- Mientras el crimen organizado toma la Costa, los pescadores sufren extorsiones y las pescadoras y mujeres trans dejan el oficio.
- La minería ilegal causó deforestación en zonas críticas para la conservación, en áreas protegidas y en territorios indígenas.
- Esmeraldas sufrió uno de los peores derrames de petróleo en Ecuador, provocando la pérdida del acceso al agua y a los recursos pesqueros.
- Por el lado positivo, cangrejeros y pescadores protegen el manglar, científicos estudian a los tiburones para protegerlos y se demostró que la restauración ecológica es posible.
Ecuador enfrenta una crisis ambiental y de seguridad que impacta a las comunidades costeras, áreas protegidas y territorios indígenas amazónicos. Durante 2025, Mongabay Latam investigó los impactos del narcotráfico y los delitos asociados en las comunidades pesqueras. Puerto Bolívar, en El Oro, es una de las zonas más afectadas. Mientras tanto, a lo largo de la línea costera mujeres pescadoras y personas trans han abandonado su oficio por temor a robos y a violencia sexual durante los asaltos en altamar.
La amenaza también se extiende al interior del país. El Parque Nacional Cotacachi Cayapas, considerado el último refugio del jaguar en la Costa, está acorralado por la minería ilegal. En el norte de la Amazonía, disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) impulsan la minería ilegal, afectando áreas protegidas y territorios indígenas shuar, kichwa y a’i cofán. En la zona del río Punino, durante un control de minería ilegal, 11 militares fueron asesinados en mayo.
Los derrames de petróleo representan otra amenaza para la población y los ecosistemas. En marzo, un vertimiento de 25 000 barriles contaminó las fuentes de agua de Esmeraldas, en el norte de la Costa.
También hay ejemplos de éxito en la conservación. En la provincia de Guayas, asociaciones de pescadores y cangrejeros protegen los manglares. En el mar, científicos documentaron la migración de una tiburón martillo para dar a luz, generando información clave para su protección. Mongabay Latam también documentó la restauración del páramo del volcán Antisana, en el sureste de Quito, tras siglos de daños provocados por haciendas ganaderas.
Estas son las historias que marcaron la cobertura de Ecuador en 2025:
10. De Galápagos a Panamá: la épica travesía de Alicia, la tiburón martillo que nadó 1300 km para dar a luz

Con el vientre visiblemente distendido, la tiburón martillo (Sphyrna lewini) Alicia nadó sin interrupciones a lo largo de unos 1300 kilómetros, desde el archipiélago de Galápagos, en Ecuador, hasta las costas de Panamá. En el viaje, que tomó cerca de un mes, sorteó las flotas pesqueras industriales y artesanales que operan en la región. A pesar de las dificultades, llegó a las aguas poco profundas del golfo panameño de Chiriquí, donde se cree que dio a luz.
La información parte de un seguimiento satelital liderado por científicos de la Fundación Charles Darwin. El monitoreo sumó siete meses y casi 6000 kilómetros, por lo que es el más largo registrado para su especie y el primero que documenta científicamente una migración reproductiva. Alicia pasó 77 días fuera de zonas protegidas, donde las leyes nacionales no aplican y la pesca industrial representa una grave amenaza.
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9. Detrás de masacre en Punino: asesinato de 11 militares revela expansión e impacto ambiental de la minería ilegal en la Amazonía ecuatoriana

El 9 de mayo de 2025, 11 militares ecuatorianos fueron asesinados durante un operativo de control de minería ilegal en la zona del río Punino, en el norte de la Amazonía ecuatoriana. El ataque fue atribuido al grupo armado Comandos de la Frontera, una disidencia de las extintas FARC. Tras la emboscada, las fuerzas armadas desplegaron 1800 efectivos y destruyeron varios campamentos clandestinos que tenían maquinaria, armas y combustible.
Entre noviembre de 2019 y junio de 2024, la minería ilegal provocó la deforestación de 1422 hectáreas de bosques en esa zona. Hasta mayo de 2025, se estimaban unas 300 hectáreas adicionales afectadas. MAAP documentó que la actividad minera se sobrepuso a territorios indígenas de la nacionalidad kichwa, a la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Sumaco-Napo Galeras y al Área de Conservación Municipal El Chaco. La minería ha contaminado con metales pesados a los ríos de la zona, afectando a una ciudad que se abastece de ellos.
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8. De la mano de la minería ilegal, grupos armados deforestan territorios alrededor de la Reserva Ecológica Cofán Bermejo en la Amazonía ecuatoriana

Entre 2020 y 2024, la minería ilegal provocó la deforestación de 754 hectáreas de bosques en zonas protegidas del norte de la Amazonía ecuatoriana, según un reporte de la iniciativa Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP). Las actividades se desarrollan en la zona de amortiguamiento de la Reserva Ecológica Cofán Bermejo y en el Bosque Protector El Bermejo, pero se concentran en el Área de Conservación Municipal y Uso Sostenible Cascales. Estas áreas se sobreponen y colindan con territorios indígenas shuar, kichwa y a’i cofán.
En la zona operan grupos armados, incluidas disidencias de las extintas FARC, como los Comandos de la Frontera y el Frente Carolina Ramírez, los cuales impulsarían la minería ilegal y cobrarían un porcentaje sobre el oro extraído. Informes técnicos señalan que la expansión de esta minería está vinculada a la débil presencia estatal en la zona y a la falta de recursos y control por parte de las autoridades.
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7. Cangrejeros: guardianes del manglar en el golfo de Guayaquil

La Asociación de Pesca Artesanal de la comuna Puerto Buena Vista, provincia de Guayas, protege 450 hectáreas de manglar. Sus miembros realizan rutinas de custodia los domingos para vigilar que nadie tale o invada el manglar. En Puerto Roma, la isla más poblada del golfo de Guayaquil con 1500 personas, hay 316 cangrejeros que protegen 3000 hectáreas. Para proteger el manglar, hacen cuatro recorridos semanales.
El Ministerio del Ambiente de Ecuador ha concesionado más de 98 000 hectáreas de bosque de mangle a pescadores artesanales a través del programa de Acuerdos de Uso Sostenible y Custodia de Ecosistemas de Manglar (Auscem), que inició en 1999. Esta área representa el 62 % del total de las 157 000 hectáreas de manglar que existen en el país. El programa ha sido efectivo para contener la tala masiva que ocurrió entre las décadas de 1970 y 1980 durante el boom camaronero y la expansión urbana, cuando Ecuador perdió más del 27 % de manglares.
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6. Estas son las huellas del petróleo que dejó el derrame de Petroecuador en una de las provincias más pobres de Ecuador

El 13 de marzo de 2025, la rotura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) en la provincia de Esmeraldas provocó el vertimiento de 25 000 barriles de petróleo, según cifras oficiales. El aceite negro se esparció por más de 80 kilómetros de cuerpos hídricos, contaminando el Estero Caple, el río Viche y el río Esmeraldas. Vicko Villacís, alcalde de la ciudad de Esmeraldas, aseguró que hasta medio millón de personas fueron afectadas por la falta de agua, que en muchos casos tomaban directamente del río.
Los habitantes de Esmeraldas, la tercera provincia más pobre del país por necesidades básicas insatisfechas, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, dependen directamente de la agricultura y la pesca, actividades que se paralizaron tras el derrame. Eduardo Rebolledo, docente e investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, catalogó los ríos Caple y Viche como «muertos», debido a la falta de vida acuática. Este es el tercer derrame que sufre la zona en ocho años.
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5. Jaguares acorralados: minería ilegal avanza hacia el Parque Nacional Cotacachi-Cayapas, uno de sus últimos refugios en Ecuador

La población de jaguares en la Costa ecuatoriana no supera los 30 individuos y está clasificada En Peligro Crítico, según la Lista Roja de Mamíferos del Ecuador. Un estudio de Wildlife Conservation Society (WCS) realizado en 2024 estimó que hay solo 0.5 jaguares por cada 100 kilómetros cuadrados en la zona del Parque Nacional Cotacachi-Cayapas, en la provincia de Esmeraldas. Este es uno de los últimos refugios para la biodiversidad de una región que para 2018 ya había perdido entre el 70 % y el 90 % de su cobertura boscosa original.
La minería ilegal ha avanzado aceleradamente hacia el área protegida en los últimos tres años. Datos de la plataforma MapBiomas muestran que entre 2021 y 2023, las zonas mineras en los límites del área protegida crecieron de un pequeño parche a más de 20. Wagner Holguín, coordinador de MapBiomas Ecuador, indica que en San Lorenzo, uno de los cantones sobre los que se extiende el Parque, las hectáreas con presencia de actividades mineras pasaron de 26 en 2021 a 242.2 en 2023, multiplicándose por 10.
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4. Ecuador: pueblos indígenas apuestan por lograr autonomía, pero enfrentan obstáculos desde el Estado

Los pueblos indígenas de Ecuador buscan la autonomía territorial desde al menos 1990, pero se enfrentan a obstáculos constitucionales y políticos. En 1998, la Constitución reconoció las Circunscripciones Territoriales Indígenas (CTI) para garantizar la autonomía, pero sin establecer los procedimientos para tramitarlas. La Constitución de 2008 ratificó este derecho y en 2010 el Código Orgánico de Organización Territorial detalló los mecanismos, pero el proceso es considerado «un laberinto» por expertos consultados por Mongabay Latam.
Carlos Viteri, exsecretario ejecutivo del Instituto para el Ecodesarrollo Regional Amazónico y sociólogo del Pueblo Kichwa de Sarayaku, señala que el proceso se detuvo por temores del Estado a perder control sobre políticas extractivas en territorios indígenas. Diana Chávez, dirigenta de Organización Kichwa de Pastaza (PAKKIRU), explica que ahora trabajan en la Agenda Autonómica para construir un gobierno propio desde su cosmovisión, como medida de fortalecimiento ante el avance de las actividades extractivas.
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3. Las pescadoras que abandonaron el mar: en Ecuador, los piratas y narcotraficantes han desplazado a las mujeres de su oficio

Las mujeres pescadoras de La Chorrera, en la provincia de Manabí, Ecuador, han abandonado la pesca artesanal debido a la amenaza de piratas y narcotraficantes que operan en altamar. Carmen, de 47 años, pescó durante décadas junto a su esposo hasta que hace un año les robaron el motor de su embarcación y los materiales de pesca, lo que representó una pérdida de 7000 dólares, según relató a Mongabay Latam. Desde que este tipo de delitos se normalizaron, las mujeres dejaron de salir al mar por miedo a las violaciones durante los asaltos.
Ahora se dedican a filetear pescado o a trabajos de limpieza. La crisis de seguridad se combina con problemas de sobreexplotación y acceso a recursos. La ley ecuatoriana reserva ocho millas desde la costa para la pesca artesanal, pero los pescadores de La Chorrera coinciden en que barcos industriales invaden esta zona con sus redes profundas. El acceso al combustible también se ha vuelto un problema, pues el cupo semanal por motor se redujo de 140 galones a 55 galones.
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2. Enchaquirados: las mujeres trans que resisten en el mar de Ecuador

Taylor Panchana, una mujer trans de 35 años, es la última enchaquirado que pesca en la comuna de Engabao, provincia de Guayas. Los enchaquirados eran personas trans en la cultura huancavilca precolombina que ocupaban un lugar sagrado en la sociedad y eran escogidas por caciques para roles espirituales y rituales. Para Taylor, la pesca fue una coartada que le permitió encajar ante su familia en un oficio considerado masculino, mientras ocultaba su identidad en una sociedad que rechazaba a las personas trans.
La pesca artesanal en Ecuador enfrenta múltiples crisis que amenazan la continuidad de esta tradición entre los enchaquirados. Según el Instituto Nacional de Pesca, más del 60 % de la pesca artesanal en Ecuador no está regularizada, lo que deja a quienes la ejercen en vulnerabilidad económica y legal. Entre 2018 y 2023, se denunciaron más de 150 asaltos en altamar en las provincias de Guayas y Manabí, lo que ha hecho que muchas mujeres trans abandonen el oficio.
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1. El mar tomado: pescadores sobreviven entre piratas, narcos y extorsiones en Ecuador

Los pescadores artesanales de Puerto Bolívar, en la provincia de El Oro, enfrentan una crisis de violencia y extorsión impuesta por las bandas criminales Los Lobos y los Sao-Box, las cuales se disputan ese territorio. Más del 70 % de los cerca de 3000 pescadores paga «vacunas» de hasta 300 dólares mensuales para poder zarpar, según informó un dirigente de una cooperativa pesquera artesanal a Mongabay Latam. Quienes se niegan a pagar son amenazados, sufren robos de motores o son asesinados.
Solo entre 2014 y 2024, se registraron 2098 homicidios intencionales en El Oro, con 32 muertes violentas de pescadores. Las organizaciones criminales también reclutan pescadores para transportar droga hacia altamar, ofreciéndoles hasta 80 000 dólares por viaje, de acuerdo con un agente de la Unidad de Antinarcóticos de la Policía. Además, la sobreexplotación de recursos marinos ha empujado a los pescadores a adentrarse hasta 300 millas mar adentro, aumentando su vulnerabilidad ante piratas y narcotraficantes.
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BONUS: Cuando el agua volvió a un páramo de Ecuador también regresaron los venados y los pumas

Cuando quitaron las ovejas, el páramo del Antisana comenzó a recuperarse. Sin sus pezuñas apelmazando el suelo, la vegetación renació. Al principio tímidos, llegaron los venados en búsqueda de hierbas para comer y de arbustos para refugiarse. Detrás de ellos reaparecieron los pumas. Según biólogos que monitorean la zona, este retorno evidencia la reconstrucción de cadenas tróficas y el restablecimiento de funciones ecológicas, entre ellas la capacidad del páramo de almacenar y proveer agua.
El páramo del Antisana, al sureste de Quito, fue degradado durante siglos por haciendas que se dedicaban a la crianza de ganado. En 2010, el Fondo de Agua para Quito y la Empresa de Agua de la ciudad adquirieron una de las propiedades más problemáticas. Tras retirar los animales domésticos y restaurar los humedales mediante pequeños diques, la vegetación volvió a regenerarse y la calidad del agua mejoró, asegurando la provisión para la capital ecuatoriana.
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Foto principal: Taylor Panchana, la última enchaquirado que pesca en Engabao, conversa con la pescadora Vicky Rodríguez, apoyadas en la ventana de la tienda de Vicky en Puerto Engabao. Foto: Irina Dambrauskas