- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó el 16 de diciembre los decretos que formalizan las primeras Entidades Territoriales Indígenas (ETI) en la Amazonía colombiana.
- Además de actualizar el mapa político de Colombia, estos territorios podrán gobernar acorde a sus sistemas de educación, salud y justicia, en coordinación con el Estado.
- Fundación GAIA Amazonas, que acompañó el proceso, destacó la formalización de las ETI como un avance en la democracia, los derechos humanos y la protección de la Amazonía.
- Las ETI y el Estado de Colombia deberán implementar diálogos y mecanismos que permitan crear rutas que consoliden la autonomía indígena en esta región del país.
El mapa de Colombia cambiará a partir de ahora. El pasado 16 de diciembre, el presidente Gustavo Petro firmó los decretos que formalizan ocho Entidades Territoriales Indígenas (ETI) en la Amazonía del país. Se trata de una figura jurídica que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, que llevaban décadas corriendo una carrera de obstáculos para alcanzar ese logro.
Las ocho ETI abarcan más de 7 millones de hectáreas y equivalen al 15 % de la Amazonía colombiana. Se trata de los territorios de Yaigojé Apaporis, Mirití Paraná, Río Tiquié, Bajo Río Caquetá, PANI, ARICA, Ríos Cotuhé y Putumayo, y UITIBOC–ASOAINTAM, ubicados en los departamentos de Amazonas y Vaupés.
Ahora contarán no solo con un polígono trazado en el mapa, sino que podrán seguir gobernando sus territorios con base en sus propios sistemas de conocimiento, los cuales ya han implementado en salud, educación y justicia. Seguirán, en todo caso, en coordinación directa con las demás instituciones del Estado.

Estos territorios administrados por pueblos indígenas también son de los mejor conservados en Colombia, pues mantienen el 99.5 % de sus coberturas naturales intactas y sus bosques representan el 41 % del total de los existentes en esta región, de acuerdo con un reporte de la Fundación GAIA Amazonas, que acompañó a las comunidades en el proceso de formalización de sus ETI.
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Para Fausto Borraez Mongorofe, representante legal de la ETI UITIBOC – ASOAINTAM, este paso implica el reconocimiento a sus formas de organización, que permiten sostener y preservar la vida en el territorio amazónico.
“Hemos ido fortaleciendo nuestra autonomía y la autogestión para determinar nuestras propias vidas, de lo que queremos hacer con nuestros pueblos en beneficio de la protección de la vida”, dice el representante a Mongabay Latam.
El dirigente incluso sostiene que esta figura les ayudará a proteger los territorios de actividades extractivas, pues es visto como una fuente de protección para la humanidad.
“El objetivo es blindar el territorio contra la entrada de gentes ajenas a nuestros territorios para la extracción, que deteriora el territorio y la visión de los pueblos indígenas”, destaca Borraez.

En tanto, representantes indígenas como Roque Miraña, de la ETI PANI, mencionan que el funcionamiento de estos territorios permitirá defender la vida acorde a sus propias normas.
“Normas que se han transmitido ancestralmente por generaciones y que tienen por objeto cuidar la vida, no únicamente entendida como la vida humana, sino en un sentido mucho más amplio”, le dijo a la Fundación GAIA Amazonas.
La autonomía indígena fue incluida en la Constitución de 1991 con el objetivo de reconocer la pluralidad étnica y cultural de Colombia. La formalización de los territorios se da, entonces, tras más de 34 años de recorrido legal, omisiones legislativas y diálogos con autoridades.
Julieth Rojas Guzmán, subdirectora técnica y política de la Fundación GAIA Amazonas, sostiene que el reto que tendrán ahora las comunidades es avanzar en mecanismos que definan rutas y garantías para que los gobiernos indígenas cuenten con las condiciones políticas, fiscales y administrativas para gestionar los territorios, a través de la figura de los diálogos interculturales con las demás entidades del Estado.
“La idea no es que la institucionalidad del Estado se transforme a modo de que sea semejante a los gobiernos indígenas, tampoco el caso contrario. Sino que se puedan trazar puentes y adecuaciones para que la diversidad de gobierno, de administración y de conocimiento se pueda expresar como está previsto en la Constitución”, explica.
Imagen principal: Además de las ocho ETI reconocidas, hay cerca de 25 territorios en proceso de reconocimiento de su autonomía en Colombia.