de corales y la recopilación de datos.


Según Carne, este esfuerzo científico es fundamental para identificar la variabilidad del sitio y los corales que muestran resistencia genética a los factores estresantes. Llamó a estos corales resistentes “vencedores” y dijo que encontrarlos informará futuras actividades de restauración y protección.
FOH eventualmente trasplantará fragmentos de estos vencedores a ubicaciones con menos factores estresantes, con la esperanza de que su probada resistencia en condiciones más duras aumente sus posibilidades de supervivencia y crecimiento.
“Tenemos que mantenerlo todo vigilado con el monitoreo”, dijo a Mongabay Esther Peters, experta en arrecifes de coral y sus enfermedades de la Universidad George Mason en Virginia, Estados Unidos “A menudo, hay pocos laboratorios y pocos investigadores. Debemos atraer a más personas, conseguir que se involucren y puedan informar de lo que ven a los investigadores”, dijo Peters, quien ha realizado investigaciones en Belice a lo largo de los años y recientemente ha estado trabajando cerca, en Roatán, Honduras.
‘El arrecife más extraordinario’
El Cayo Laughing Bird forma parte del Sistema de Reservas de la Barrera del Arrecife de Belice, un sistema complejo de arrecifes de coral, atolones y cayos, o pequeñas islas, que abarca 300 kilómetros y acuna la costa de la nación. Es la región central del Sistema Arrecifal Mesoamericano de casi 1125 kilómetros, que se extiende desde Yucatán, México, hasta las islas de la Bahía de Honduras, y es el arrecife más grande del hemisferio occidental.
Charles Darwin describió el Sistema de Reservas de la Barrera del Arrecife de Belice como “el arrecife más extraordinario de las Antillas”. Actúa como vivero para las especies de peces comerciales que son vitales para la economía de Belice y ofrece un hábitat para las varias especies marinas amenazadas como el manatí antillano (Trichechus manatus), el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y las tortugas verde (Chelonia mydas), carey (Eretmochelys imbricata) y cabezona (Caretta caretta).
Según WWF, una ONG con sede en Estados Unidos, que opera en Belice, el valor de los servicios que el arrecife proporciona a la economía del país en áreas como la pesca comercial, el turismo y la protección contra las marejadas ciclónicas tiene un valor de hasta 559 millones de dólares al año. Eso es significativo para un país con un PIB de alrededor de 3000 millones de dólares.

Los arrecifes de Belice en peligro
Desde 2023, los arrecifes de Belice, como los arrecifes de todo el mundo, han estado experimentando temperaturas extremas vinculadas al cuarto evento mundial de blanqueamiento de los corales, que continúa hasta la actualidad.
“Nuestros arrecifes están en peligro”, dijo Beverly Wade, directora ejecutiva del Ministerio de Economía Azul y Conservación Marina del Gobierno, a los medios beliceños durante una entrevista en abril.
El Informe del Arrecife Mesoamericano, publicado en octubre, cuantificó las amenazas y describió el estado de salud del arrecife. El informe califica la salud general del arrecife de Belice como mala, con una puntuación media del Índice de Salud del Arrecife (RHI, por sus siglas en inglés) de 2.5 sobre 5 basado en estudios en 110 ubicaciones.
Entre los seis complejos de arrecifes evaluados en Belice, cuatro se clasificaron como favorables con RHI que oscilaron entre 2.8 y 3.3, y dos se consideraron deficientes con RHI de 2.3. Un punto positivo fue un aumento en la biomasa tanto de los peces comerciales como los herbívoros desde el informe de 2022, pero la cobertura general de coral vivo del país disminuyó del 18 % al 15 % durante el mismo período.
Raphael Martínez, coordinador en Belice de Arrecifes Saludables para Personas Saludables, el programa de cooperación internacional que coordina la publicación del informe, dijo a Mongabay que la regresión de la cobertura general de coral se debió en gran medida al blanqueamiento. La mortalidad de los corales continuó incluso después de que se concluyeran los estudios para el informe de 2024, dijo Martínez.
Los corales blanqueados están, esencialmente, hambrientos. El estrés por calor interrumpe la simbiosis entre el animal de coral y las zooxantelas fotosintéticas que viven en sus tejidos, lo que obliga a las zooxantelas a desalojarse y esto deja al coral de un blanco espantoso y sin fuente de alimento.
Los corales pueden recuperarse del blanqueamiento si el estrés por calor disminuye y las zooxantelas regresan, pero a menudo estos individuos son vulnerables a las enfermedades entre dos y cuatro años después de recuperarse. Ven su crecimiento y reproducción mermados y las algas pueden crecer rápidamente sobre el coral muerto.
Sin embargo, otros factores, más allá del calor, también pueden interferir con la simbiosis que da vida. “Si el coral enferma como respuesta a los contaminantes o cambios en la salinidad o cualquier otra cosa que pueda afectar su fisiología, esa simbiosis no va a funcionar bien”, dijo Peters.

El informe de 2024 descubrió que en Belice, los altos niveles de nutrientes, sobre todo en las regiones del sur, y las concentraciones inaceptables de patógenos de las aguas residuales humanas continúan afectando el arrecife.
“Se necesitan inversiones tanto del Gobierno como del sector privado para implementar el tratamiento terciario de aguas residuales dentro de sistemas de gestión efectivos”, dijo Martínez.
Enfermedades como la banda blanca, la banda negra y la infecciosa SCTLD también amenazan los arrecifes de Belice. La SCTLD, una nueva enfermedad caracterizada por múltiples lesiones o puntos muertos en los corales infectados, se ha propagado descontroladamente en Belice desde 2019 y ha matado a los corales a un ritmo sin precedentes.
En el momento en que se publicó el informe de 2024, no se había identificado la SCTLD en el sur de Belice. En mayo de 2025 se detectó por primera vez en Laughing Bird.
Seguimiento para el futuro
Según FOH, ante las dificultades a las que se enfrentan los arrecifes de Belice, es esencial que más jóvenes beliceños se involucren en el aprendizaje sobre los corales y los métodos de monitoreo. Ali Cansino, coordinador e instructor de campo de FOH, dijo que los aprendices se convierten en los ojos y las orejas del grupo en el agua.
Nicole Leslie, residente de Placencia y guía turística que participó en la formación de marzo, le dijo a Mongabay que planea continuar participando en el trabajo de estudio de corales.
“Aprendí mucho sobre los corales, sobre los diferentes tipos de enfermedades, los códigos AGRRA y mucho más”, dijo Leslie, al referirse a los códigos estandarizados utilizados en el programa de Evaluación Rápida de Arrecifes del Atlántico y el Golfo (AGRRA, por sus siglas en inglés).
Esta colaboración internacional categoriza e identifica diferentes componentes de los ecosistemas de arrecifes de coral y facilita la recopilación y el análisis de datos para rastrear la salud y los cambios de los arrecifes a lo largo del tiempo.
“Todos los días, salgo y veo la diferencia en el coral y en qué poco tiempo cambia todo”, dijo Leslie.
“El monitoreo y la recopilación de datos son importantes para guiar la gestión y la política, mantener a las comunidades comprometidas, evaluar la efectividad de nuestras AMP y apoyar la financiación y la investigación”, dijo Martínez.

Durante la entrevista de abril, la directora ejecutiva del Ministerio de Marina, Wade, dijo que el gobierno de Belice está buscando identificar el 20 % del arrecife para protegerlo plenamente, parte de su compromiso bajo el Bono Azul de Belice de triplicar aproximadamente la protección de los arrecifes de coral del 7 % al 20 %.
El Bono Azul de Belice es un acuerdo histórico de canje de deuda, firmado en 2021, que desbloquea más de 160 millones de dólares para la conservación marina. El país también se comprometió a proteger el 30 % de su océano en virtud del acuerdo. Identificar dónde se encuentran los arrecifes que son resistentes a los factores estresantes ambientales y colocarlos bajo protección total es uno de los objetivos.
“Tenemos indicios positivos. Hay algunas zonas en las que estamos viendo un repunte. Esperamos que sea así, pero creo que lo más importante es que no nos quedemos sentados y digamos que el arrecife se está muriendo y no hagamos nada”, dijo Wade.
El Ministerio se negó a responder a las preguntas de Mongabay sobre la salud de los corales del país y a las solicitudes de datos sobre la salud de los corales para este artículo.
En junio, Fragmentos de Esperanza tomó la decisión crítica de levantar su moratoria autoimpuesta sobre la plantación de coral. Esto surge en respuesta a la dura advertencia de la Organización Meteorológica Mundial de que no se espera que el estrés térmico en los océanos del mundo disminuya en los próximos cinco años. Esperar a que pase el calor costaría un tiempo precioso y la oportunidad de asegurar el futuro del arrecife.
Imagen principal: corales y peces en el atolón Lighthouse Reef, Belice. Foto: © Greg Asner
Esta nota se publicó originalmente en inglés en el sitio de Mongabay el 9 de julio de 2025.